23 enero, 2021

Las bondades científicas de la vacuna de Pfizer-Biontech que lidera los planes de vacunación del mundo: ¿Por qué no la tenemos?

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). La carrera esforzada y laberíntica en pos de la disponibilidad y el inicio del proceso de inoculación de la vacuna contra el nuevo coronavirus SARS-CoV-2, en el caso argentino, ya dejó su primera máxima: los tiempos de la ciencia no se corresponden con los de la política, ni con los de la geopolítica. Sin embargo, las barreras existen, y muchas veces pueden entorpecer las procesos de vacunación entre los diferentes países y conglomerados – los productores del hallazgo científico- y los que necesitan la vacuna, que se dividen entre naciones desarrolladas, emergentes y las más pobres.

El caso de América Latina describe y abarca perfectamente al caso argentino, en donde los Gobiernos a partir del trabajo científico mancomunado e internacional para perforar la pandemia global, logró colocar 8 proyectos de vacunas en la Fase III. Allí comenzaron las negociaciones de los países para adquirir dosis de manera anticipada -amparados por el uso de emergencia que establece la peste- algunas realizadas directamente con los laboratorios; y otras confiando la búsqueda de la inmunidad a través del Mecanismo de Acceso Mundial a las Vacunas contra la COVID-19, llamado COVAX, que se propuso como objetivo garantizar el acceso pleno al bien científico, sobre todo de las naciones con menos recursos. Este programa global está liderado por la Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias (CEPI); la Alianza para la Vacunas (GAVI) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Consultado por Infobae, el investigador de Pfizer Alejandro Cané  vaticinó en noviembre a Infobae: “Estamos seguros de que en las próximas semanas o meses vamos a tener la vacuna no solo en uso en Estados Unidos y Europa, sino también en países de América Latina (REUTERS/Issei Kato)Consultado por Infobae, el investigador de Pfizer Alejandro Cané vaticinó en noviembre a Infobae: “Estamos seguros de que en las próximas semanas o meses vamos a tener la vacuna no solo en uso en Estados Unidos y Europa, sino también en países de América Latina (REUTERS/Issei Kato)

Para pasar en limpio , hasta ahora Oxford-AstraZeneca, Pfizer-Biontech y el gobierno de la Federación de Rusia a través de su Instituto Galameya fueron los que ya han presentado la documentación preliminar a la agencia local ANMAT en busca de la aprobacion en uso de emergencia de sus vacunas en territorio argentino.

Según pudo confirmar Infobae, conocida la información sobre los problemas de producción y abastecimiento de la vacuna de Pfizer-Biontech para arribar a la Argentina fue una pésima noticia para la cartera de Salud a cargo de Ginés González García y para el propio presidente Alberto Fernández. En agosto, Pfizer-Biontech inició uno de los estudios clínicos más importantes en el país de su vacuna en el Hospital Militar de CABA, bajo las órdenes del prestigioso médico infectólogo argentino, Fernando Polack. El preacuerdo -aún sin firma- que se hizo con el gigante pharma estadounidense-alemán Pfizer- Biontech – que fue el primer laboratorio que se sentó con el gobierno argentino – no sólo aún no se cerró formalmente, sino que éste peligra. Las autoridades sanitarias locales habían solicitado comprar 750 mil dosis.

Parte de la mala noticia se fundamenta en el “recalculando” de la Fase III de la vacuna de Oxford-AstraZeneca que tiene listo y en espera al laboratorio biotecnológico local mAbxcience (Grupo Sigman) que producirá la vacuna para toda la región una vez que quede aprobada. Frente a una ventaja competitiva que presentó la vacuna de Pfizer-Biontech: es relativamente fácil y rápida de producir en comparación con la fabricación de vacunas tradicionales y su complejidad radica en la conservación y traslado – ya que necesita ultrafreezers de -80 grados C.

Todos los contratos de compra de vacunas hasta ahora son de compra anticipada, porque las dosis están en plena producción y a la espera de lograr todas las certificaciones formales, que siguen amparadas bajo la lógica del tiempo veloz de la emergencia pandémica, de parte de los principales organismos de regulación internacionales como lo son la FDA (Food and Drug Administration), la europea EMA (European Medicines Agency). Y además cada país debe sumar el sello de la agencia de control local.  EFE/EPA/MANUEL BALCE CENATA / Archivo
Todos los contratos de compra de vacunas hasta ahora son de compra anticipada, porque las dosis están en plena producción y a la espera de lograr todas las certificaciones formales, que siguen amparadas bajo la lógica del tiempo veloz de la emergencia pandémica, de parte de los principales organismos de regulación internacionales como lo son la FDA (Food and Drug Administration), la europea EMA (European Medicines Agency). Y además cada país debe sumar el sello de la agencia de control local. EFE/EPA/MANUEL BALCE CENATA / Archivo

