10 claves para la semana: Telefe, 20/11, cij.gov.ar, Alfonsín y Macri, etc.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Muchos temas en la agenda de la actualidad político-económica.
Aqui los 10 principales.
1. Pan y circo: los Kirchner insisten con el populismo demagógico que luego destrozan con sus reacciones cotidianas. Ahora, fiesta para recuperar la popularidad, se plantean los Kirchner.
Así lo cuenta Eduardo van der Kooy en el diario Clarín:
"Néstor y Cristina Kirchner imaginan que otra fastuosa fiesta popular, como fue la del Bicentenario, podría reconfigurar el humor de los argentinos que volvió a ingresar en una cuesta por el desenfreno de sus decisiones políticas. La renovada ilusión del matrimonio apuntaría ahora al 20 de noviembre, cuando se celebre el Día de Soberanía en homenaje al combate de la Vuelta de Obligado.
Al menos tres importantes agencias de publicidad ya fueron contratadas por el Gobierno para la organización de la fiesta. Varios de los espectáculos que se ofrecieron durante el Bicentenario serán reeditados.
El recurso al que apelan los Kirchner estaría demostrando varias cosas. La distensión que habían provocado las celebraciones de Mayo pareció evaporarse con rapidez.
Los estudios de opinión pública ya exhiben esa oscilación. El estilo del matrimonio en el ejercicio del poder estaría consolidando una corriente de antagonismo en amplias capas de la sociedad. (…)".
2. Se viene un ajuste no previsto de tarifas eléctricas. El asunto es muy interesante, según lo explica Néstor Scibona en el diario La Nación:
"Aunque Amado Boudou afirme estar despreocupado por la inflación bajo el inverosímil argumento de que no existe, en la vereda de enfrente de su ministerio tampoco parecen creerle.
La Casa Rosada está enfrascada desde hace varias semanas en un dilema que tiene que ver con los efectos de la aceleración inflacionaria de este año: cada vez se hace más difícil mantener congeladas las tarifas eléctricas hasta las elecciones de 2011 sin que la abultada cuenta de subsidios estatales al consumo trepe a niveles exorbitantes.
Contra lo que podría suponerse, el disparador de este dilema oficial no es económico sino sindical.
Hace tres meses, el dirigente Oscar Lescano, de Luz y Fuerza, pidió la reapertura de la paritaria para obtener un aumento adicional de salarios de 7,33%, que las empresas del sector endosaron al Ministerio de Planificación ante la imposibilidad de afrontarlo con las tarifas virtualmente congeladas desde hace 10 años.
Ese ajuste extra se agregaría al 22% acordado en abril y redondea un incremento salarial de casi 31%. De esta manera, el dirigente lucifuercista podría alcanzar al lote de gremialistas que, no sin presiones y con aval oficial, cerraron más tarde sus convenios con alzas del orden de 30% anual (como alimentación, camioneros, petroleros o mercantiles).
(…) La alternativa de ajustar las tarifas eléctricas tampoco figuraba en los planes oficiales, dado que afecta al área electoralmente más sensible (Capital Federal y Gran Buenos Aires) para el matrimonio Kirchner. Allí, por otra parte, ya vuelven a reducirse en forma automática desde este mes los subsidios para los usuarios residenciales de mayor consumo (con un piso de 1000 kW/h bimestrales), como ocurrió el año pasado, aunque en este caso los mayores ingresos no van a las empresas eléctricas sino al Tesoro. (…)".
3. Hay extrema preocupación en el Ejecutivo Nacional con el futuro del artículo 161 de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, y todo el entramado judicial de la guerra contra Grupo Clarín.
La kirchnerista Irina Hauser lo explicó así en el paraestatal matutino Página/12:
"(…) La Corte tiene sintéticamente dos caminos posibles para resolver el caso del grupo Clarín: admitir su gravedad institucional, que plantea el Gobierno en su apelación, y abordar el tema en toda su complejidad; o bien ceñirse a fundamentos meramente formales, que probablemente derivarían en el rechazo al recurso del Ejecutivo, cuyo efecto sería mantener al multimedio eximido de la obligación de desprenderse de sus licencias hasta que se resuelva la cuestión de fondo.
