Obama llegó a Brasil
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, llegó este sábado 19/03 a Brasil para una visita de dos días, en el inicio de una gira latinoamericana que lo llevará también a Chile y El Salvador, según informó Clarín.
El mandatario arribó a Brasilia acompañado de su esposa Michelle y de sus hijas, Sasha y Malia. El avión presidencial aterrizó minutos después que se interrumpió una intensa lluvia que cayó sobre Brasilia durante toda la noche.
Obama se reunirá con la presidenta brasileña Dilma Rousseff, con quien también compartirá un almuerzo de trabajo en la sede de Itamaraty. Luego, participará de un encuentro con empresarios brasileños y estadounidenses.
Mañana, el presidente estadounidense viajará a Rio de Janeiro, donde pronunciará un discurso al pueblo brasileño desde un tradicional teatro, y donde tiene previsto también visitar una favela.
Se trata de la primera gira latinoamericana de Barack Obama desde que se reunió por primera vez con los presidentes de la región hace dos años en Trinidad y Tobago, durante la Cumbre de las Américas.
Allí prometió una nueva relación con la región, que quedó relegada durante el gobierno de su predecesor, George W. Bush. Sin embargo, hasta ahora América Latina estaba en un segundo plano en la agenda del mandatario electo en noviembre de 2008 para un período de cuatro años.
La gira de Obama por la región se desarrolla cuando dos crisis mayores concentran a la diplomacia estadounidense: el accidente nuclear tras el tsunami y el terremoto de la semana pasada en Japón, y la rebelión y posterior represión de manifestantes por parte del régimen de Muammar Kadafi en Libia
"Algunos cuestionan cómo es que el presidente puede ir en este largo viaje a América Latina cuando hay tantas cosas sucediendo", pero "existen muchas razones por las que este viaje es tan importante en este momento", expresó ayer la secretaria de Estado Hillary Clinton.
El propio mandatario resaltó en un editorial en el diario USA Today "el crecimiento impresionante" de América Latina y el potencial que
esto significa para la economía estadounidense, que puja por reponerse de la peor crisis en décadas.
"Mientras estos mercados crecen, lo hace también su demanda de bienes y servicios, unos bienes y servicios que yo, como presidente, quiero asegurar que sean hechos en Estados Unidos", escribió.