5 abril, 2025

Día del Trabajo: Se desacelera la creación de empleo

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Pese a diversas medidas dispuestas para paliar los efectos recesivos de la crisis financiera internacional sobre el mercado laboral local, el empleo privado sufrió una caída en 2009 .
Sin embargo, el fuerte repunte de la actividad permitió recomponer el año pasado los puestos de trabajo perdidos durante la crisis.
Según consignó Urgente24, la mejoría del mercado laboral es una buena noticia pero su performance no luce tan brillante como otras variables de la economía. A diferencia de la actividad, la creación de empleo en los últimos 3 años fue acotada.
Si bien el desempleo se mantuvo en un dígito, esto se debió en parte a que no aumentó la participación de la Población Económica Activa en el mercado laboral como sucedía en los 90`s.
Más aún, según datos oficiales la elasticidad empleo-producto ha disminuido significativamente: por cada punto de crecimiento de la actividad la creación de puestos de trabajo es menor. Vale destacar, que este fenómeno es más notorio en el empleo del sector privado formal.
Diversos factores explican la menor elasticidad-empleo registrada en los últimos años. En primer lugar, durante el período 2003-2006 existía una elevada capacidad instalada ociosa, por lo que no era necesario invertir en capital para sumar nuevos puestos de trabajo.
Además, la devaluación de 2002 provocó un fuerte reacomodamiento del precio relativo de los factores de producción. El costo salarial en dólares se redujo significativamente –fomentando la incorporación de empleo– mientras que el precio de los bienes de capital (mayormente importados) se encareció notablemente.
Por último, la sobreestimación del crecimiento –especialmente durante 2009– puede afectar el cálculo de la elasticidad. Sin embargo, es probable que dicho sesgo también afecte los datos del mercado laboral.
De todas formas, con estimaciones propias también se observa un importante descenso de la elasticidad empleo-producto en los últimos años.
De hecho, es significativa la desaceleración del empleo formal en el sector privado, donde impactan de lleno las decisiones de inversión y el precio relativo entre los factores productivos.
Por caso, en las actividades privadas más expuestas a la competencia extranjera se observa un mayor freno en la creación de puestos de trabajo, pues la suba de los salarios en dólares ha superado el dígito en 3 de los últimos 4 años.
En síntesis, la creación de empleo quedó rezagada en el contexto de crecimiento de la actividad económica y en los sectores transables –con particular énfasis en la industria manufacturera– se amplió la sustitución entre capital y trabajo.
Bienes de capital vs empleo en la industria
La industria manufacturera logró sortear rápidamente las adversas condiciones de la recesión de 2009 y exhibe un notable ritmo de crecimiento, medido tanto por fuentes oficiales como privadas. De hecho, según datos del INdEC, el nivel de producción alcanzado ya es ampliamente superior al registrado en 2008.
Sin embargo, el empleo sectorial no reaccionó de la misma manera: el índice de ocupación de obreros industriales se encuentra incluso por debajo del nivel precrisis. Es decir, el crecimiento de la actividad fabril no se está traduciendo en nuevos puestos de trabajo.
Puede observarse que la expansión de la producción tampoco fue resultado de mayores horas trabajadas (horas extras, turnos adicionales).
Por lo que esta situación denota un incremento de la productividad, aunque no exclusivamente del factor trabajo pues también se realizaron inversiones de capital.
Por caso, el volumen de importaciones de bienes de capital y sus partes creció 44% i.a. en el último año y es 9% superior en relación al ingresado en 2008.
Para explicar la asimetría en la performance de ambos factores (trabajo y capital) es clave la diferencia en el costo de los mismos. Como fuera mencionado, la elevada inflación local con estabilidad del tipo de cambio nominal abarata la adquisición de bienes importados al tiempo que encarece los salarios en términos de moneda extranjera.
De hecho, todas las ramas industriales acumulan un incremento de salarios en dólares superior a 20% en los últimos 2 años, mientras que los precios internacionales de los bienes de capital importados cayeron 5% en el mismo período por el impacto de la crisis mundial.
Así, es posible verificar una leve tendencia negativa entre la variación del salario registrado en diversos sectores industriales y el nivel de obreros ocupados entre 2008 y 2010. Es decir, allí donde más subió la remuneración expresada en dólares, menos puestos de trabajo se generaron.
En particular, se observa que las actividades industriales más expuestas a la competencia de productos de calidad extranjeros, son las que peor performance exhiben en el empleo registrado.
Por su parte, los sectores ligados a la producción de commodities o vinculados a mercados de exportación muy dinámicos, exhiben una leve mejora en los puestos de trabajo.
Cabe aclarar que la realización de grandes proyectos de inversión en la industria durante los últimos años fue escasa, por lo que el empleo tampoco fue traccionado por la puesta en marcha de nuevos proyectos.
La decisión de los empresarios de ampliar la oferta se basó en la inversión en maquinarias y equipos (incorporación de tecnología), en lugar de ampliar la plantilla de trabajadores.
En conclusión, la carrera entre precios y salarios con ancla nominal del tipo de cambio seguirá fomentando la misma dinámica, ralentizando una mejora significativa del empleo industrial.

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