Se reanudan los cruces en Tierra del Fuego
Poco a poco, las más de 3.000 personas varadas en la margen sur del estrecho de Magallanes desde el jueves pasado por una protesta en Chile empezaron a cruzar al continente con la puesta en marcha de una de las lanchas transbordadoras. Se espera que en breve entre en funcionamiento la segunda lancha para acelerar el traslado de pasajeros.
Según informó hoy La Nación, las autoridades del Paso Integración Austral confirmaron el inicio de los traslados. Los argentinos que desde hace una semana permanecían varados en la ciudad chilena de Punta Arenas comenzaron también a regresar al país.
La región de Magallanes se encuentra en conflicto con el gobierno central chileno desde hace una semana por la quita de subsidios a la tarifa de gas en la zona más austral y fría del continente.
La situación continúa siendo compleja dado que llevará un par de días trasladar a los miles de pasajeros que quedaron varados en un lugar de escasa infraestructura. El consulado de Chile en Ushuaia informó que autoridades de Cerro Sombrero asisten con agua potable a los fueguinos que esperan la barcaza para cruzar, y advirtió que en el pueblo "escasea el combustible".
Por su parte, el gobierno fueguino dispuso durante el fin de semana el envío de 400 litros de combustible a Bahía Azul para garantizar autonomía de traslado hasta San Sebastián a los vehículos que resuelvan regresar a la provincia.
Piñera apela a su ministro estrella
El presidente de Chile, Sebastián Piñera, apeló al más popular de sus ministros, Laurence Golborne, que se hizo famoso tras el exitoso rescate de los 33 mineros, para intentar resolver el conflicto que tiene paralizada a la región más austral del país desde el miércoles pasado, en protesta por una suba en las tarifas del gas.
Golborne, ministro de Minería, juró ayer como nuevo titular de Energía y hoy viajará a la región de Magallanes para negociar con la Asamblea Ciudadana en la sureña ciudad de Punta Arenas.
Piñera se refirió a los nuevos desafíos que enfrentará Golborne en su nueva doble función, sin abordar la crisis de Magallanes. "Tiene por delante una responsabilidad muy grande: duplicar la matriz de generación de energía", dijo el mandatario.
Pero el panorama es complejo. Hasta ayer, las perspectivas de alcanzar un acuerdo eran escasas, después de que la asamblea, conformada por gremios locales, decidiera desconocer la mediación del obispo de Punta Arenas, Bernardo Bastres, y seguir con el paro hasta que el gobierno no acceda a sus demandas.
La crisis amenaza también con extenderse por todo el país, luego de que diversos sindicatos asociados al cobre, la metalurgia y el petróleo -que también se verían afectados por la suba- anunciaran la paralización de unos 120.000 trabajadores.