5 abril, 2025

La Ciudad dará en las paritarias un mayor aumento a docentes según su capacitación

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Con motivo de su primer año de gestión al frente de la cartera, el ministro Esteban Bulllrich dialogó con Infobae.com acerca del estado de la Educación en la ciudad de Buenos Aires.
Para el próximo ciclo lectivo, Bullrich pone especial énfasis en la entrega de netbooks a los alumnos porteños y la inclusión de una evaluación de la capacitación docente en las negociaciones paritarias que comenzarán en febrero.
Su balance, pese a la alta conflictividad que se registró en los colegios durante el 2010, es positivo, según señala. Reconoce sin embargo que hubo errores “en la comunicación del trabajo que se venía haciendo antes de las tomas”, aunque destaca, ante todo, el cumplimiento de los 180 días de clases “aún en las escuelas que estuvieron ocupadas.
-En el último informe Pisa, la Argentina quedó en el 58º puesto sobre 65 países, ¿qué tan preocupante es esto?
-Es bastante preocupante, en el sentido de la tendencia que tiene la Argentina de haber caído respecto a otros países de Latinoamérica. Uno a veces analiza la tendencia respecto al puntaje, pero es importante ver que hay países en Latinoamérica que han mejorado y que han podido revertir esta tendencia negativa. Es cierto que nuestro país sufrió, sobre todo en la calidad educativa, mucho con la crisis del 2001. La escuela se transformó en un espacio de contención más que en un espacio de formación. Creo que es lo que tenemos que hacer es recuperar esa escuela formadora.
-Usted menciona la crisis del 2001 como punto de quiebre, ¿por qué en el 2006 el informe Pisa situó a la Argentina en el puesto 51? Porque si bien la evaluación fue sólo en ciencias, el país no logró detener su descenso.
-Me parece que la crisis económica terminó, pero sus impactos en el sistema educativo no fueron corregidos. Tenemos que trabajar en mejorar la calidad del sistema. Para mí, el foco de eso tiene que ser darle a los docentes las herramientas necesarias para que vuelva a estar en el centro de una educación que la sociedad tiene que dar. El maestro dejo de ser esa figura respetada por la sociedad que fue hace mucho. Eso se refleja mucho no sólo en la caída de la escuela pública, sino también en hechos como los que vivimos el año pasado, de violencia de padres contra docentes. La falta de respeto del padre hacia el docente se ve reflejada en los hijos. Recuperar al docente es recuperar a la escuela pública.
-¿Cuáles son esas herramientas con las que quieren equipar a los docentes?
-Una es la actualización permanente. En un mundo donde el conocimiento y la información se mueven constantemente, no podemos tener docentes que no se actualicen permanentemente. Creemos además que hay que evaluar al docente para saber qué hace bien y qué hace mal. Esa herramienta la queremos incorporar a la discusión paritaria. Países como Ecuador, Colombia, Chile, Perú o Brasil han llevado a cabo reformas que apuntan justamente a trabajar en mejorar al docente. Nosotros queremos ir en la misma línea. También obviamente, como venimos haciendo en los últimos tres años en la Ciudad, invertir fuerte en la infraestructura edilicia y tecnológica. Con el esfuerzo que se ha hecho estos tres años y con los más de 1.000 millones de pesos invertidos en infraestructura, estamos marcando claramente que queremos invertir en la escuela pública. Pero ahora es momento de trabajar en el recurso más importante que tiene, que son los docentes y los directivos.
-¿Cómo piensan evaluar la capacitación docente para su incorporación en las negociaciones paritarias?
-Queremos debatir justamente cómo va a ser esa evaluación. Definir qué es un buen docente es un trabajo que queremos hacer en conjunto. No venimos con la soberbia de decir quién es un buen maestro. Fijado ese parámetro, queremos hacer evaluaciones regulares como se hacen en otros países en la región y que eso también este reflejado en el salario. El maestro que se presta a la evaluación y que hace lo que esta demanda, debería estar remunerado de esa manera.
-En los últimos días algunos gremios docentes mostraron su inquietud respecto al desarrollo de las paritarias. ¿El Gobierno porteño puede garantizar que el 28 de febrero van a empezar las clases?
-El Gobierno porteño puede garantizar que va a hacer todo el esfuerzo posible para que el 28 empiecen las clases. Claramente hoy tenemos dos temas: uno es la paritaria nacional, que va a marcar un camino de negociación; el otro es que la Ciudad no tiene un Presupuesto votado. Sin él podemos negociar y acordar algo, pero que va a estar ad referéndum de que se vote el Presupuesto en algún momento.
-¿Y en el caso de que el Presupuesto no se apruebe?
-Trabajaremos con la Legislatura, porque puede hacerse una ley de recomposición salarial. Pero va a tener que haber necesariamente una respuesta desde el Poder Legislativo para ello, porque nosotros no tenemos superpoderes como la Presidente.