El miércoles último, el CIJ informó que la Asociación de Magistrados que preside Recondo cuestionaba que el Poder Ejecutivo hubiera “convocado a un acto con el único y declarado propósito de imponer a la Corte Suprema una decisión que responda a sus pretensiones y conveniencias políticas”. Pero no se difundía la postura de quienes defendían la concentración que, por otra parte, estaba convocada por la Coalición por una Radiodifusión Democrática, que no es el Gobierno sino una amplia representación de la sociedad civil.
El derecho de peticionar ante las autoridades, además, es una garantía constitucional, como recordó Mario Wainfeld en estas páginas. Los recortes de la Corte, los que se ejercen sobre la realidad palpable con el objetivo de darle otro aspecto, son los verdaderamente alarmantes, y se contradicen con su afán de transparentarse frente a la sociedad."
4. La percepción del Grupo Clarín sobre el artículo 161 en la Suprema Corte de Justicia coincide con los temores del kirchnerismo.
Volvamos a Eduardo van der Kooy en el diario Clarín:
"(…) El Gobierno convocó a la marcha en Tribunales que promovió en las transmisiones del Fútbol para Todos bajo la prédica de que la conducta de la Corte impediría su vigencia.
Mentira: esa ley tiene vigencia desde que la misma Corte desestimó una medida cautelar anterior.
No tiene vigencia, en cambio, un artículo protegido por otra medida cautelar sobre la cual los jueces del máximo Tribunal deben expedirse.
Ese artículo el 161 refiere a los plazos de desinversión, considerados inconstitucionales, y fue objetado sólo por el Grupo Clarín. Ese artículo fue colocado por el kirchnerismo, justamente, enfocando hacia Clarín.
La oposición recuerda cómo el oficialismo lo resguardó en todas las discusiones de Diputados y el Senado. Ese mismo artículo estaría reflejando el espíritu auténtico de la ley que fogonearon los Kirchner luego de perder las legislativas del 2009.
Ocurre que los jueces de la Corte, por amplia mayoría, tendrían resuelto no considerar la medida cautelar hasta que no se defina en instancias precedentes de la Justicia la constitucionalidad o no del artículo de marras. Esa decisión insumiría un tiempo inconveniente para las necesidades políticas y electorales de los Kirchner.
El matrimonio sigue persuadido de que su brecha con la sociedad no tiene relación con sus políticas, sus excesos y sus errores. Tendría que ver con el uso y el relato que de todas esas cosas hacen los medios de comunicación.
De allí la urgencia por controlarlos. (…)".
5. Néstor Kirchner sigue provocando el distanciamiento de líderes peronistas bonaerenses. Esta realidad confronta con la del punto Nº9.
Así lo cuenta Joaquín Morales Solá en el diario La Nación:
"Una intuición amarga se abatió sobre Néstor Kirchner: no volverá a ser presidente. Abandonado por gran parte de los intendentes del conurbano, si no por casi todos, sepultó al mismo tiempo cualquier expectativa de seducción a los sectores medios de la sociedad. Ratificó genio y figura. ¿Se pueden ganar elecciones nacionales en la Argentina sin el Gran Buenos Aires y sin la clase media? Definitivamente, no. Aquella percepción fatídica explica, de algún modo, muchas cosas que sucedieron en los últimos días.
Explica, más que nada, la decisión de abrazarse con obsesión a los sectores y a las figuras más resistidas por la sociedad. Está escribiendo también la historia del día después, cuando esas alianzas y esos ímpetus falsamente revolucionarios servirán de pretexto para justificar el adiós.
Amigos entrañables que han frecuentado en días recientes al ex presidente suelen contar tales intuiciones y mutaciones en Kirchner, a partir de escucharle palabras sueltas o frases cargadas de rencor y resentimiento. Se terminó el político que crispaba para terminar negociando, el líder con sensores especiales para establecer dónde estaba la pared con la que nunca chocaría.
Su percepción es homologada, involuntariamente, por importantes intendentes del conurbano. Nuestra opción es Duhalde o Scioli. Kirchner no figura ni figurará, dijo uno de ellos, directo y brutal. Duhalde nunca cortó con los intendentes; muchos de ellos crecieron bajo su sombra y lo siguen llamando "presidente" o "jefe".
