¿Quién es el misterioso señor Depresbíteris, de chofer a empresario?
Ricardo Depresbíteris, al menos la cara visible del directorio de Covelia, corrió a recibir al líder camionero. Era mayo de 2010, durante un acto de inauguración de una planta de reciclaje de la empresa. Sin Hugo Moyano y su hijo Pablo, el festejo no empezaba.
Los directivos de la empresa habían dado la orden de aguantar lo que fuera para iniciar el acto, mientras centenares de camioneros mataban el tiempo con batucada y choripanes. Dos horas después, el jefe de la CGT subía al escenario. Ya hacía años que era señalado por intendentes y empresarios como presunto dueño de Covelia, según publica Perfil.
De la mano de Moyano, la empresa logró extenderse y pasó de una pyme a una de las principales empresas de recolección del país: ya opera en 12 municipios en la provincia de Buenos Aires, en el Mercado Central y en la ciudad de Buenos Aires.
La historia oficial cuenta que la alianza indiscutida entre el sindicalista y la compañía nació en 2002, cuando ninguna empresa de recolección quería hacerse cargo del servicio en el Conurbano y en plena crisis económica y política, los intendentes se arrancaban los pelos para resolver el conflicto con la basura.
Fue cuando Moyano le pidió a Covelia que se hiciera cargo del servicio. A partir de entonces, hay “retribución de favores”.
“¡Cómo vamos a ser socios!”, se sobresaltó Depresbíteris cuando fue consultado por PERFIL en mayo de 2010.
Entonces, el empresario apodado “Champancito”, por su devoción por las burbujas, dijo que la empresa había crecido tanto de la mano de Moyano porque tenían “trato directo”. “Tenemos relación fluida”, contó. “Antes, nos vinculaban con Rico porque estábamos en San Miguel, con Patti porque estábamos en Escobar. No hay mucho misterio”.
Depresbíteris pasó de ser chofer a millonario. Tiene un jet privado, un yate y múltiples propiedades. También figura como dueño, junto a su esposa y otros socios de Covelia, de las empresas Solares de Beheran SA y Garlik, ambas dedicadas a bienes raíces.
Su mujer, Marcela Elvira Mete, sería también una de las titulares de la cuenta bancaria investigada en Suiza.
Hoy, Depresbíteris recibe indicaciones de Moyano para hacer negocios, y hasta lo consulta para hacer compra de camionetas para la empresa o si ampliar o no el objeto comercial de la sociedad, confiaron en el entorno del empresario.
No todos los empresarios se llevan tan bien con Moyano como usted.
Nosotros también tenemos un tire y afloje con el sindicato. Pero Hugo tiene buena relación con todos los empresarios de la recolección.
La vinculación entre la empresa y Moyano data del inicio de la presidencia de Néstor Kirchner, cuando Covelia comenzó a ganar espacio en el negocio, a correr a sus competidoras, mientras Hugo y Pablo Moyano presionaban a intendentes a contratar a la empresa en sus municipios.
“Si no negociabas con Covelia, llamaban a un paro de recolectores y te inundaban el municipio con basura durante días”, confió un jefe municipal a este diario en 2008, en una de las primeras investigación periodísticas sobre la empresa y Moyano.
Carlos Vázquez, gerente comercial de Covelia, aseguró el año pasado que la empresa tiene un patrimonio de 500 millones de pesos y que sólo en 2009 facturó 290 millones de pesos.
En ocho años, el personal de Covelia creció casi doce veces: pasó de 220 empleados a 2.600. Todos están afiliados a Camioneros. Nunca se registró un conflicto gremial con la empresa, a pesar del perfil combativo del sindicato.