Los K propician la visita De Vido y Timerman a Diputados
Está claro que el kirchnerismo juega fuerte cuando se siente acorralado. Por eso antes que l próximo martes 03/08 se conforme la comisión investigadora por los supuestos sobornos a empresarios que quisieron exportar a Venezuela, el oficialismo promueve la presencia del principal involucrado: el ministro Julio De Vido, quien seguramente lelgará acompañado por el canciller twitero, Héctor Timmerman.
En un comunicado de prensa al que tuvo acceso Urgente 24, el titular del bloque del Frente para la Victoria, Agustín Rossi manifestó " que el ministro Julio de Vido y el canciller Héctor Timerman están dispuestos a concurrir a la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara para informar sobre todos los aspectos de la relación diplomática y la cooperación económica con la República Bolivariana de Venezuela".
Rossi informó que el oficialismo "propiciará la presencia en la Comisión de ambos ministros, a la brevedad posible".
La definición se generó días después de la polémica mantenida entre oposición y oficialismo por la presunta existencia de irregularidades en la relación comercial entre Venezuela y la Argentina, que en su momento denunció el ex embajador argentino en ese país Eduardo Sadous y a día de que se conforme la comisión investigadora del hecho.
Margarita Stolbizer señaló que "cuando los quieren investigar piden su autojuicio". "Están blanqueando por el camino del atajo, para eludir la interpelación o la comisión investigadora".
El pasado 23 de junio, Sadous declaró ante lo diputados lo mismo que le dijo al juez Julián Ercolini: que empresarios argentinos que intentaban conseguir que sus productos se enviaran a Venezuela debido al acuerdo firmado entre Néstor Kirchner y Hugo Chávez para crear un fideicomiso, le dijeron que debían pagar retornos, que en algunos casos llegó a ser del 25 %. El 15 era para negociar con Venezuela y el 10 restante para quien llevaba adelante la negociación, el ex director del Organo de Control de Concesiones Viales (OCCOVi), Claudio Uberti.
Fue la diputada Patricia Bullrich ( Coalición Cívica- Ciudad de Buenos Aires), la que le consultó sobre un listado de nombres de empresas que podrían haber participado del fidecomiso con posibles pedido de coimas. Ante esto Sadous se negó a dar nombres y solo se ajustó a decir que los nombres mencionados por " la piba", son los de empresas que conforman el listado de exportadores a Venezuela.
El único nombre que se escuchó de la boca de Sadous, fue el del empresario ganadero Eduardo Cavanagh (que ya figura en su denuncia ante la justicia), quien negó negó publicamente conocer a Sadous y que le hayan pedido coimas para realizar transacciones comerciales. "Cavanagh con g y h final" dijo Sadous quien agregó "porque despues dicen que no me conocen".
Otros de los puntos centrales fue cuando Sadous dijo que el fideicomiso era perverso en el sentido de que el órgano de aplicación era el Ministerio de Planificación Federal. El que autorizaba la imputación de los fondos para comprar los bienes y servicios a la Argentina era el ministro Julio De vido. Los empresarios no iban a Cancillería porque desde ahí no se podía hacer nada. Iban al Ministerio de Planificación porque ahí se manejaba el fideicomiso.
Pero el momento más tenso de la reunión secreta de de la comisión de Relaciones Exteriores, fue cuando el ultrakirchnerista, Carlos Kunkel lo trató sutilmente de ser de "anfitrión de grupos golpistas” en Venezuela.
Ante esa acusación Sadous afirmó que "la única vez que la oposición venezolana fue recibida en la Embajada argentina en Caracas fue cuando vino el presidente (Néstor) Kirchner en la Cumbre del G-15 y fue el Gobierno argentino el que me pidió a mí que convocara a los líderes de la oposición en la residencia para tener una reunión con él (Kirchner) y hablar del proceso venezolano.
Es importante aclarar que Eduardo Sadous fue destinado a Caracas varios meses después de ocurrida la citada asonada en abril del 2002 y su relación con el gobierno de Venezuela fue muy buena. Tan buena fue que, insólitamente y contra los usos de estilo, el embajador fue condecorado por Hugo Chávez cuando el entonces presidente Néstor Kirchner decidió removerlo de apuro.