6 abril, 2025

La Justicia analiza citar al jefe de la Fuerza Aérea en la causa del narcoavión

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Es el clima cerca de Constantino porque la Justicia sospecha que en el aeropuerto de Morón hubo luz verde al cargamento.
Mientras un pelotón de abogados trabaja en el Edificio Cóndor para despegar a la Fuerza Aérea de cualquier responsabilidad en el caso del narcoavión que fue detenido en el aeropuerto El Prat, en Barcelona, con casi una tonelada de cocaína, la Justicia no descarta citar como testigo al jefe de la fuerza, el brigadier general Normando Constantino y al director general de Inteligencia, brigadier Rodolfo Centurión. Los investigadores buscarían saber si existió un informe interno que alertaba sobre “movimientos extraños” dentro de la Base Aérea de Morón (BAM).
Antes de llegar a Constantino, según indicaron fuentes allegadas al expediente, llamará a declarar a otros 200 empleados de la base aérea donde estuvo estacionado el avión Challenger 604 que el 2 de enero llegó con 944 kilogramos de cocaína de máxima pureza al aeropuerto de El Prat, en Barcelona. Aunque la causa sigue avanzando, el juez en lo penal económico Rafael Caputo –transitoriamente a cargo del expediente hasta el 18– no resolvería ninguna cuestión de fondo, decisiones que quedarían en manos del juez natural de la causa, Alejandro Catania.
Por el momento, todos los integrantes de la Fuerza Aérea de la base de Morón, que completaron la lista de la primera ronda de testimoniales militares, coincidieron en que el control sobre el avión que fue secuestrado en España era misión de la Administración Nacional de Aviación Civil (Anac), organismo que se encuentra bajo la órbita del Ministerio de Planificación.
La principal hipótesis de la Justicia es que la droga fue cargada en Morón. El Challenger estuvo parado en la base aérea del Conurbano bonaerense entre el 5 de noviembre y el 30 de diciembre pasado. En el juzgado esperan que alguno de los testigos pueda aportar datos más certeros sobre el avión que tripulaban los hermanos Gustavo y Eduardo Juliá y Matías Miret –hijos de brigadieres–, actualmente detenidos en España.
En el Edificio Cóndor creen que la Justicia también llamaría para que preste declaración testimonial al comodoro Juan Alberto Macaya, que estaba al frente del Comando de Adiestramiento y Alistamiento de la Fuerza Aérea antes de que asumiera el brigadier mayor Marcelo Adolfo Ayerdi. “Ambos tienen responsabilidad. El primero porque el avión estuvo más de treinta días estacionado en una base aérea de su comando, y el segundo porque el avión se cargó y salió de Morón cuando ya había reemplazado a Macaya”, explicó a PERFIL un oficial de alto rango de la fuerza. El brigadier mayor Ayerdi es hermano del desplazado jefe de la BAM, comodoro Jorge Ayerdi.
Una dura interna se desató en el Edificio Cóndor como consecuencia del escándalo del narcoavión. Uno de los uniformados consultados pintó el siguiente panorama: “La realidad de la fuerza es: vacío de poder, negativa a tomar decisiones, no asumir responsabilidades, y lo que es peor, transferirlas siempre a otro, especialmente si es subalterno. Hay una grave crisis de autoridad, especialmente en las unidades del interior. Constantino deambula y solamente le interesa la opinión de los abogados”.
Prorrogaron el secreto de sumario
La Justicia argentina prefiere mantener el secreto de sumario en la causa del narcoavión, hasta que el juzgado penal de El Prat de Llobregat no muestre las cartas primero. La medida fue tomada ayer por el juez en lo Penal Económico Rafael Caputo, que se encuentra al frente de la causa hasta que se reincorpore su par Alejandro Catania.
La Justicia española también decidió estirar el misterio que rodea la causa y se mostró nuevamente renuente a suministrar información a sus pares argentinos.
“No nos han mandado nada. No tenemos nada sobre lo que está haciendo el juzgado español”, confió en tanto a DyN una fuente con acceso al expediente.
Ante la actitud de la Justicia española, el juez Caputo tiene previsto recurrir a Interpol para que, por esa vía, se le suministren los datos que todavía no pudo obtener.
El secreto de sumario en la Argentina llegaba hasta ayer, pero la resolución de Caputo significará en los hechos que la causa seguirá virtualmente blindada desde el lunes próximo y durante las dos semanas siguientes, es decir hasta el regreso de Catania.
Cuando la Justicia argentina requirió precisiones a los jueces españoles sobre si extenderían también allí el secreto de sumario (que también vencía ayer) indicaron que “el expediente está todavía bajo reserva”, pero se negaron a brindar mayores detalles.
Mientras tanto, en los tribunales de Avenida de Los Inmigrantes continúan declarando militares de la Fuerza Aérea, a quienes se agregaron en los últimos días instructores y personal civil que trabaja en la base aérea de Morón.
Los testimonios dieron cuenta de que los hermanos Juliá advirtieron que iban a hacer tareas de refacción en el tapizado del avión mientras la nave estuvo estacionada durante 50 días en esa base en la que eran muy conocidos.

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