Scioli empezó a dar vueltas con frecuencia por los municipios peronistas más distanciados del kirchnerismo. En los últimos 15 días estuvo tres veces en Malvinas Argentinas, cuyo intendente, Jesús Cariglino, integra el denominado "Grupo de los 8", el núcleo de ocho intendentes justicialistas que se apartaron del kirchnerismo. Ellos serán, dicen, los que abrirán la puerta para la fuga masiva de los barones del conurbano. El conurbano ha roto con Kirchner, pero él todavía no se ha dado cuenta, resume, irónico, uno de esos caudillos. (…)".
6. De paso, ¿cuál es el canal de TV que se acaba de vender? ¿El 9 o Telefe? No, el 9 ya está capturado por el kirchnerismo hace tiempo. La novedad sería Telefe, que ya venía semikirchnerista desde hace meses.
Eduardo van der Kooy en Clarín:
"(…) También, el empeño por amplificar la red oficial: el kirchnerismo habría cerrado trato los últimos días para acceder al control o ejercer influencia determinante en otro de los cinco canales de aire del país. (…)".
7. La derrota de Hugo Yasky en la Central de Trabajadores Argentinos es un tema todavía con secuelas.
Así lo mencionó Eugenio Paillet en La Nueva Provincia, de Bahía Blanca:
"(…) Apenas una primera mirada al escenario permite señalar que el gobierno ha sufrido nuevas y sonoras caídas. Una, en el campo sindical, con la derrota del kirchnerista Hugo Yasky en la elección de la Central de Trabajadores Argentinos, donde triunfó el tándem que integran Pablo Michelli y Víctor de Gennaro, notorios opositores al matrimonio y a la prepotencia sindical que emana de la CGT de Hugo Moyano. La otra provino, una vez más, del Congreso, donde nada menos que incondicionales a ultranza del santacruceño (o, al menos, eso es lo que se suponía hasta no hace mucho), como Miguel Angel Pichetto y José Pampuro, votaron en contra del proyecto de ley de Glaciares que más agradaba a Cristina Fernández, y apoyaron el que finalmente resultó convertido en ley, que pone un freno a la inversión indiscriminada en la industria minera por parte de empresas, por lo general, amigas del poder. Y no alcanza para disimular el cimbronazo el rebuscado argumento de voceros de la Casa Rosada acerca de que a los senadores se les había concedido la "libertad de conciencia", a la hora de votar. (…)".
8. Ricardo Alfonsín y Mauricio Macri lideran la encuesta de Poliarquía entre los líderes no kirchneristas. En el caso de Macri supone un rotundo fracaso de la estrategia kirchnerista de destrucción de Macri vía el famoso caso del espía de la Policía Federal Argentina infiltrado al Gobierno porteño, Ciro James.
Así lo cuenta el diario La Nación:
"(…) Mauricio Macri y Ricardo Alfonsín encabezan las preferencias y se despegan un poco del pelotón de dirigentes que enfrentan a los Kirchner.
Sin embargo, cuando se evalúa la imagen positiva de cada uno, el vicepresidente Julio Cobos aparece en escena, ubicado en segundo lugar de las preferencias, 8 puntos por debajo de Alfonsín, pero 4 por arriba del jefe de gobierno porteño, que es seguido a sólo un punto por el diputado Francisco de Narváez.
(…) De esa evaluación surge que la honestidad es hoy la virtud más valorada para elegir al próximo presidente, con 33% de adhesiones. Le siguen la inteligencia (11%), los equipos de gobierno (8%) y la preparación (6%).
En ese corte, Alfonsín (el más honesto según los encuestados), Macri y el ex presidente Eduardo Duhalde lideran la nómina de políticos asociados a las 11 cualidades más requeridas por la sociedad.
Macri y Alfonsín también encabezan los atributos de gestión más reclamados para 2011, donde los argentinos buscarán alguien que combata la inseguridad (36% de adhesiones) y que garantice que el país siga creciendo (17%), dos ítem en los que va adelante el jefe de Pro; y a la vez que haga respetar las leyes y las instituciones (16%), donde se impone Alfonsín. (…)".
9. Es un dato de gran debilidad conceptual: Néstor Kirchner no consigue contrincante para los comicios internos del Partido Justicialista-Frente para la Victoria. En tanto, crece el destino común entre Mauricio Macri y el Peronismo Federal.
