Cortinas de humo
Los muchachos de La Cámpora, cultores a tiempo completo de la rebeldía simbólica, no se privaron de desplegar su irreverencia ni siquiera en el vuelo que traía de regreso a los empresarios que viajaron en misión comercial a Angola. En el mismo avión charteado que trasladaba Guillermo Moreno, estos jóvenes que integraban la comitiva decidieron ignorar las señales que prohibían fumar a bordo. El capitán de la aeronave llamó la atención porque los detectores que suelen estar ubicados en los lavabos y en los baños indicaban que había humo en los pasillos. Pero la advertencia fue inútil. Recién en su octavo ruego, logró que cumplieran con la normativa internacional y apagaran los cigarros.