Por temor a un ataque, Kadafi ahora busca la paz
“Transformaremos la vida de quienes nos ataquen en un infierno”, había amenazado Muamar Kadafi, luego de que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas autorizara el uso de la fuerza en Libia para frenar los bombardeos del régimen a la población. Finalmente, el dictador dio marcha atrás con su escalada verbal y anunció ayer un alto el fuego “para proteger a los civiles”. Pero Occidente no confía en el giro de Trípoli y ajusta los detalles de su plan para atacar en territorio libio, según consignó Perfil.
Mousa Kousa, ministro libio de Relaciones Exteriores, aseguró que las tropas leales suspenderán todas sus operaciones y ofreció “abrir vías de diálogo con quienes estén interesados en la unidad territorial de Libia”. La propuesta llegó tarde: el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, telefoneó a sus pares del Reino Unido y Francia para coordinar la estrategia. A los preparativos se sumaron España, Italia, Noruega, Bélgica y España.
En tanto, las tropas de Kadafi acorralan a los rebeldes en Bengasi y las potencias occidentales temen un triunfo del régimen si no actúan con velocidad. Francia y el Reino Unido, principales impulsores de la zona de exclusión aérea junto a los Estados Unidos, avisaron que los primeros ataques aéreos se lanzarían “en cuestión de horas”. No contarán con el apoyo de Alemania, que al igual que Rusia y China se abstuvo en la votación del Consejo de Seguridad.
El objetivo es impedir que los aviones del régimen sobrevuelen Libia. Es que la mañana del jueves 17/03 se habían producido nuevos bombardeos sobre el aeropuerto de Bengasi. Con la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU a pocas horas, y tras ser rechazado su ejército en la ciudad de Ajdabiya, al mediodía Kadafi lanzaba un nuevo ataque aéreo sobre varios puntos de la ciudad, concentrándose de nuevo en el pequeño aeródromo rebelde.
Los bombardeos, pese a conseguir acertar sobre el aeropuerto y dañar varios aviones comerciales de Libian Airways, supusieron una derrota táctica y moral para las tropas del dictador libio, al ser derribados dos cazas MIG-21. Ambos se estrellaron en la periferia de la ciudad de Bengasi, en las localidades de Sidi Mansour y Banuni. La noticia corrió como la pólvora por la ciudad y cientos de personas salieron a las calles a festejar los derribos portando la bandera tricolor de la revolución.
Al caer la noche, los paramilitares kadafistas que se esconden en la ciudad desde el levantamiento volvieron a salir a las calles. Así comenzaba otra noche de combates de guerrilla urbana. De nuevo se bajaban las persianas de los negocios y las calles quedaban vacías y en silencio. Un silencio sólo roto por el ir y venir de camionetas artilladas con ametralladoras pesadas y cargadas con rebeldes.
Pero, al saberse el fallo favorable al cierre del espacio aéreo parte de la ONU, millares de personas vencieron su miedo y salieron a la calle para celebrar otra victoria más sobre las tropas del dictador Kaaffi, la segunda en un mismo día. Algunos disparaban al aire y lazaban el grito de guerra de los rebeldes del 17 de febrero: “Allah hu akbar” (Dios es el más grande).
La amenaza de la Casa Blanca
El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, advirtió ayer que el coronel Muamar Kadafi debe “implementar inmediatamente” un cese del fuego en Libia o enfrentará “acciones militares” de la comunidad internacional. “Un cese del fuego debe ser implementado inmediatamente, y eso significa que deben cesar todos los ataques contra civiles”, disparó Obama desde la Casa Blanca.
“Kadafi debe hacer que sus tropas dejen de avanzar” sobre los grupos rebeldes y permitir “que la ayuda humanitaria llegue al pueblo de Libia”, agregó el jefe de Estado norteamericano. Además, Obama advirtió que los términos de la resolución aprobada el jueves por las Naciones Unidas “no son negociables” y si Kadafi se niega “la comunidad internacional impondrá consecuencias”. “La resolución será aplicada a través de una acción militar”, completó el jefe de Estado, que descartó la invasión del país con tropas terrestres.
También se refirió a Kadafi, el fiscal de la Corte Penal Internacional, Luis Moreno Ocampo, que ya inició una investigación sobre crímenes de lesa humanidad en la guerra civil de Libia.