Soy genética

La vacuna de Pfizer y BioNtech BNT162b1 aplica una fórmula basada en la tecnología del ARN mensajero, la misma que la candidata Moderna (Marcelo Regalado)La vacuna de Pfizer y BioNtech BNT162b1 aplica una fórmula basada en la tecnología del ARN mensajero, la misma que la candidata Moderna (Marcelo Regalado)

La mente brillante argentina detrás de la vacuna de Pfizer-Biontech es la de Alejandro Cané, jefe de Investigación Científica y Asuntos Médicos de la División Vacunas de Pfizer. Infobae tuvo el privilegio de consultar a Cané varias veces durante el proceso de producción de esta vacuna de Pfizer-BioNtech: “las vacunas basadas en ARNm tienen algunas ventajas teóricas: actúan en el citoplasma celular, sin necesidad de llegar hasta el núcleo, ni de interactuar con el genoma de las células huésped. El proceso de fabricación es más corto que el estándar actual y los dispositivos inyectores sin aguja permiten abordar con seguridad las campañas de vacunación de grandes cantidades de personas con dispositivos multidosis”.

Consultado por Infobae, Cané vaticinó en noviembre a este medio: “Estamos seguros de que en las próximas semanas o meses vamos a tener la vacuna no solo en uso en Estados Unidos y Europa, sino también en países de América LatinaNuestro objetivo fue demostrar que la vacuna candidata de ARN mensajero es segura y eficaz (en este caso inmunogénica, es decir capaz de producir anticuerpos que protejan contra la enfermedad), dos condiciones irrenunciables en la producción de cualquier vacuna”.

“Empezó una nueva etapa del desarrollo de las vacunas. El mundo se dirige hacia las vacunas de tecnología de ARN mensajero" (REUTERS)
“Empezó una nueva etapa del desarrollo de las vacunas. El mundo se dirige hacia las vacunas de tecnología de ARN mensajero” (REUTERS)

Pero, ¿cómo funciona exactamente? Todas las vacunas tienen el mismo objetivo: entrenar el sistema inmunológico para que reconozca el coronavirus y así elevar sus defensas de forma preventiva, con el fin de neutralizar el virus real de producirse el contagio.

El ARN mensajero de la vacuna se fabrica en el laboratorio. Mediante la vacuna se inserta en el cuerpo y toma el control de esta maquinaria para fabricar proteínas o antígenos específicos del coronavirus: sus “espículas”, esas puntas tan características que están en su superficie y le permiten adherirse a las células humanas para penetrarlas.

Estas proteínas, inofensivas en sí mismas, serán liberadas por nuestras células tras recibir las instrucciones de la vacuna, y el sistema inmunológico en respuesta producirá anticuerpos. Estos anticuerpos permanecerán de guardia durante mucho tiempo -según se espera- con la facultad de reconocer y neutralizar el coronavirus en caso de que nos infecte.

En una entrevista exclusiva con Infobae el médico genetista Jorge Dotto (M.N. 107.411), uno de los referentes en genética a nivel mundial, indicó sobre esta nueva etapa en el desarrollo de vacunas de tipo genéticas como la de Pfizer-Buiontech: El mundo se dirige hacia las vacunas de tecnología de ARN mensajero. Todos los laboratorios del mundo que las fabrican van a tener que considerar utilizar este tipo de tecnología. Cuando entendamos sobre la precisión de lo que se está generando, no va a haber vuelta atrás”,

Convertir la promesa científica en realidad médica ha sido más difícil de lo que muchos suponían (REUTERS)
Convertir la promesa científica en realidad médica ha sido más difícil de lo que muchos suponían (REUTERS)

“Las vacunas de ARN tienen la interesante característica de poder producirse con mucha facilidad y en cantidades muy grandes”, resumió Daniel Floret, vicepresidente del Comité Técnico de Vacunas de la Alta Autoridad Sanitaria de Francia.

La desventaja es que esta vacuna, envuelta en una cápsula protectora de lípido, debe almacenarse a muy baja temperatura porque el ARN es frágil. La de Pfizer requiere -80 °C, una temperatura mucho más baja que la que ofrecen los congeladores estándar, lo que ha obligado al grupo a desarrollar contenedores específicos, llenos de hielo seco, para distribuir las dosis.

Sobre este punto, Dotto indicó: “Estamos viviendo un momento tan excepcional en la historia que nos tenemos que adaptar con medidas extraordinarias. Si salen estas vacunas no se puede estar pensando en eso. Estamos hablando de la supervivencia. La vacuna nos va a permitir volver a tener un tipo de dinámica más ‘normal’. Si eso requiere que se generen nuevos lugares de almacenamiento, debemos hacerlo”.

En relación a la necesidad de la vacuna de mantenerse a temperaturas ultrabajas, lo que genera complicaciones en regiones menos desarrolladas como América Latina, Cané explicó que la firma espera tener una segunda generación de la vacuna para el 2022. “Sabemos que es complicado en comparación con otras vacunas, pero estamos en medio de una situación pandémica y estamos tratando de brindar la solución más eficaz de la manera más rápida”, concluyó.

Con información y colaboración de Belén Filgueira