En medio de la tormenta, a Macri lo complican hasta sus cuñados
Seres queridos. Marie France Peña Luque, Nicolás Barlaro, Néstor Leonardo y Elaine Lawlor, parientes políticos y conflictivos.
Las parejas de los hijos de Franco Macri han sido un dolor de cabeza para el clan familiar. Cada uno a su forma ha sido una piedra en el zapato para las aspiraciones del padre hacia sus hijos.
El caso más paradigmático es el de Sandra Macri, que decidió casarse con un parapsicólogo (y enfermero, según se presentó ante la familia) en julio de 2004. Se trata de Néstor Daniel Leonardo, uno de los damnificados en la causa por escuchas ilegales. Leonardo es un personaje de caricatura. Dicharachero, se deja el pelo largo, usa barba candado y nada tiene que ver con el refinamiento de la clase alta.
Los dudosos antecedentes del nuevo integrante de la familia pusieron loco a Franco, que mandó a investigarlo a través de la empresa Ackerman Group, una de las mencionadas en la causa por escuchas ilegales. Sandra llegó a complicar incluso a su hermano Mauricio cuando, al enterarse de que su marido tenía el teléfono pinchado, llamó a Mauricio y le pidió instrucciones sobre los pasos a seguir. “Atribuyo la pinchadura del teléfono a la relación que tengo con la familia Macri (…) Ya desde el inicio de nuestra relación, el padre, Franco Macri, se opuso y en reiteradas oportunidades quiso no sólo comprar mi disolución matrimonial, sino que además me amenazó”, le dijo Leonardo al juez Oyarbide.
La última vez que se cruzó con el jefe de Gobierno fue en el Colón. Allí estuvo con Sandra y compartieron, junto a Mauricio, la gala de reapertura del histórico teatro.
Mariano Macri también tuvo una mujer escandalosa y que podría costarle 50 millones de dólares. Se trata de un escandaloso divorcio con Marie France Peña Luque, que le inició un juicio por la separación de bienes. Estuvieron 17 años en pareja y tuvieron dos hijos. Hoy Marie France ventila intimidades del clan Macri.
Gianfranco es, quizás, el menos mediático. Su mujer, Elaine Lawlor, solía acompañarlo en sus travesías por los greens. Incluso estuvo con él cuando fue anfitrión de Tiger Woods. A Gianfranco no le gusta meterse demasiado en los negocios familiares, presidió el exclusivo Buenos Aires Golf Club de Bella Vista y pasa una vida tranquila. A pesar de ello, en los últimos meses comenzó a hablarse de una supuesta pelea con Elaine que, de confirmarse, podría costarle unos cuantos millones.
El último caso tiene que ver con Florencia, la hija menor de los Macri y la preferida de Franco. Casi en un acto de rebeldía, decidió ponerse de novia con Nicolás Barlaro, un joven que permaneció durante 19 meses en la cárcel por estar presuntamente involucrado en el secuestro de Ariel Strajman (que se hizo conocido luego de que sus captores le cortaran una falange). Sin la anuencia de su familia, Florencia se fue a vivir a España con él.