5 abril, 2025

Larreta y Santilli repudiaron el escrache a Patricia Bulrrich

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político).  El Jefe y Vicejefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodriguez Larreta y Diego Santilli, repudiaron hoy,  el escrache contra la presidenta del PRO, Patricia Bullrich, por parte de un grupo de taxistas se reunió en la puerta de la casa.  

“El camino nunca es la violencia, sino el diálogo, la tolerancia y el respeto”, dijo Horacio Rodriguez Larreta en la red social Twitter.

En tanto Diego Santilli, expresó:  “Repudio y me parece inadmisible el escrache a @PatoBullrich. . Es una clara demostración de intolerancia y violencia que solo genera más grieta. El diálogo y el consenso siempre serán las mejores herramientas para discutir las diferencias. El odio no nos conduce a nada”

Durante la noche del domingo, un grupo de taxistas se reunió en la puerta de la casa de la presidenta del PRO, Patricia Bullrich, para escracharla. Los trabajadores se convocaron en alusión a una convocatoria que se realizó en los medios durante 2012 bajo la consigna: “Queremos preguntar” en la que participaron distintos periodistas argentinos.

 

Patricia Bullrich escrache
(Foto: Twitter @PatoBullrich)

Según detallaron los involucrados en la protesta, se trata de una manifestación similar a lo ocurrido en 2012 pero integrado por periodistas. Estos últimos se agruparon hace 9 años en los estudios de El Trece para una emisión especial de “Periodismo para Todos”. Durante la misma, varios de los más destacados referentes del periodismo realizaron distintas preguntas a la entonces presidenta tras su política de no brindar entrevistas a los medios.

Entre los cuestionamientos se incluyeron su alianza con Mauricio Macri, el destino de los fondos pedidos al Fondo Monetario Internacional en la gestión de Juntos por el Cambio, sus vínculos con el peronismo y las acusaciones contra la actual gestión por las vacunas con Pfizer.

Ante el escrache, vecinos de la zona comenzaron un cacerolazo a favor de la ex ministra para acallar a quienes se encontraban en la calle frente a la puerta de su hogar.