-¿Cómo prevén que van a ser las negociaciones salariales?
-Tengo muy buena relación con ellos. De hecho ya nos estamos juntando individualmente aunque no haya mesa de paritarias. Termina esta entrevista y tengo una entrevista con uno de los gremios. Son 19, son muchos, por lo que hay que hacer muchas reuniones. De todas maneras, creo que con la capacidad de diálogo que hemos demostrado ambas partes podamos resolver el tema y llegar a un acuerdo.
-¿La capacitación docente va a estar incluida en las paritarias de este año?
-Sí, la idea es plantear que la discusión paritaria no puede ser solamente sobre el salario. Tiene que hablarse de un tema de calidad educativa. La mejor forma de garantizar eso es trabajar con los docentes, que son los que están todos los días en las aulas.
-¿El ministerio de Educación porteño tiene una evaluación de en qué estado de situación se encuentran los docentes de la Ciudad?
-No muy puntual, pero sí a partir de los resultados de los alumnos. Hemos hecho una evaluación muestral de los alumnos de 6º grado en el 2009 y ahora estamos haciendo una censal de los chicos de 5º año.
-Si bien el Presupuesto de la Ciudad no fue aprobado, ¿por qué se contemplaba en él un aumento porcentual de los subsidios a colegios privados? En 2010 estos subsidios representaban el 15% del Presupuesto, y en el 2011 representarían el 18%.
-Los subsidios a la educación privada son todo salario. El crecimiento ese tiene que ver con la masa salarial. El 18% incluye el aumento por inflación y el aumento salarial del año pasado. Todos los años se refleja un incremento porcentual porque aumentamos la masa salarial. Cuando le doy un aumento al docente estatal, se lo doy también al docente privado porque cobran los mismos salarios. Los subsidios que le doy al sector privado tiene que aumentar de la misma manera que la masa salarial docente estatal. No puede haber diferencia en eso.
-¿Por qué la Ciudad, en comparación a provincias como Buenos Aires, Santa Fe o Mendoza, le dedica un porcentaje tan bajo del Presupuesto a la educación?
Mientras la Capital otorga un 26%, Buenos Aires otorga un 37% y Santa Fe y Mendoza un 34% aproximadamente.
-Lo que esa estadística toma es el número propio de los impuestos. Si se toma por un lado el Presupuesto total de la provincia de Buenos Aires, incluyendo los subsidios que le pasa la Nación, y se toma por el otro todos los impuestos de la Ciudad y los subsidios que nos pasa la Nación, nosotros somos de los presupuestos más altos. Una cifra más acorde para la medición es cuánto invierte cada uno por alumno [anualmente].
-¿Y cuánto invierte la Ciudad por alumno por año?
-Nosotros estamos arriba de nueve mil pesos. Es uno de los presupuestos más altos del país, salvo que se cuente los subsidios que reciben las provincias que, por distancia, le pagan a los docentes un plus salarial. Nosotros somos de los presupuestos más altos. Si se considera los impuestos que cobra propios la provincia de Buenos Aires, ahí sí ese número [de inversión] es el 37%. Pero es un número injusto, porque si a mí me diera más plata la Nación, podría invertir más en términos de cuánto es la masa, pero acá el problema es justamente que se está tomando una masa distinta.
-¿Qué incluye la inversión de nueve mil pesos anuales por alumno?
-Incluye todo el costo. Pero es una cifra un poco injusta, porque lo que estoy haciendo ahí es dividir la plata total que tenemos por la cantidad de alumnos existente.
-Si bien comparte con el ministro de Educación nacional, Alberto Sileoni, puntos muy importantes como el cumplimiento de los 180 días de clase o la entrega de netbooks, ¿en qué considera que su gestión se diferencia de la de él?
-Lo más importante, me parece, es el tema de trabajar acerca de la capacitación docente. Hay un cierto temor en el sistema argentino a hablar de evaluar, como si fuera una mala palabra. Evaluar es simplemente saber dónde estamos parados. Nadie puede tomar buenas decisiones sin saber dónde está ubicado y hacia dónde quiere ir. Con Sileoni compartimos hacia dónde queremos ir, pero me parece que hay menos vocación de saber dónde estamos parados. Uno ve con las reacciones que hubo ante la prueba Pisa, que hubo una voluntad de matar al mensajero más que de tratar de leer el mensaje e interpretarlo.
-¿Considera entonces que en la Ciudad hay una mayor vocación de evaluar el estado de situación de la Educación que en el Gobierno nacional?
-Sí, pero sin tenerle miedo a la palabra evaluación. No es una herramienta de persecución, porque esa es la visión que se le pone desde el lado de algún pensamiento educativo. El punto de la evaluación es saber dónde estamos parados para mejorar lo que está bien y corregir lo que está mal. A veces hay miedo a la palabra evaluación, que llevó en algún momento a no querer evaluar a los chicos y permitirles pasar de un año a otro.

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