Raúl Kollman entrevista a Enrique Zuleta Puceiro de la consultora Opinión Pública, Servicios y Mercados:
"(…) Según los datos del trabajo de OPSM, 1 de cada 4 ciudadanos dice que va a ir a votar en la interna del Frente para la Victoria y, como es lógico, el ex presidente Kirchner recoge el 80% de los votos, esencialmente porque no hay quien lo confronte dentro de esa interna.
El Peronismo Federal, por sí solo, hasta el momento únicamente reuniría al 10% de los votantes nacionales para que participe de la interna. Distinto sería el panorama si concreta una alianza con el PRO. Las 2 fuerzas sumadas conseguirían a priori que fuera a votar el 20% de los ciudadanos. En una eventual interna entre Duhalde y Macri ganaría el primero: “Hoy en día está más instalado como presidenciable. No sé qué ocurrirá cuando de verdad Macri salga a la cancha. Es probable que consiga bastantes votos independientes. Muy rezagado aparece Felipe Solá, que tiene muchísimas dificultades en el interior del país”, diagnostica Zuleta.
Con respecto a la interna del radicalismo, Zuleta consigna que “hoy Alfonsín está por encima de Cobos, que recoge apoyos de independientes que quieren votar una fuerza que tenga posibilidades y además esté en condiciones de gobernar. No es un voto de protesta. Eso está un poco más del lado de Alfonsín. En la interna radical, tendrá su peso el aparato partidario y eso hace que la ventaja de Alfonsín sea mayor. Es un terreno en el que Cobos está débil”, concluye Zuleta.
En la presidencial sólo podrán participar las fuerzas que consigan el 1,5% de todos los votos emitidos en las internas abiertas. La lógica es que, a nivel nacional, voten unos 20 millones de ciudadanos, por lo que el piso para tener candidato presidencial será aproximadamente de 300.000 sufragios en cada interna. (…)".
10. El kirchnerismo le apunta a la web CIJ (Centro de Informaciones Judiciales), de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Miguel Russo, del semanario K Miradas Al Sur, habló con el presidente del Observatorio de la Justicia Argentina, Beinusz Szmukler:
"(…) ¿Conoce si la cobertura de los puestos de las personas al frente de la agencia de noticias que subió la información fueron hechas por concurso o seleccionados a dedo?
Sin que ello implique cuestionamiento a la calidad profesional de esas personas, que yo sepa, no hubo concurso.
¿Para qué se difundió esa noticia?
Entiendo que es un episodio más del enfrentamiento de ese medio con el Gobierno Nacional, en el que utilizan metodologías impropias, falseando o directamente inventando informaciones.
¿Cómo recuperaría la credibilidad del Centro de Información Judicial luego de lo ocurrido?
El Centro de Información es un instrumento importante de difusión de la actividad judicial y, en ese plano, es muy creíble. Respecto de este episodio puntual, demuestra que cuando están en juego los intereses sectoriales en este caso, los fondos a manejar por el Poder Judicial se pierde la ecuanimidad, y el Centro pasa a ser un instrumento de la Corte en pos del logro de sus objetivos, con la utilización de técnicas estadísticas que pueden desdibujar la realidad."
Y 1 reflexión. La de Carlos Salvador La Rosa, en Los Andes, de la ciudad de Mendoza:
"O el progresismo argentino está demostrando mayor capacidad de sobrevivencia que el liberalismo autóctono cuando éste decidió inmolarse en el altar del peronismo menemista, o bien el peronismo kirchnerista ha decidido sacarse de encima a sus “aliados” ideológicos que osen hacerle la menor crítica (los cuales cada día parecen ser más).
(…) En realidad, el progresismo entero deberá ir pensando lo que ya todos saben menos algunos de ellos, que Néstor Kirchner tiene una sola ideología: él mismo y sus propios intereses. Y que su proyecto político también es uno solo: que no quede en el país un solo ladrillo que no sea kirchnerista; mejor dicho, que no sea propiedad de Néstor Kirchner.
Cosas de la que ya se han dado cuenta la inmensa mayoría de los peronistas convencionales, aunque aún no todos lo digan públicamente. Y que los progresistas que lo fueron desde siempre también parecen estar entendiendo cada día un poco más, frente a la evidencia de los hechos, que siempre suelen ser más claros que las ideologías."