3 marzo, 2021

Alberto Fernández ve con impotencia que la Corte Suprema sea un poder autónomo

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). Alberto Fernández cuestionó muy fuertemente el funcionamiento del Poder Judicial y hasta dijo tener “cierta impotencia porque es un poder autónomo en la República”.

“Como yo soy un republicano de verdad, respeto la autonomía judicial, pero no quiere decir que avale lo que ellos hacen”, aclaró, entrevistado por las periodistas Nora Veiras, Romina Calderaro y Noelia Barral Grigera para el diario Página 12.

No es la primera vez que el Presidente de la Nación se expresa en duros términos contra el máximo tribunal. “La Corte actúa con una discrecionalidad pasmosa”, había dicho en otra entrevista, el 11 de diciembre del año pasado. Meses antes, el 30 de julio, también había afirmado: “La Corte Suprema está funcionando mal”concepto que ahora reiteró.

“Acá los impunes son algunos opositores porque saben que tienen una justicia que les responde”, agregó. Una acusación directa de parcialidad.

“Cuando yo le planteo a la Argentina que hay que revisar el funcionamiento de la Corte, no es porque la estoy presionando”, se defendió.

"Tengo cierta impotencia porque es un poder autónomo en la República”, dijo el presidente Alberto Fernández tras formular duras críticas a la Corte Suprema de Justicia (EFE/Aitor Pereira/Archivo)
“Tengo cierta impotencia porque es un poder autónomo en la República”, dijo el presidente Alberto Fernández tras formular duras críticas a la Corte Suprema de Justicia (EFE/Aitor Pereira/Archivo)

El Presidente también dijo que para él la solución no pasa por la ampliación del número de miembros de la Corte Suprema sino por un cambio en la lógica de su funcionamiento. Y apuntó en especial contra el alcance del recurso extraordinario: “Usaron ese recurso del artículo 280 para no revisar una causa que involucra a un ex vicepresidente y habilitan un recurso extraordinario por dos jueces trasladados y lo transforman en una cuestión institucional gravísima”, acusó.

También señaló que el de Milagro Sala es “el caso del lawfare por antonomasia”, haciendo propio el argumento kirchnerista de que las causas judiciales esconden en realidad una persecución política. ” Se construye un escenario judicial en torno a ella que le está haciendo padecer una detención absolutamente impropia”, dijo.

El Presidente se mostró satisfecho por haber instalado este debate: “La crisis de la justicia es un tema que no se debatía (…), un tema que estaba oculto y que hoy está presente. Y yo lo he puesto en el escenario”.