5 abril, 2025

Alfonsín disparó la campaña radical

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Uno tiene un apellido con peso específico: Alfonsín. El otro nombre de emperador: Julio César.
Después de ganar las elecciones internas en la Unión Cívica Radical (UCR), en la poderosa provincia de Buenos Aires ?el domingo pasado?, Ricardo Alfonsín se ubicó junto al vicepresidente Julio César Cleto Cobos en la carrera por la candidatura presidencial del centenario partido.
El inesperado triunfo de Alfonsín dio paso a una semana convulsionada en la UCR, y tanto él como Cobos se dedicaron a planificar el futuro. Una palabra fue el eje de todos los diálogos en ambos sectores: campaña.
"Vamos a poner en funcionamiento un equipo de dirigentes pro Cobos que se reúna cada 15 días, que incluya a diputados, senadores e intendentes, gente con representación electoral", dijo a La Nacion el intendente de Junín, Mario Meoni, cabeza del cobismo bonaerense.
Meoni y el jefe de los diputados cobistas, Daniel Katz, se reunieron esta semana con el vicepresidente y acordaron armar cuanto antes una junta promotora con "dirigentes con representación electoral". Un eufemismo para decir que después de la derrota bonaerense, Cobos procurará aparecer bien lejos de Leopoldo Moreau, Federico Storani y cualquier otro representante del aparato radical que fue derrotado y que no sume votos.
"En Buenos Aires se jugó un partido sin Riquelme [por Cobos], pero ahora va a tener que entrar a jugar", fue la conclusión a la que llegaron cerca del vicepresidente sobre la interna bonaerense que los encontró en la vereda perdedora.
Para recuperar el terreno que perdió ante Alfonsín, Cobos tendrá una doble estrategia. Primero va a reagrupar a los dirigentes nacionales que le prometieron su apoyo, hoy disgregados por sus reparos para lanzar su precandidatura.
En ese grupo están los senadores Juan Carlos Marino (La Pampa), Pablo Verani (Río Negro), José María Roldán y Nito Artaza (Corrientes), Emilio Rached (Santiago del Estero), Roy Nikisch (Chaco), al diputado Horacio Quiroga (Neuquén), una docena de intendentes de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, y el núcleo de mendocinos que lo acompañan desde que era gobernador.
Cobos entendió que las voluntades que él rechace las recogerá Alfonsín, y ya dio el sí para viajar más al interior sumando radicales a su causa.
Y segundo, buscará una mayor exposición pública, con más injerencia en los temas que preocupan a la opinión pública. "Si evolucionamos bien con la gente, vamos a tener más dirigentes amigos; si evolucionamos mal, vamos a tener problemas", sintetizó la mano derecha del vicepresidente, para explicar que seguirán apostando a que la popularidad de Cobos le allane los caminos partidarios.
Después de leer una encuesta de la consultora MORI que decía que la mayor parte del electorado no quiere que deje la vicepresidencia (porque lo ven como un freno al poder de los Kirchner) Cobos avanzará en su precandidatura sin renunciar, por ahora, a su cargo.
El juego electoral interno en el radicalismo tendrá hoy un nuevo capítulo, con los comicios que se celebrarán en Neuquén para definir las candidaturas con vistas a la elección de gobernador.
El intendente de la capital provincial, Martín Farizano, cercano a Alfonsín, medirá fuerzas con el diputado nacional Horacio Quiroga, quien cuenta con el respaldo del cobismo.
La elección en el distrito del sur reeditará la pulseada de una semana atrás en la provincia de Buenos Aires, que inexorablemente tendrá efectos directas en el reacomodamiento interno para la definición de la candidatura presidencial de la UCR.
El plan de Alfonsín
Si el vicepresidente está dispuesto a moverse hacia 2011, mucho más Alfonsín, que no tiene trabas institucionales en el medio.
Dentro de una semana, cuando regrese de un viaje para descansar y visitar a su hija en España, Alfonsín empezará a recorrer el país. Apoyará su precandidatura sobre el Grupo Rosario, un puñado de ex gobernadores, legisladores y dirigentes que encabezan Gerardo Morales, Angel Rozas y él mismo.
"Alfonsín no piensa en candidaturas, sino en diseñar políticas públicas y reactivar el partido", dijo a La Nacion el diputado Eduardo Costa (UCR-Santa Cruz), uno de los aliados a los que Alfonsín apuesta como futuro gobernador en la provincia de los Kirchner.
En ese círculo están Morales en Jujuy, Atilio Benedetti en Entre Ríos y Fernando Chironi en Río Negro, entre otros. El grupo de Alfonsín se completa con los diputados Ricardo Gil Lavedra (Capital), Miguel Giubergia (Jujuy), los ruralistas que lidera Ulises Forte (La Pampa), una docena más de diputados y senadores y toda su tropa bonaerense.
Aunque lo niegan, Alfonsín tiene más aceitada su dinámica de campaña, con eslogan incluido, "El nuevo radicalismo", a cargo de la agencia de publicidad Persuasión.
Sin embargo, todavía le queda "persuadir" a radicales e independientes de que su proyecto se sustenta en algo más que su apellido y el parecido con su padre. Lo mismo le pasa a Cobos, que todavía deberá mostrar que su capital político es más que la herencia del voto no positivo en el Senado, que frenó en 2008 la iniciativa kirchnerista de retenciones móviles.

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