25 febrero, 2021

Denuncian una gigante usurpación en Mar del Sud: “Se roban hasta las calles”

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). A 17 kilometros al sur de Miramar hay un pequeño pueblo costero, con playas casi virgenes llamado Mar del Sud, en el Partido de General Alvardo. Allí un grupo de propietarios compraron terrenos hace algunos años y proyectaron costruir sus viviendas a metros del mar, pero un robo reveló una trama mucho más oscura que estaba azotando a varios dueños: una banda amedrenta a los vecinos para quedarse con la posesión de 32 manzanas en la playa, conocida como el Remanso.

Uno de los afectados es Facundo Di Génova, dueño de un lote ubicado entre las calles 7 y 140. El día de la madre del año pasado recibió un llamado de un vecino que le informó que su terreno había sido robado.

“Se robaron tres tranqueras y destruyeron un alambradro de media manzana por un valor de 200 mil pesos. Hay que robarse tres tranqueras, no es una bicicleta que está tirada y te la llevaste. Aprovecharon que era el pico de la pandemia y no había nadie”. contó en diálogo con crónica.com.ar
. Amedrentan a los vecinos para quedarse con 32 manzanas en la playa. 

Con el correr de las horas consiguió el nombre del responsable: Alejo Vaca Castex, el abogado del titular de una empresa de seguridad llamada ALBOSA y dueño de las ruinas del histórico hotel Boulevard Atlántico, Horacio Domenicone.

En ese momento este hombre, propietario del lugar desde 2012, pensó que era víctima de un robo común, pero se dio cuenta que a muchos vecinos les pasaba lo mismo.

Buscan asustar, que no vengas más y vendas barato”, sostuvo.

“Este Vaca Castex compró una posesión trucha de 32 manzanas, se quiere quedar con todo y niega la propiedad a los dueños autenticos, entre ellos yo“, precisó Di Génova.

Y no fue hasta a octubre del año pasado que se enteraron que su terreno había sido usurpado y cercado“Le pedimos a una persona que vaya a revisar el lugar y no puedo entrar, hasta la calle estaba cerrada”, contó.

” Es un atropello absoluto“, dijo uno de los afectados a cronica.com.ar

“Luego otros vecinos nos contactaron, hasta este momento no pensabamos poner una abogado, pero ahora en febrero vamos a viajar y nos vamos a ocupar del tema. Es un atropello absoluto”, sostuvo Rastelli

Su vecino, Agustin Ferreras, que vive en la manzana lindera a la suya, también sufrió la usurpación y hasta instalaron luz trucha, porque para iniciar el trámite hay que presentar las escrituras. Por lo que inició una demanda.

“Vaca Castex es funcionario de la cooperativa, entonces hace todas las truchadas. Es un tipo muy oscuro”, precisó Di Génova, quien también emprendió el reclamo judicial.

Dijimos basta, se terminó, esto tiene que salir a la luz. Hay una usurpasión de 32 manzadas en las mejores playas de Mar del Sud, prácticamente vírgenes, en un campo precioso y con un potencial enorme”, destacó.

  • Desde que sufrió el robo, la cuestión pasó al plano de la Justicia.”Hay una causa penal por hurto donde está señalado Vaca Castex y las tres personas vestidas de seguridad privada, que son los que me robaron la tranquera”, precisó y continuó: “No sólo están investigando el robo, sino también el cierre de calles, que otro tipo de delito contra la propieda pública. No sólo se roban la propiedad de otro, se roban hasta las calles”.

La causa está a cargo de Florencia Salas, titular de la fiscalía descentralizada de Miramar.

La causa avanzó y depués de la denuncia Vaca Castex hizo devolver la tranquera, pero asumió que él las había sacado: confesó el delito”, indicó Di Génova.

Las tranqueras en cuestión estaban escondidas a la vuelta del emblematico Hotel Boulevard Atlántico, que práctimanete fundó el pueblo y hoy está en ruinas.

“¿Que quieren hacer? No sé, porque está hace años y no hicieron nada”, afirmó Di Genova. Las manzanas usurpadas no tienen edificaciones, mientras que en el hotel trabajan dos albañiles desde que fue adquirido Domenicone.  “Sólo hicieron el techo nuevo, pero fue desguasado“,  afirmó uno de los denunciantes.

El acusado, Alejo Vaca Castex, no tiene la mejor reputación entre los vecinos del pueblo y desde el ejecutivo municipal no lo ven con buenos ojos.

“Esto me paso en octrubre y desde entonces me estaba mordiendo la lengua, porque mi abogado me aconsejó ir por el camino judicial”, contó este periodista que se enamoró del lugar y decidió planificar un futuro en el tranquilo pueblo costero.