5 abril, 2025

El identikit de La Cámpora, la voraz juventud ultrakirchnerista

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La multipliación del poder de La Cámpora volvió a generar debate en las filas del kirchnerismo con la postulación de algunos de sus dirigentes a ocupar cargos de directores en las empresas privadas en nombre del Estado, según consignó Perfil.
El avance de la agrupación creada por Máximo Kirchner causa recelo no sólo en otras organizaciones juveniles sino también entre funcionarios del Gobierno. En nombre de Cristina Kirchner, la tropa camporista insertó funcionarios en casi todos los ministerios y organismos del Estado.
El más notorio es Aerolíneas Argentinas (AA), donde ocuparon varios cargos políticos, pero hay militantes en la Secretaría General de la Presidencia, el Ministerio de Desarrollo Social, el Ministerio de Justicia, la Jefatura de Gabinete, el Ministerio de Planificación, la Cancillería, el PAMI y la Anses.
El secretario general de la agrupación es Andrés “Cuervo” Larroque, que trabaja como subsecretario para la Reforma Institucional. Pero se sientan también a la mesa chica Mariano Recalde (presidente de Aerolíneas), Eduardo “Wado” de Pedro (vicepresidente de AA), José Ottavis (titular del Foncap), Ivan Heyn (director de Aluar) y Juan Cabandié (legislador porteño).
Según relataron fuentes de Gobierno, los jóvenes de La Cámpora tienen un objetivo de largo plazo y el aval de Cristina, y aunque avanzan con rapidez sobre la estructura oficialista no desesperan.
“Ellos se están preparando para ser la nueva guardia del kirchnerismo. Meten gente en cargos, algunos importantes, y los forman como cuadros. La gran disputa la van a dar en 2013 y 2015. Ellos van a ser diputados, senadores y ministros”, analizó ante PERFIL el vocero de un ministro.
“¿Viste el clasificado que dice se busca jóven con experiencia? Es muy difícil encontrar un joven con experiencia. Eso es lo que están haciendo ellos, están formando jóvenes”, añadió. Implícitamente también admiten que tienen más dificultades para encontrar cuadros técnicos a la hora de ocupar asientos en el directorio de las empresas que al momento de completar lugares en las listas.
Y de hecho, ya hay danza de nombres para esta elección. Hay quienes dicen que Ottavis puede ser legislador provincial por la 1º sección electoral bonaerense.
Es el dirigente con más experiencia en la militancia partidaria. Fue “pupilo” de Roberto Porcaro en el armado de la agrupación transversal Compromiso K en 2005, pero desde entonces construye un armado político con intendentes, y se junta con funcionarios bonaerenses y nacionales. Es, además, el titular de la JP de la Provincia.
Juan Cabandié tendría un lugar reservado en la lista de diputados nacionales por la Capital Federal. ¿Y Wado? “Wado tranquilamente puede ser ministro en la próxima gestión de Cristina”, analizó un asesor de Gobierno ante PERFIL.
También cumplen su rol en la campaña porteña. La mayoría juega con el ministro de Economía, Amado Boudou, aunque públicamente no toman posición. También avisaron que quieren cargos en las listas y no sólo de legisladores porteños, sino además en las de las comunas.
Diego Bossio, titular de Anses y otro de los que respalda a Boudou, tiene varios camporistas en su estructura. Luciano Di Césare, titular del PAMI, es otro que alberga militantes juveniles del interior.
“La Cámpora no es una agrupación con mucha tropa. Por eso reclutan cuadros, preferentemente con formación universitaria, de otras agrupaciones (como La Güemes) o de las propias facultades y con un perfil anti partidos políticos. Se preparan para ser un sector bien visto por la clase media. Tener el impulso de CFK los ayuda a que los jóvenes cautivados por el kirchnerismo se acerquen a ellos”, explicó otro vocero en diálogo con este diario.
Sergio Maggioti, Marina Moretti, Federico Susbielles, Santiago Laurent, Francisco Durañona, Leonardo Lignazzi, Juan Ustarroz (hermano de crianza de Wado), son algunos de los nombres que suenan en Navarro, San Andrés de Giles, Bahía Blanca, Pilar, San Antonio de Areco, Zárate y Mercedes. Algunos de ellos no eran de La Cámpora, provenían del PJ o de la militancia de base, y se sumaron a las filas de la organización K.
“Me hacen acordar a La Coordinadora durante el alfonsinismo, porque tienen mucha ambición de poder, se llevan todo por delante, y los jóvenes terminan acercándose a ellos. La diferencia es que La Cámpora piensa a largo plazo”, analizó un operador político de la Rosada. En el universo juvenil generan tanta admiración como envidia.

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