6 abril, 2025

Japón: La nube radiactiva no puede llegar al hemisferio sur

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Sin lugar a dudas, el gran terremoto del pasado viernes 11 de marzo quedará en la memoria de todos como uno de los grandes fenómenos naturales de los últimos tiempos. Pero por encima del propio terremoto, el enorme tsunami que invadió las costas del noreste de Japón, y que mantuvo en vilo a todo los países del Pacífico al avanzar con sus grandes olas durante ese fatídico día.
Como corolario de esta historia que parece sacada de una película futurista de las tantas a las que nos tiene acostumbrado el cine, se suma el grave accidente nuclear disparado por la sumatoria del terremoto y el propio terremoto.
En Tiempo Patagónico hemos recibido varias consultas sobre si la nube radiactiva que potencialmente se estaría escapando de los reactores dañados, pudiera moverse en forma planetaria y alcanzar al hemisferio sur, y más precisamente a nuestras latitudes.
La respuesta es no. En primer lugar hay que decir que la dispersión de ese tipo de nube está relacionada con los vientos dominantes en esa zona. Por ello, en primer lugar se trata de un problema de esa región. Pero más allá de ello puede decirse que la circulación atmosférica en la tropósfera (que es la capa más baja de la atmósfera), no mezcla al hemisferio norte con el hemisferio sur. A la hora de calcular las dispersiones, se tiene en cuenta el viento en los diferentes niveles a los que pueda llegar la nube. Y en esas latitudes predominan vientos del sector oeste, en promedio.
Eventualmente, la preocupación será de los países del hemisferio norte, partiendo de los más cercanos, y los que están ubicados en dirección de los vientos dominantes. Debe decirse que al este de Japón, domina el océano Pacífico para luego llegar a América del norte.
Sólo en caso de erupciones volcánicas muy violentas, las partículas pueden ser inyectadas en la capa superior que es la estratósfera, en esa caso si pudiendo dispersarse por grandes sectores del globo. Pero ese no es el caso para este tipo de situación.

Por Enzo Campetella

PARA TIEMPO PATAGÓNICO

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