Cristina les habla con el corazón pero la inflación impone otra lógica
La puja distributiva no se resuelve con apelaciones. Cristina hablándole a los trabajadores en conflicto en Santa Cruz (no hay clases desde hace casi 1 mes mientras que el lunes 09/05 los desocupados que mantenían bloqueada la ruta en Caleta Olivia y los accesos a Cañadón Seco levantaron al recibir un subsidio oficial y por eso esta mañana -martes 10/05, a las 09:00- otro grupo de desocupados volvió a cortar la ruta nacional Nº 3), parece Juan Carlos Pugliese apelando a los operadores del mercado financiero a comienzos de 1989, cuando él les hablaba con el corazón y ellos les respondían con el bolsillo.
De alguna manera, lo había anticipado Eduardo van der Kooy en el diario Clarín el domingo 08/05:
"(…) Cristina no desconoce que la mano viene complicada, pero tampoco quiere abandonar el optimismo de un discurso que, hasta el presente, le ha resultado provechoso. Aquella conciencia salió a la luz, con timidez, en dos gestos recientes: cuando pidió apaciguar las huelgas, sobre todo las de tinte salvaje; cuando le reclamó la semana pasada a Moyano y a la CGT moderación en sus reclamos.
Ninguna de las solicitudes tuvo la reciprocidad esperada. Los bancarios estuvieron a un tris de un paro, los ferroviarios tercerizados protestaron bloqueando boleterías en las terminales, los petroleros no terminan de cerrar un pleito en Santa Cruz, los docentes de esa provincia están en conflicto, los trabajadores del subte exigieron una recompensa para no detener el servicio. Los camioneros demandan un plus luego de haber cerrado hace un mes su paritaria con un 24% de aumento. El reclamo incluyó el bloqueo de plantas y destilerías. Los mercantiles y la UOM, entre varios gremios, exigen una recomposición salarial con un piso del 30%.
Según publicó Urgente24.com, Cristina cree, mucho más de lo que creía Kirchner, en algunas fórmulas convencionales para frenar los amagues de desborde. La semana pasada reeditó una suerte de diálogo social cuando recibió, por separado, a la CGT de Moyano, al sector de la CTA de su socio Hugo Yasky, y a la UIA de Ignacio De Mendiguren. (…)".
Sin embargo, no se puede ser 1 de las 4 economías del mundo con mayor inflación anual sin consecuencias en la puja distributiva.
La negación de Cristina Fernández es extraordinaria pero no es todopoderosa. Ella puede insistir en que no hay inflación pero no puede impedir que se manifiesten las consecuencias de la inflación. Por ejemplo, el conflicto social.
Cristina apela con una apelación pública, que puede darle algún rédito ante la opinión pública pero no detendrá la puja que apenas comienza. Lo que ella debería realizar, en todo caso, es bajar la inflación y ganar estabilidad en el modelo económico que tanto pregona.
Pero ella relaciona estabilidad con fracaso. Entonces, ella no puede encontrar el verdadero origen de la conflictividad que le preocupa.
"Hay grados de conflictividad que nos hacen perder beneficios importantes. Preferiría que en vez de apoyarme tanto pidiendo que sea Presidente, me apoyen de una manera más contundente para que las cosas se solucionen sin presiones, sin amenazas, sin hechos que crean demasiada conflictividad", afirmó la Presidenta, en un acto desde la Casa Rosada.
"No podemos darnos el lujo de tirar por la borda tanto esfuerzo, tanto sacrificio", pidió Cristina.
Y ella insistió en la reivindicación del modelo económico (que con Roberto Lavagna era mucho más estable): "Hay que seguir trabajando en esta dirección, porque por más que griten y amenacen, no nos van a hacer cambiar el rumbo".
Voluntarista aunque poco efectiva, Cristina recordó puntualmente el conflicto de los trabajadores petroleros santacruceños que provocó 3 semanas sin actividad en los pozos petroleros del sur y dijo que lo ideal sería "poder encontrar la armonía. Algunos creen que armonía es que no haya debates, que no se diga nada, que no se discuta… Pero hubo períodos muy armónicos y muy terribles. Creo en la armonía de que podamos conciliar sensatamente los intereses".
En Salta, en tanto, la planta de Refinor que es la llave de entrada del gas importado de Bolivia también sigue paralizada por otro reclamo gremial y salarial. Más de 220 trabajadores, enrolados en la Federación Nacional del Gas Privado, reclaman una recategorización y una suma fija de $ 15.000 hasta el cierre de las paritarias.
Puro desconocimiento que le transmitió Néstor Kirchner y también Amado Boudou: la inflación impone el curso de los acontecimientos. Y la inflación es alentada por la política monetaria que debe financiar el déficit fiscal incipiente que provoca un gasto público abrumador.
Cristina agregó: "Cuando se discuten intereses hay que ser lo más sensatos e inteligentes para que la discusión de esos intereses no terminen rompiendo los intereses de todos".
Ella encabezó, vía teleconferencia, el acto de anuncio de un nuevo yacimiento de petróleo en Neuquen, y también la inauguración de 250 viviendas en la localidad bonaerense de Pilar.
También opinó sobre la forma de protesta, que como suele pasar con los sectores de trabajadores de insumos irremplazables, son con cese de actividades o bloqueos: "tenemos que encontrar métodos mas racionales para encauzar estos conflictos que tampoco deben dramatizarse, pero tampoco deben someter de rehén a l resto de la sociedad", dijo la Presidenta, que recordó que el sector tiene "altos salarios".
Cristina Kirchner también se refirió a la responsabilidad empresaria y recordó que en 2008 "también paralizaron el país, pero a algunos no les parecía tan mal porque era contra esta Presidente", en alusión al paro agropecuario por las retenciones móviles.
"Tenemos que hacer un gran esfuerzo para poder hacer todo racionalmente. Yo apuesto a eso, a la racionalidad. Y en ese rumbo voy a continuar haciendo las cosas", cerró.