Las primarias de agosto comienzan a perder su sentido
Candidatos. Cristina Kirchner, que irá por su reelección, Elisa Carrió y Fernando Solanas no tienen competencia interna. Duhalde intenta dirimir el candidato del PJ Federal en mayo. Mauricio Macri buscaría un lugar allí, en el otoño.
Las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) generan las principales incógnitas del escenario político de 2011. La indefinición del Gobierno para reglamentar la ley de reforma electoral, la decisión del radicalismo de adelantar sus internas y la intención del Peronismo Federal de seguirle los pasos ayudan para acrecentar las dudas sobre su realización e incluso para vaciarlas de sentido.
Según la ley que se aprobó a fines de 2009, las primarias deberían realizarse el 14 de agosto. Desde la Justicia fue de donde surgieron las primeras voces que planteaban un signo de interrogación. Los jueces electorales esgrimían que la falta de reglamentación y la falta de tiempo para terminar los padrones atentaban contra la realización del nuevo mecanismo para seleccionar candidatos. El Gobierno, sin embargo, repite una y otra vez que las primarias se realizarán.
A pesar de que la reglamentación se concrete en el corto plazo y las reglas de juego queden esclarecidas tal como reclama la oposición, las PASO pueden llegar a perder su razón de ser. Si todos los partidos o alianzas van a definir sus candidatos antes, ¿para qué servirían las primarias? Dicho de otra manera, ¿si las PASO no definieran ninguna interna, tendrían razón de ser?
La actualidad política indica que sólo dos de la quincena de presidenciables que están dando vueltas están decididos a esperar al 14 de agosto. Son Julio Cobos y Felipe Solá quienes intentan ser convencidos por sus pares del radicalismo y del Peronismo Federal para que participen de un proceso de internas adelantadas. Ellos, sin embargo, aseguran que prefieren esperar a las primarias. El primero, bajo el pretexto de que se debe respetar la ley; el segundo, en tanto, desconfía del proceso de adelantamiento y prefiere una interna donde deban votar todos los argentinos. La incógnita, en torno a ellos es si podrán contener la embestida de sus pares o si al no participar de unas internas adelantadas quedarán disminuidos.
A internas. El radicalismo fue el primero en decidir adelantar el proceso de selección de candidaturas. Por eso, el lunes último, el Comité Nacional de la UCR decidió fijar el sábado 30 de abril como el día en el que Ricardo Alfonsín y Ernesto Sanz dirimirán quién será el candidato oficial del partido. Cobos, que decide esperar hasta las primarias de agosto, quedó aislado. Si la interna adelantada es masiva, el vicepresidente se podría bajar y el candidato triunfante tendría el camino allanado.
El Peronismo Federal, a su vez, tomó el ejemplo radical y comenzó a diseñar un esquema de internas entre sus cuatro precandidatos: Eduardo Duhalde, Alberto Rodríguez Saá, Mario Das Neves y Solá. Están pensando en realizar elecciones por regiones, que votarían en diferentes semanas. Das Neves y Solá, al principio, rechazaron la iniciativa, pero el chubutense ya habría aceptado participar. Ayer, Duhalde aseguró en declaraciones radiales que realizarán la elección interna a pesar del rechazo de Solá, quien le habría dicho al ex presidente que “decidirá más adelante si participa en agosto o no”.
El ganador de esa interna, en tanto, podría buscar una confluencia con PRO, que postula a Mauricio Macri. En el entorno del jefe de Gobierno porteño no lo descartan, pero no aceptarían medir fuerzas en una interna. Para agosto, por lo tanto, tendría que quedar un solo candidato que represente a PRO peronismo.
Un candidato. En el Frente para la Victoria, la candidatura no se resolverá a través de una interna. Cristina estaría decidida a ser candidata y buscar la reelección. De hecho, ya tiene preparadas una serie de actividades e inauguraciones para realizar a partir de marzo. De ser así, en agosto no habría necesidad de que el kirchnerismo defina su candidato y las primarias serían una mera formalidad. Si como algunos especulan, finalmente no se presenta, el nombre que suena con más fuerza para reemplazarla es el de Daniel Scioli, a quien tampoco le surgiría otro candidato interno.
Las otras dos fuerzas con expectativas son la Coalición Cívica y Proyecto Sur. Ambas ya definieron sus candidatos: Elisa Carrió y Pino Solanas, respectivamente.
De esta manera, el único objetivo que tendrían en las PASO sería superar el umbral de 1,5 por ciento de los votos que habilita a participar de la elección general.
Si todas las fuerzas con chances van a tener ese mismo objetivo, las primarias abiertas perderían su razón de ser y terminarían siendo sólo un anticipo de la elección general de octubre.