Mercal, los mercados de Chávez que quiere imitar Cristina
La Misión Mercal S.A. (MERCado de ALimentos) es uno de los programas sociales incentivados por el gobierno de Hugo Chávez, en Venezuela. Creada el 24/04/2003, la Misión Mercal acaba de cumplir 8 años y es el modelo en que se inspira Guillermo Moreno, secretario de Comercio argentino para sus Mercados de Interés Nacional.
Cuando la inflación comenzó a dispararse en Venezuela, Chávez no solamente la negó o minimizó sino que diagnosticó que el exceso de intermediación parasitaria levantaba los precios, además de la avaricia empresaria, y que el Estado debía atacar esa irregularidad simplificando la cadena de comercialización.
Luego de 8 años, la inflación no bajó sino que subió en Venezuela pero la Administración Chávez continuó con su discurso.
La red Mercal, según los bolivarianos, lleva cada año a la mesa de los hogares venezolanos 1,2 millón de toneladas de alimentos y, con 13 unidades agroproductivas que refuerzan la producción de maíz, caña de azúcar, plátano, parchita (maracuyá) y la cría de toros, vacas y cerdos "asegura la soberanía alimentaria".
En un comienzo sólo se ofrecían "productos secos" pero desde 2005 se incluyen cárnicos, lácteos (incluyendo embutidos y quesos), que necesitan refrigeración.
La promesa fue y es: "Algo que cuesta 6 bolívares en otros mercados, aquí lo venden a dos".
Sin embargo, se afirma que
> el Estado, en forma periódica, no consigue resolver problemas de logística,
> la oferta a menudo es insuficiente en cuanto a variedad y cantidad,
> básicamente es una herramienta política para garantizar la dependencia o la solidaridad con el régimen de los hogares más humildes.
En teoría, el programa consiste en construir y dotar almacenes y supermercados con alimentos y otros productos de 1ra. necesidad a bajos precios para que sean accesibles a la población más necesitada. Los alimentos están subvencionados y llegan a los estantes sin intermediarios, de manera que los precios ofrecidos suelen tener un descuento de entre el 30% y el 45% de los observados en las otras cadenas de distribución.
La realidad es que el número de personas que se benefician con la compra de productos a precios subsidiados se ha reducido en 24%: según el balance gubernamental, en 2008 los beneficiarios de la red se ubicaban en 13.198.470 pero en 2010 en 10.602.201 personas a nivel nacional. El informe de gestión también revela que la red no ha crecido en número de establecimientos tipo I: desde 2008 el número de Mercales se mantiene en 210; mientras que los locales tipo II registran un descenso de 3,5%. La Memoria y Balance detalla que durante 2010 la red mantuvo un plan de distribución de 130.000 toneladas mensuales, no ejecutando el plan de expansión aprobado, de suministrar 140.000 toneladas por mes. El objetivo de 1.680.000 toneladas de alimentos tuvo que conformarse con 1.462.804 toneladas.
Sin embargo, el secretario de Comercio argentino, Guillermo Moreno, aprobó la creación de una red de mercados mayoristas en distintos puntos del país para combatir el aumento del costo de vida. A través de la resolución 63, el Gobierno habilitó la construcción de Mercados de Interés Nacional que abastecerán a los supermercadistas y que también atenderán al público. La presidenta Cristina Fernández inaugurará el 12/05 el de José C. Paz.
El proyecto no es reciente: días antes de la Resolución 125, de 2008, que llevó a la Federación Agraria Argentina a la Mesa de Enlace, dirigentes de la FAA habían comenzado a negociar con un sector de la Central de Trabajadores Argentinos y líderes de organizaciones sociales como Luis D’Elía, la articulación de Mercales locales.
Ocurre que la red Mercal promete el fomento a la producción regional de alimentos, mediante un programa de compras a los pequeños productores regionales (ubicados en el interior del país).
Existe una mitología ladriprogresista acerca del volumen de abastecimiento posible de los pequeños y microproductores rurales, fábula que alimenta el discurso del Frente para la Victoria.
En Venezuela, el programa Mercal se ha ampliado con los llamados "Mercalitos" (establecimientos de tamaños más reducidos, llamados coloquialmente Bodegas) que se encuentran en sectores más inaccesibles, camiones con víveres que venden directamente en la calle. Y los "Megamercal", que son mercados improvisados en la vía pública, de enormes dimensiones en determinados día (ferias), en los que se ofrecen simultáneamente servicios sociales tales como expedición de documentos de identidad, odontología y revisión de la visión (óptica).
Es un ejemplo a imitar en la Argentina, donde Moreno pretende combatir el aumento del costo de vida con ferias estatales.
Moreno ejecutó varios fracasados programas para contener el alza de precios, básicamente porque ni él ni la Administración Cristina comprende de qué trata la inflación (o prefieren no enterarse ya que el Tesoro Nacional se financia, en parte, gracias a ese desequilibrio).
En José C. Paz, Néstor Kirchner inauguró en reiteradas ocasiones el predio que ahora gestionará Moreno para vender los productos de los precios regulados.
El objetivo es que los supermercadistas de la zona puedan comprar directamente ahí y eviten a varios intermediarios. A su vez, los minoristas tendrán permitido hacer compras allí 2 veces por semana, según el esquema que Moreno les presentó a los empresarios.
Moreno quiere construir 3 mercados más: en Mendoza, Córdoba y Corrientes o Chaco.
Hoy día el intervencionismo estatal venezolano en la comercialización de alimentos va más allá de la red Mercal. Desde junio de 2010 existe también la red Abasto Bicentenario, organizada tras la compra de las 47 tiendas Cada al francés Grupo Casino, que le vendió a Chávez la totalidad de sus acciones en Cativen, propietaria de las tiendas Cada.
Además, Chávez creó la Productora y Distribuidora Venezolana de Alimentos (PDVAL), empresa de distribución alimenticia con financiación de Petróleos de Venezuela (PDVSA) con el objetivo de distribuir productos de primera necesidad.
A partir de junio de 2010, PDVAL es administrada por la Vicepresidencia de Venezuela, luego del hallazgo de 130.000 toneladas de alimentos descompuestos en diferentes almacenes en todo el país.
Pero dado que nada es suficiente, Chávez terminó ofreciendo también una complementación estatal con la red privada de 48 supermercados Central Madeirense, para garantizar alimentos de calidad y a buenos precios.
Para demostrar la rigidez de abastecimiento de la cadena Mercal, PDVAL , etc., debe destacarse que, luego de las Pascuas, mucho se habló sobre desabastecimiento en Venezuela: por algún motivo la red de proveedores falló y faltaban lácteos, pollo, aceite de maíz, carne congelada, mayonesa, sardinas, pasta, carne de almuerzo, entre otros. También productos de panadería y hortalizas.