Prorrogaron el secreto de sumario en la investigación del narcoavión
El secreto sumarial de la Justicia española acerca de la investigación del narcoavión todavía no fue levantado. Tampoco en la Argentina, donde acaba de prorrogarse el secreto sumarial.
Pero hay nuevos elementos para conocimiento local. Por ejemplo, la identidad de un ingeniero aeronáutico, quien en las próximas horas será notificado de que él fue incorporado al expediente.
Aqui 2 relatos que, curiosamente, se complementan.
Juan Cruz Sanz, en el diario Clarín:
"(…) Uno de los testigos, una mujer que trabaja en la escuela Flight Center del aeródromo de Morón le confirmó a la Justicia que cuando los Juliá se presentaron solicitando hangaraje para el avión, indicaron que “iban a realizar trabajos de tapicería”.
En la misma dirección fue la declaración de un hombre que se presentó el viernes pasado al juzgado, asegurando que le alquiló a los Juliá un depósito cerca de la base de Morón . Según la declaración de ese testigo, le alquiló por un mes esa propiedad a Gustavo Juliá “por 3500 pesos” y que el empresario le aseguró que realizarían “servicios de tapicería para aviones”.
La Justicia allanó ese depósito, pero el operativo no aportó novedades para la causa.
También, en la última semana se realizaron allanamientos en la escuela de vuelo, en busca de la documentación que certifique el pagó que los Juliá realizaron por el uso de la plataforma.
Desde su llegada a Morón, los primeros días de noviembre, hasta su partida, el 30 de diciembre, la aeronave se mantuvo en ese lugar. Los testigos aseguraron que Gustavo Juliá llegaba a Morón en una camioneta Audi Q6, último modelo."
Gustavo Carabajal en el diario La Nación:
"Antes de ser detenidos con 944 kilogramos de cocaína en el aeropuerto de Barcelona, el 2 de enero, los hermanos Gustavo y Eduardo Juliá habían hecho tres vuelos desde la Argentina a esa ciudad para llevar cargamentos de droga más chicos. (….)
Todos esos viajes, en los que los imputados trasladaron menos de 80 kilogramos de cocaína por vuelo, fueron monitoreados por los investigadores españoles, que esperaban secuestrar el embarque mayor.
(…) A partir de la lectura de uno de esos mensajes, enviado el 16 de diciembre pasado, los investigadores abonaron la sospecha de que la droga habría sido cargada y acondicionada dentro del avión de los hermanos Juliá entre el 17 y el 30 de diciembre pasado, cuando el Challenger 604 de Medical Jet estaba en la base aérea de Morón.
"Llego mañana, nos juntamos con mi hermano así ya le mandamos toda la info (sic), pero no te asustes que no pasa nada. Un abrazo, Gustavo", le comunicó uno de los hermanos Juliá a través de su celular 154 410 9. . . al ingeniero, cuya identidad La Nacion mantiene en reserva porque todavía no fue formalmente imputado en el expediente que investiga la justicia argentina.
Los hermanos Juliá y Matías Miret fueron detenidos el 2 de enero pasado, cuando la aeronave aterrizó en el aeropuerto de Barcelona, a las 15:05 hora local.
Además de apresar a los tres ocupantes y de secuestrar los 944 kilogramos de cocaína que estaban escondidos en el fuselaje del avión, la policía española secuestró cinco teléfonos celulares.
Al día siguiente, a las 10:50 hora argentina, cuando la policía española ya había detenido a los tres ocupantes del avión y los teléfonos estaban en poder de los investigadores, en el celular de Eduardo Juliá ingresó un mensaje en el que le preguntaban "¿salió todo bien?".
Ante la falta de respuestas, el dueño del celular 155 665 9… que desde la Argentina había mandado ese mensaje de texto comenzó a preocuparse.
No obstante, hubo otro llamada desde Buenos Aires para tratar de saber cuál fue la suerte de los tres ocupantes del avión matrícula 2B16.
El 4 de enero, el ingeniero llamó a la empresa que los Juliá contrataron para que hiciera el estibaje de la carga en el aeropuerto de Barcelona y preguntó por los "pilotos del avión que venía de la Argentina". El número de teléfono 154 403 7… quedó grabado en el identificador de llamadas de la empresa y fue aportado a la justicia española.
(…) Según la policía española, Gustavo Juliá viajó entre el 9 y 10 diciembre a ese país para "supuestamente organizar el alijo de droga". En esa fecha, Juliá realizó varias llamadas a la Argentina. Uno de esos números coincidiría con los titulares de los teléfonos a los que llamó en los otros viajes.
Esos vuelos de prueba fueron realizados el 9 de junio, el 30 de junio, el y 7 de julio pasados con destino a Murcia, Reús y Torrejón.
El avión Hawker que la empresa de los Juliá le alquiló a una firma de Miami por US$ 35.000 mensuales había partido desde el aeropuerto de San Fernando. Esta aeronave no tenía la autonomía de vuelo y la capacidad de carga suficientes para transportar embarques grandes.
Pero en noviembre mudaron la empresa de San Fernando a Morón. Allí estuvo estacionado el Challenger 605 de Medical Jet, en el que fue cargada la droga. En ese aeródromo fue fotografiado el BMW patente FLH 444 de la firma Federal Aviation, la otra empresa que pertenece a los hermanos Juliá.
Hasta el momento los investigadores habrían determinado que la cocaína secuestrada en el avión de los Juliá en España pertenecía al denominado Cartel del Valle, una organización colombiana dedicada al tráfico de drogas que instaló laboratorios para procesar ese estupefaciente en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia.
Desde allí, los 944 kg de cocaína procesada fueron enviados a la Argentina donde, con la ayuda de un ingeniero aeronáutico, fue acondicionado en el avión de Medical Jet estacionado en la base aérea de Morón.
Para los investigadores, la idea de comenzar a utilizar esta ruta habría surgido en abril del año pasado, durante el viaje de los Juliá a Santa Cruz de la Sierra, donde se reunieron con un ciudadano colombiano, supuesto miembro del Cartel del Valle."