6 julio, 2022

Otra vez los narcos de San Martín: la feroz amenaza a un adicto que terminó con ocho detenidos

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). Lo peor de conocer a un dealer es deberle plata.

La conversación que sigue es parte de una escucha telefónica obtenida en el marco de una causa penal por narcotráfico que esta semana terminó con varios detenidos, allanamientos y droga incautada. En el teléfono, el dealer le dice al comprador, un tal David:

David preguntaba: “¿Quién habla?”. El hombre en el teléfono le advirtió: “Si vos sos un gil laburante que se mete en esto, gil de mierda, te voy a agarrar y te voy a cagar a balazos. ¡Cuándo te frene un auto empezá a correr, gato!”. Hay otras conversaciones en el caso, charlas normales de narco bonaerense: “Mercadería bomba, amigo”, dice una. “Preparame una piedra de mil”, se escucha en otra.

Nada que no se haya oído antes, básicamente. Lo que preocupa aquí es quiénes lo dicen, y desde dónde, o con qué plan.

El expediente, con tareas de campo de la Delegación Ezeiza de Drogas Ilícitas de la Policía Bonaerense, investigaba puntos de venta de estupefacientes a lo largo de Esteban Echeverría, jurisdicción de Lomas de Zamora. Operaban de manera aislada, con vínculos a través de WhatsApp y otras plataformas.

Sin embargo, todos esos kioskos narco conseguían su stock de un mismo proveedor: un hombre de nacionalidad paraguaya, con base en una villa de San Martín, en la zona de Billinghurst, un asentamiento ubicado entre las históricas zonas de poder controladas por “Mameluco” Villalba y “El Rengo” Pacheco.

El histórico hombre fuerte de esa villa de donde venía la droga es Carlos “El Negro” Gómez, un jugador menor en la gran trama de San Martín, y un nombre de larga data en los conflictos.

Para los investigadores, la jugada se volvió preocupante. Indicaba una sola cosa: que en medio del vacío de poder y las luchas intestinas en San Martín, uno de sus jugadores migraba hacia la Zona Sur para hacer negocio en otra jurisdicción. La ‘mudanza’ sólo puede traducirse en conflicto, con posibles tomas de poder, guerras con otros transas.

Todo ocurre en el contexto general del negocio de la droga en San Martín, luego de la debacle de la cocaína cortada con carfentanilo que terminó con más de una veintena de muertos, en medio de una investigación de la Justicia federal que desnudó una interna asesina con “Mameluco” al teléfono, preso en Rawson, provincia de Chubut.

Revólveres incautados en los allanamientos

Así, la UFI N°4 de Esteban Echeverría y la Delegación Ezeiza de la Superintendencia de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas -el mismo grupo de detectives que rastreó y arrestó a “El Rengo” Pacheco” y a su familia en mayo de 2021- lograron ocho arrestos con siete domicilios allanados entre Esteban Echeverría, San Martín y Almirante Brown, con diez líneas de teléfono intervenidas. Se encontraron revólveres, cocaína, marihuana prensada de Paraguay y cogollos rústicos propios del autocultivo narco bonaerense.

Entre los detenidos se encuentra Neri Federico Duarte Villalba, un hombre paraguayo de 50 años, allanado y arrestado en San Martín. Para los investigadores, Villalba sería el eslabón más importante en la cadena de distribución de droga de San Martín a Esteban Echeverría. Lo ubican particularmente cerca a “El Negro” Gómez en la línea histórica. Sin embargo, el rol de Gómez queda por ser visto.