Anticipa EE.UU. una relación aún más fría con la Argentina
La confirmación del presidente Barack Obama de que la incautación de material militar en Ezeiza ha sido un "incidente serio" derivará en mayores dificultades en la relación bilateral, según dijeron fuentes diplomáticas de Estados Unidos a LA NACION.
"Ahora está claro públicamente que el incidente está en un plano muy alto", dijo un informante, en referencia a las declaraciones del presidente de EE.UU. publicadas ayer por este diario, en las que reclamaba la devolución de una valija con equipamiento retenida por la Argentina.
"Es cierto que el presidente jamás hubiera hablado públicamente del asunto de no ser por la pregunta del periodista. Pero podría haber bajado el tono del asunto, y no lo hizo", añadió otra fuente.
Las reacciones en medios políticos locales fueron coincidentes al respecto, tras las primeras declaraciones de Obama sobre la incautación del material en el operativo liderado por el canciller Timerman.
En Washington crece, así, la convicción de que el incidente del avión se ha convertido en una "piedra en el zapato" en la relación bilateral corre paralela con cierto error de cálculo en autoridades diplomáticas argentinas sobre el impacto de lo ocurrido.
"Esto no pasa de un reclamo del vocero del Departamento de Estado. Ni siquiera Hillary Clinton hablará sobre el asunto, porque saben que tenemos razón nosotros", habían asegurado días atrás fuentes diplomáticas argentinas al evaluar ante LA NACION las derivaciones del episodio del avión.
Esas mismas fuentes, que hablaron con la condición de que se mantuviera el anonimato, se desayunaron ayer con la incómoda novedad de que no era la secretaria de Estado sino el presidente Obama el que plantaba como cuestión de trato entre gobiernos el reclamo de la devolución del material.
Con todo, hay matices. En medios demócratas locales se habla del incidente con firmeza, pero con una dosis de paciencia. Distinto es el caso para fuentes cercanas a la oposición que encarna el Partido Republicano, donde la impaciencia hacia el gobierno de Cristina Kirchner se expresa con mayor contundencia.
"La Argentina está teniendo una serie de comportamientos que llevan a preguntarse, por ejemplo, si merece estar dentro del grupo de países del G-20", señaló el ex asesor de la Casa Blanca para América latina Daniel Fisk. El ex número dos del Departamento de Estado para la región hizo esos comentarios en un encuentro en el que se intentó determinar si la Argentina se estaba alejando de los Estados Unidos para entrar en la órbita de la Venezuela de Hugo Chávez.
"La Argentina ha buscado una tormenta diplomática en forma deliberada", afirma el documento en el que se basó el debate, presentado en el Hudson Institute, un centro de estudios cercano al partido republicano. El canciller Timerman fue señalado como ejecutor de lo ocurrido, al acatar órdenes de una presidenta signada por dos motivos.
Por un lado, cierto despecho de Cristina Kirchner ante la decisión de Obama de no pasar por la Argentina en su primera gira regional y, por el otro, un mayor acercamiento hacia el gobierno de Chávez, con lo que eso implica de "hostilidad hacia Washington" y de "adopción de prácticas de la izquierda autoritaria".
Pero, en concreto, ¿en qué podría traducirse un mayor distanciamiento con Washington? En medios locales se recordó que los Estados Unidos han operado como uno de los "mejores abogados" de la Argentina en su esfuerzo por alcanzar un entendimiento con el Club de París por el pago de su deuda. Del mismo modo, insistieron en que suele poner la espalda y actuar como muro de contención ante los reclamos de inversores norteamericanos que claman medidas de presión para "castigar" a un país que no termina de pagar sus bonos de deuda en default.
Colaboración
El otro dato es que, en los últimos meses, la Argentina colaboró activamente con la diplomacia norteamericana en la región. "Uno de los casos más notables fue su intervención ante el gobierno del boliviano Evo Morales para evitar que declarara un default de su deuda", subrayó un diplomático local.
Nadie quiere perder eso. Pero la piedra en el zapato ha sido reconocida como tal hasta por el presidente Obama. El líder demócrata se encontrará en noviembre con la presidenta Kirchner en la cumbre del G-20 en Francia. Más de uno se pregunta aquí dónde estará, para entonces, la carga aérea del escándalo.
La crisis diplomática con Washington se desató el 10 de febrero, cuando un avión de la fuerza aérea de los Estados Unidos aterrizó en Ezeiza cargado de armas y elementos militares que iban a ser usados con policías federales, como parte de un acuerdo firmado entre los dos gobiernos. Al ser inspeccionado por la Aduana, se detectaron presuntas incongruencias entre el material declarado por Estados Unidos y el que llegó al país. La diferencia derivó en un operativo liderado por Timerman en el que se secuestró parte de la carga.
"Como en una película de Fellini"
Como "una imagen de una película de Fellini" consideran en la diplomacia norteamericana la famosa foto del canciller Héctor Timerman encabezando un operativo de la Aduana por el conflicto con el avión militar. "En la historia de la diplomacia moderna contemporánea nunca he visto una foto como la que vimos en LA NACION, con un canciller en el aeropuerto, en un cuartito de Aduana. Uno intenta explicarle a un norteamericano y no entiende ese chiste", explicó, asombrado, el funcionario norteamericano Luis Lauredo, asesor del presidnete Barcak Obama y ex embajador de Estados Unidos ante la Organización de Estados Americanos (OEA).
CRONOLOGIA DEL CASO
Un acuerdo de cooperación para entrenar policías federales derivó en el cortocircuito más fuerte de los últimos años en la relación Argentina-EE.UU.
1. ATERRIZAJE CONFLICTIVO . Un Globemaster III de la fuerza aérea norteamericana aterrizó en Ezeiza el 10 de febrero. Traía personal militar y equipos para entrenar a policías. La Aduana demoró a la tripulación, al detectar supuestas diferencias entre lo declarado y lo que efectivamente llegaba.
2. VALIJA ABIERTA. Por orden del canciller Timerman, al día siguiente se abre una valija que los militares norteamericanos se negaban a entregar, por contener "material sensible".
3. SECUESTRADOS . El Gobierno decide incautarse de material de comunicación. Se suspende el ejercicio y EE.UU. empieza a protestar por la vía diplomática la restitución de los equipos.
3. PALABRA DE OBAMA . A 40 días del suceso, el presidente de EE.UU. califica de "serio" el incidente diplomático y anticipa que le reclamará en persona a Cristina Kirchner cuando la vea