20 enero, 2021

Luego de negar la entrada, el régimen chino autorizó que la OMS ingrese al país para investigar sobre el origen del COVID-19

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). El equipo de expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) -encargado de investigar el origen del nuevo coronavirus y que debía llegar a China la semana pasada- comenzará su misión el jueves, anunció este lunes el ministerio de Salud chino.

Es una visita muy delicada para China, interesada en descartar toda responsabilidad en la epidemia que ha causado más de 1,9 millones de muertos en el mundo.

La llegada estaba programada para la semana pasada pero fue cancelada en el último minuto porque el régimen chino puso trabas al equipo de la OMS argumentando que no había conseguido todas las autorizaciones necesarias.

La misión está compuesta por diez científicos de Dinamarca, Reino Unido, Países Bajos, Australia, Rusia, Vietnam, Alemania, Estados Unidos, Catar y Japón, reconocidos en sus diferentes campos de especialización.

El objetivo no es designar un país o una autoridad culpable”, dijo a la AFP uno de los miembros del equipo, Fabian Leendertz del Instituto Robert Koch de Alemania. “Es entender lo que pasó para evitar que vuelva a suceder”, añadió.

De hecho, numerosos medios han reportado en los últimos días como Beijing ha intensificado sus esfuerzos para cambiar la narrativa sobre cuándo y dónde comenzó la pandemia. Si bien la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Hua Chunying, dijo el lunes que el país daría la bienvenida al equipo de la OMS, expertos han señalado que es poco probable que se permita a los investigadores examinar algunos de los aspectos más sensibles del brote.

“Tendrán que ser políticamente astutos y sacar conclusiones que sean aceptables para todas las partes representadas”, añadió.

FOTO DE ARCHIVO: Un voluntario del equipo Blue Sky Rescue team llena un robot con desinfectante durante una operación para desinfectar el mercado mayorista de Yuegezhuang tras el brote de la enfermedad coronavirus (COVID-19) en Pekín, China, el 9 de enero de 2021. cnsphoto via REUTERSFOTO DE ARCHIVO: Un voluntario del equipo Blue Sky Rescue team llena un robot con desinfectante durante una operación para desinfectar el mercado mayorista de Yuegezhuang tras el brote de la enfermedad coronavirus (COVID-19) en Pekín, China, el 9 de enero de 2021. cnsphoto via REUTERS

La semana pasada, el director de la OMS había lamentado que los investigadores no hubieran podido ir aún a China.

Las autoridades chinas ponen en duda en forma recurrente que el virus se haya originado en China.

Personas llegando a un lugar de vacunación en Pekín, China, el 6 de enero de 2021. REUTERS/Thomas PeterPersonas llegando a un lugar de vacunación en Pekín, China, el 6 de enero de 2021. REUTERS/Thomas Peter

Pero Beijing no pudo impedir que el presidente estadounidense Donald Trump acusara regularmente a China de haber “expandido el virus chino en el planeta”, incluso de haberlo dejado escapar de un laboratorio de virología de Wuhan, la ciudad del centro del país de donde partió la pandemia a fines de 2019.

Signo de nerviosismo, las autoridades comunistas condenaron la semana pasada a cuatro años de prisión a una periodista ciudadana, Zhang Zhan, que había cubierto la cuarentena en Wuhan.

Las autoridades también expresaron sus dudas sobre el origen chino del virus, a pesar de que inicialmente habían apuntado a un mercado de Wuhan donde se vendían animales vivos. “Más y más investigaciones sugieren que la epidemia podría haber aparecido en muchas partes del mundo”, dijo el ministro de Relaciones Exteriores Wang Yi el fin de semana. La prensa china plantea cada vez más la hipótesis de que el virus fue importado a través de alimentos congelados, una teoría rechazada por la OMS.

Con información de AFP