Moneta, en la senda de Fontevecchia, apuntó a Barrionuevo
Regresó el semanario El Guardián, ya no en papel de diario tipo Diario Perfil sino en satinado tipo Noticias de la Semana.
El Guardián original se imprimía en los talleres de Perfil, en ese tiempo con capacidad instalada ociosa porque no había reaparecido Diario Perfil. Ahora, en su nueo formato, El Guardián se imprime en Ipesa, los talleres gráficos cuyos dueños fueron también los propietarios de Veintitrés, en el intermedio entre Jorge Lanata y Sergio Spolski.
Dirigida por el ex Noticias y ex Crítica de la Argentina, Daniel Capalbo, El Guardián intenta convertirse en una alternativa del semanario con el que Jorge Fontevecchia buscó imitar a la Panorama italiana y la Veja brasileña, aunque nunca consolidó la influencia de esas publicaciones en sus respectivos mercados.
Fontevecchia inició un producto ambicioso que, luego, probablemente por cuestión de costos, devino en un rutinario zapping de la prensa de la semana que pasó + alguna nota de portada que sostenga la venta en kioscos.
El Guardián va por ese recorrido y cabe preguntarse cuál será su ventaja competitiva. Noticias por lo menos ajusta mejor sus costos en 130 páginas a $ 14. El Guardián se estira hasta 146 a $ 12. A veces la elección del público no es una cuestión de cantidad de páginas/precio de tapa sino de lectura atractiva para un nicho específico. Por momentos ambas son tediosas.
Pero lo de El Guardián es más grave: es su edición Nº1 y se supone que es la que más tiempo tuvo de preparación. Ahora vendrá la rutina semanal, y si no hay suficiente estructura e ideas, el estrés puede hacer estragos… basta con mirar Noticias…
El problema de Noticias de la Semana fue asociar fotografía con frivolidad, y hoy día ya es una Pronto con algo de política. Pero, por ejemplo, Pronto, que es la que más se vende y es propiedad de la gente de Ipesa, hizo más ruido que Noticias con su muy buena portada sobre la mala performance financiera de Valeria Mazza y Alejandro Gravier en Punta del Este.
Noticias fue con Norberto Oyarbide en su portada y no aporta nada nuevo sobre un magistrado acerca de quien se ha escrito muchísimo desde Luciano Garbellano y la disco gay Spartacus, a la fecha.
El producto de Fontevecchia insiste en una mala práctica: promete en su portada mucho más de lo que ofrece en su interior. La investigación de Federico Mayol aporta menos que nada.
Noticias tenía una nota para profundizar, de esas que le fascina a su público (política & glamour) pero perdió la oportunidad: Luciana Salazar y Martín Redrado, romance acerca del que nadie escarbó en profundidad. Y no es la historia rosa de desencuentros que se ha deslizado por aquí y por allá.
Ni siquiera le preguntó a Salazar qué opinaba de que Redrado se hubiera ido de vacaciones caribeñas con su ex familia completa cuando se encuentran legalmente divorciados. La nota de Cecilia Boufflet promete y no cumple: un típico producto Noticias de la Semana.
¿Y qué ofrece, a cambio, El Guardián?
Basta con observar su isologo, cruzado con la bandera argentina, para reconocer las obsesiones de Raúl Moneta, responsable último del producto: un cruzado nacionalista con amplios conocimientos del mercado financiero offshore…
Y la nota de portada inicial confirma la especialidad de Moneta: vincula a Luis Barrionuevo con una financiera casi caribeña, denominada Chelsea Brokers, que habría participado del leasing del narcoavión de Gustavo Juliá.
Desde la presentación, en Puerto Madero, a fines de 2010, del proyecto periodístico 2011 de Moneta, se mencionó que el ex banquero profundizó vinculaciones con personalidades cercanas al Frente para la Victoria, en especial con Hugo Moyano.
Probablemente el odio a Grupo Clarín resulte una afinidad. Sin embargo, con cierta facilidad podrían identificarse otras.
Obviamente que Moneta ha escuchado el rumor y por eso, detrás de la nota de tapa contra Luis Barrionuevo, ubicó una de Moyano vs. Moyano, acerca de las supuestas diferencias entre Hugo Moyano y su hijo mayor, Pablo.
Nada nuevo en el informe de Milton Merlo aunque contribuye al objetivo, por ahora.
Todavía es muy breve el recorrido para alcanzar conclusiones pero es evidente que la nota apuntando a Barrionuevo parece salida de Página/12. Ahora, es arriesgada la propuesta que Moneta pone bajo la firma de Mauro Federico e Ignacio Ramírez, porque habría que probarlo en sede judicial: Horacio Ferro Méndez, ex presidente de Chacarita Juniors, integra la defensa de Gerónimo Venegas, y sería socio del abogado Nelson Vicente, quien defiende a Gustavo Juliá.
El Guardián vincula a ambos, al pasar, con Jorge Anzorreguy, representante legal de Marcela y Felipe Noble Herrera (Clarín es una obsesión para Moneta).
Pero volviendo a Ferro Méndez, lo ubica como socio de Alberto Héctor San Miguel, en Chelsea Brokers, que habría girado fondos a GG Gold, la empresa de Miami, Florida, USA, de Juliá y Carlos Gustavo Luaces, que contrató el famoso Challenger 604 que fue decomisado en El Prat, Barcelona, Catalunya, España, cuando transportaba hacia Amsterdam, Holanda, casi 1 tonelada de cocaína.
El resto de la nota es un intento, por momentos forzado, de vincular a Barrionuevo con Gustavo Juliá, hoy día detenido en Barcelona.
¿Bastará eso para ubicar a la defensiva al sindicalista amigo de Eduardo Duhalde? ¿Logrará Moneta que Barrionuevo lo llame? ¿Le respondería Moneta a Barrionuevo si éste lo llamara o hay otros compromisos? Juntos, ellos compartieron aquellos días menemistas pero ahora todo cambió. Será para seguir con atención.
Por último, patético el esfuerzo de Moneta por agradar al ladriprogresismo, luego de haber apoyado con denuedo al menemismo aún en 2003, durante la etapa anterior de El Guardián. Intentó la reconciliación y culpó a Clarín y a Alberto Fernández de impedirlo. Ahora que Clarín ya no es kirchnerista y que Alberto quedó afuera, ¿alcanzará aquel objetivo, 8 años después?