Al revés de la oposición, Carrió no quiere intervenir Santa Cruz
Lilita. Para la diputada “hay que parar un poco la pelota”. Daniel Peralta no acata la orden.
La polémica por el caso Sosa en Santa Cruz generó grietas dentro de la oposición. Ayer, la jefa de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, se manifestó en contra de la intervención de la provincia, una movida que apoyan distintos sectores como el PJ Federal, el radicalismo y el GEN.
Más allá de la diferencia sobre la intervención, Carrió coincide con el resto del arco anti K en que el gobernador Daniel Peralta debe obedecer el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que exige que repongan en su cargo al ex procurador general Eduardo Sosa, eyectado de su puesto después de una reforma judicial en 1995, impulsada por la entonces diputada provincial Cristina Fernández, cuando Kirchner estaba al frente de la administración santacruceña. Desde entonces, Sosa mantiene un largo litigio judicial, que involucró seis fallos del Máximo Tribunal.
El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, insistió ayer con que la resolución es de “imposible cumplimiento” porque obliga a destituir al actual agente fiscal. En el Gobierno, según confiaron altas fuentes a PERFIL, hay malestar por este affaire que implica cuestionar a la actual Corte, exhibida por el kirchnerismo como uno de los máximos logros desde que asumió el poder en 2003.
En el Congreso, hay cuatro proyectos diferentes. La iniciativa de la UCR es la más laxa, ya que propone una intervención limitada a la restitución de Sosa en su cargo. La de PRO establece un proceso similar, aunque le da un plazo de cinco días. En cambio, el PJ Federal y el GEN piden la caducidad del mandato de Peralta y el llamado a elecciones. Ayer, Carrió sostuvo que su postura en contra de la intervención era “personal” y que pasado mañana habrá una reunión de bancada para analizar el asunto. Entre tanta divergencia, parece complicado que la oposición avance con una propuesta común. “Ese proyecto no pasa ni la Cámara de Diputados, donde tienen mayoría ellos”, dijo a este diario, confiado, un funcionario con despacho en la Casa Rosada y llegada directa a Olivos.