Garré interviene la obra social de la Federal y le quita el control de la caja
“Ya ni una de mozzarella nos van a dejar ir a buscar”, dice entre carcajadas un alto jefe de la Policía Federal que prefiere más el saco y la corbata que el uniforme.
No es una broma, el oficial sabe que la ministra de Seguridad, Nilda Garré, dejará la “caja blanca” de la fuerza en manos de civiles y prepara una embestida para erradicar la “caja negra” que llega a través de un viejo mecanismo de recaudación en el que las comisarías y las brigadas de investigaciones son las piezas fundamentales de todo el engranaje, según consignó Perfil.com.
La pérdida de la confección y control de los pasaportes fue el primer golpe a la economía doméstica de la fuerza. Ahora, Garré está terminando de dar las últimas puntadas para intervenir la Obra Social de la Policía Federal, y la semana entrante se anunciaría una barrida general en las cupulas de las 53 comisarías, algunos comisarios serán pasados a retiro. El alza está graduada.
Además, se creará un área dependiente de la Secretaría de Planificación de Seguridad, que dirige Gustavo Sibila, que se encargará de la administración de las cuentas de la Federal, que hasta ahora estaban en manos de los policías.
El resultado de una auditoría interna que realizó el Ministerio de Seguridad en la Obra Social de la Policía Federal será la aguja percutora. El informe fue realizado por el mismo equipo que realizó cientos de auditorías en el Ministerio de Defensa que terminaron con formato de denuncia en los tribunales de la Justicia federal.