2 marzo, 2021

Dos adolescentes fueron asesinados en Moreno e investigan una venganza narco

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). El sábado pasado por la mañana, un hombre que cabalgaba por el barrio de Cuartel V, en el partido de Moreno, vio entre los pastizales dos cadáveres y dio aviso al 911. Algunas horas antes los vecinos habían oído disparos. Los cuerpos fueron identificados: se trataba de dos adolescentes de 18 y 19 años que, según cree la Justicia, fueron acribillados a tiros en un doble crimen que es investigado como una presunta venganza narco contra un dealer barrial.

Los homicidios habrían ocurrido entre la noche del viernes y la madrugada del sábado, cuando de acuerdo a las primeras averiguaciones, Héctor Guerrero Brítez, de 18 años, pasó a buscar por su casa a Cristian Pavón Pereyra, un joven de 19 años de nacionalidad paraguaya, para reunirse con otro hombre por un presunto intercambio de droga.

Algunas horas más tarde, en un predio deshabitado ubicado en las calles Riccheri y Nazca, un grupo de efectivos de la Comisaría 4° de Cuartel V dio con los cuerpos de los jóvenes, que habían sido ejecutados a balazos y quedaron tirados muy cerca uno del otro a unos 150 metros hacia el interior del descampado, según informaron fuentes policiales a la agencia Télam.

Brítez, sospechan los investigadores de acuerdo a la primera información recabada en la investigación, se dedicaba a vender estupefacientes a bordo de una moto de enduro de color blanco por el barrio.

La causa por el doble crimen está ahora en manos del fiscal Leandro Ventricelli de la UFI N° 1 de Moreno, que dispuso una serie de medidas para dar con el paradero de los asesinos, que se presume serían dos, según confirmaron fuentes del caso a Infobae.

Guernica: casquillo en el polvo. Guernica: casquillo en el polvo.

Ahí, efectivos de la Comisaría 1° de Presidente Perón llegaron llegaron al cruce de la calle San Roque y un camino rural alertados por vecinos que oyeron una ráfaga de disparos y se encontraron con dos cadáveres sobre la tierra en la zona donde aparecieron también varios casquillos y una balanza digital usualmente empleada para menudear drogas.