16 mayo, 2021

De qué se trata el cambio de estrategia en la segunda dosis de la vacuna Sinopharm contra el COVID-19

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). La vacuna Sinopharm contra el COVID-19 elaborada por China fue autorizada para uso de emergencia el 21 de febrero en Argentina. Primero se autorizó solo para menores de 60 años. Luego para ampliar el espectro de los inmunizados se sumaron a los mayores de 60 y se estableció diferir la segunda dosis por un período que no supere los tres meses entre la primera y la segunda dosis. Ahora, tras el anuncio de que llegará un cargamento con un millón de dosis de Sinopharm, el Ministerio de Salud de la Nación decidió dar un giro: se destinará la aplicación de la segunda dosis a quienes recibieron la primera aplicación, entre ellos 500.000 docentes de todo el país.

Lo oportunamente planificado por las autoridades sanitarias de la Nación en el marco de priorización de primeras dosis de vacunas contra COVID-19 y el diferimiento de segundas dosis -al menos tres meses- continúa vigente para el resto de las vacunas y, en el caso de este insumo de Sinopharm en particular se dará por cumplido con el ingreso de estos dos millones de dosis en esta etapa.

La medida de ir a buscar a los ya vacunados con la primera dosis de Sinopharm en el país responde a que con los nuevos ingresos de inoculaciones desde China se dan por cumplidos los contratos celebrados y vigentes a la fecha con el laboratorio productor (la vacuna fue desarrollada por la farmacéutica estatal china Sinopharm y el Instituto de Productos Biológicos de Pekín). En las últimas horas se confirmó que un millón de dosis arribarán en tres vuelos, el 25, 26 y 28 de abril.

La cartera de Salud decidió que la totalidad de las dos millones de dosis de vacuna contra SARS-CoV-2 del laboratorio Sinopharm programadas para ingresar al país en las próximas semanas, estarán destinadas para completar los esquemas de vacunación ya iniciados.

Letra chica

La cartera de salud con la Comisión Nacional de Inmunizaciones (CONAIM) había recomendado el 26 de marzo pasado diferir la aplicación de las segundas dosis de las vacunas disponibles en el país. Se argumentó en ese momento que la decisión se debía a que había que “considerar la situación epidemiológica, la escasez y la inequidad global en la distribución de vacunas, la aparición de variantes y la evidencia científica”. Se decidió entonces diferir las segundas dosis de cualquiera de las vacunas actualmente disponibles en nuestro país Sputnik V, Covishield/ChadOx-1 y Sinopharm a un intervalo mínimo de 12 semanas desde la primera dosis. Sin embargo, ahora se cambió la medida con respecto a Sinopharm.

“La decisión de posponer se había tomado por la urgencia de proporcionar una protección a las personas en más riesgo de sufrir complicaciones por la infección por el coronavirus, y en base a las extrapolación de los estudios de las empresas AstraZeneca y Janssen sobre una sola dosis que dan buenos resultados. Pero no había datos genuinos sobre la vacuna de Sinopharm”, dijo a Infobae el presidente de la Sociedad Argentina de Infectología, Omar Sued. “Esta decisión de dar la segunda dosis de la vacuna entre los 21 y 28 días dará a las personas vacunadas la tranquilidad de que la eficacia será la que se reporta en el estudio con Sinopharm (79%) con este esquema”, agregó.

La vacuna contra el COVID-19 fue administrada primero a las personas menores de 60. En marzo se sumaron a los mayores. Pero se iba a diferir la segunda dosis de todas las vacunas disponibles. Ahora se cambió l a decisión (NA)La vacuna contra el COVID-19 fue administrada primero a las personas menores de 60. En marzo se sumaron a los mayores. Pero se iba a diferir la segunda dosis de todas las vacunas disponibles. Ahora se cambió l a decisión (NA)

En febrero, la Sinopharm fue utilizada como primera dosis para docentes, personal de salud y personas entre 18 y 59 años con condiciones de riesgo, ya que la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Sanitaria (ANMAT) que había recomendado el uso de la vacuna sólo en menores de 60 años.

El 25 de marzo la ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, anunció que la ANMAT evaluó la información disponible y recomendó autorizar el uso de emergencia de la vacuna Sinopharm en el grupo de mayores de 60 años. Así, la vacuna comenzó a utilizarse para avanzar en la inmunización de este grupo de riesgo. Según informaron se han comprado 4 millones de dosis de vacunas Sinopharm para Argentina. Ya se recibió un millón, y se esperan otros dos millones en las próximas semanas.

La vacuna de Sinopharm fue desarrollada por el Instituto de Productos Biológicos de Pekín y se llama técnicamente “BBIBP-CorV”. Funciona enseñando al sistema inmunitario a fabricar anticuerpos contra el coronavirus. Los anticuerpos se adhieren a las proteínas virales. La vacuna se produjo a partir de virus inactivados, que es una modalidad de inmunización que se ha utilizado durante más de un siglo. Jonas Salk utilizó virus inactivados para crear su vacuna contra la polio en la década de 1950, y son la base de las vacunas contra otras enfermedades, como la rabia y la hepatitis A.

La aplicación de la vacuna no puede producir la enfermedad COVID-19. Porque los virus que se usan para producirla están muertos. La vacuna puede inyectarse en el brazo sin que cause el COVID-19. Una vez dentro del cuerpo, algunos de los virus inactivados son absorbidos por un tipo de célula inmunitaria llamada célula presentadora de antígenos.

La vacuna Sinopharm otorga una eficacia del 79% después de que la persona recibe las dos dosis . El ministerio de Salud destinará los 2 millones de vacunas disponibles contra el SARS-CoV-2 de Sinopharm  para completar los esquemas de vacunación ya iniciados. /EFE/Juan Carlos Torrejón/Archivo
La vacuna Sinopharm otorga una eficacia del 79% después de que la persona recibe las dos dosis . El ministerio de Salud destinará los 2 millones de vacunas disponibles contra el SARS-CoV-2 de Sinopharm para completar los esquemas de vacunación ya iniciados. /EFE/Juan Carlos Torrejón/Archivo

Como ocurre con las otras vacunas aún no hay certezas absolutas sobre cuánto tiempo duraría la protección para prevenir las formas graves y la mortalidad que provoca la enfermedad por COVID-19 . Es posible que el nivel de anticuerpos disminuya con el paso de los meses. Pero el sistema inmunitario también contiene linfocitos B y T de memoria que podrían retener información sobre el coronavirus durante años o incluso décadas. Como efecto adverso más frecuente, en menos del 10% de los casos produce dolor en el sitio de la inyección. En menor proporción, hinchazón y rush en la piel.