La Justicia indaga a seis pilotos del avión que utilizaba Jaime
A pesar de la feria judicial de verano, el juez federal Norberto Oyarbide busca averiguar si efectivamente el ex funcionario fue pasajero del avión valuado en 4 millones de dólares, con el que se desplazó su familia a Brasil y al interior del país.
Según publicó hoy el diario La Nación, el juez decidió citar para mañana y pasado mañana a seis pilotos que volaron esa aeronave, un Lear Jet 31 A que el ex funcionario solía utilizar para recorrer la distancia entre Buenos Aires y Córdoba, su provincia natal.
Pero por ahora sólo hay registros de la lista de pasajeros del aparato cuando se hicieron vuelos internacionales. En ninguno de esos listados aparece Jaime, pero sí sus familiares, entre ellos sus hijas Agostina y Lorena, y su pareja, Silvia Reyss.
Las declaraciones testimoniales fueron pedidas por el fiscal Carlos Rívolo y el juez Oyarbide hizo lugar a esta medida de prueba durante el receso invernal, lo que habla de la prioridad que le da a esta investigación el magistrado, que investiga a Jaime por supuesto enriquecimiento ilícito.
Luego de que se abrió una investigación sobre el uso de vuelos privados pagados por empresas a las que la Secretaría de Transporte debía controlar, cuestión por la que Jaime fue procesado, el ex funcionario comenzó a utilizar como suyo el avión matrícula N786YA comprado en Estados Unidos a través de empresas vinculadas con su jefe de asesores, Manuel Vázquez, sospechoso de ser su testaferro.
Como Jaime no figura en las listas de pasajeros que viajaron en los diferentes vuelos que hizo el avión, el fiscal quiere que los pilotos señalen si alguna vez llevaron al ex funcionario.
Romina Jaime, la hija del ex funcionario que vive en Brasil, voló en cuatro oportunidades, en las que también estuvieron su marido, el brasileño Alessandro Quadros Terra, y la hija de ambos, Isabella. Julieta, la hija de Jaime que vive en Carlos Paz, Córdoba, también aparece en uno. Laura Elba Gouvert, quien fue secretaria de Jaime, también subió dos veces. La información sobre los viajes aportada a la investigación por la Policía de Seguridad Aeroportuaria se corresponde con vuelos internacionales. En los vuelos de cabotaje en aviones privados no queda registro de los pasajeros.
Los pilotos Vicente Sánchez, Carlos Ferreiro, Hernán Colautti y Alvaro Gómez Villafañe tienen que declarar el 18 de enero en el juzgado de Oyarbide. Al día siguiente lo harán David Aronoff y Andrea Gonçalvez.
Delito de dádiva
La Justicia quiere averiguar si Jaime estaba entre los pasajeros de la aeronave. El dato es importante porque se investiga si existió el delito de dádiva, que se configura cuando un funcionario acepta un obsequio de alguien más en función de su cargo.
El tipo penal admite que la dádiva pueda beneficiar a la familia del funcionario, pero si se comprueba que Jaime voló, el vínculo sería más directo, analizan investigadores judiciales del caso.
El avión costó 4.083.000 dólares y fue comprado por la sociedad basada en Costa Rica Pegasus, relacionada con Vázquez y su hijo Julián y fue financiado por el banco de Utah.
El avión, según los correos electrónicos recuperados por la Justicia de las computadoras de Vázquez, habría sido comprado con fondos provistos por tres empresarios del transporte. Uno de ellos aparece con el nombre de Claudio y se trataría de Claudio Cirigliano, dueño de TBA. En uno de esos mails hasta le mandaron a Jaime fotos de la aeronave para que la viera.
La investigación busca determinar la propiedad del avión, mientras se sigue adelante con la hipótesis de que su uso fue una dádiva.
Mientras tanto, el fiscal Rívolo y su equipo completan un extensísimo requerimiento para que Jaime justifique millonarios bienes detectados por la Justicia que no figuran en su declaración jurada. Un capítulo de la investigación que se ventilará recién después de la feria judicial de verano.
Para todo esto, el juez Oyarbide decidió ahora citar a los pilotos y avanzar un poco más en la investigación, que estaba un poco demorada.
Jaime era la mano derecha del ministro de Planificación, Julio De Vido, y es uno de los funcionarios de la administración de Néstor Kirchner investigados por la Justicia.