5 abril, 2025

¿Represalia?: Brasil pone trabas a la entrada de autos argentinos

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En medio de la polémica por las trabas comerciales impuestas por la Argentina, el gobierno de Brasil estableció un régimen de licencias no automáticas al ingreso de 12 modelos de vehículos fabricados en diversos países. La medida afecta principalmente a la Argentina, México y Corea del Sur, que son los países que más le venden a Brasil.
Cabe destacar que Brasil es un destino clave para los productos de la industria automotriz nacional.
Según publica el diario O Estado de Sao Paulo, la barrera no fue impuesta como una represalia a la Argentina, pero será "motivo de preocupación para el gobierno de la presidente Cristina Kirchner ya que 39% de las exportaciones argentinas para Brasil son del sector automotriz".
En el mismo sentido se expresó el ministro de Comercio e Industria brasileño, Fernando Pimentel, quien negó a la estatal Agencia Brasil que la medida sea una represalia comercial hacia la Argentina.
"Están usando el término equivocado. Represalia es una cosa complicada de hacer, por el momento estamos apenas monitoreando. Las medidas tomadas en las aduanas de Brasil fueron tomadas contra varios países", dijo Pimentel.
Sin embargo, el diario O Globo, uno de los más importantes de Brasil, asegura que se sí trata de una represalia del Gobierno de Dilma Rousseff a nuestro país.
"La barrera fue colocada para que alcance a Argentina, pero, como tiene formato de salvaguarda, vale para todos los países que venden a Brasil -caso contrario, podría ser considerada discriminatoria por las leyes internacionales-", informó la web de O Globo.
En la frontera, ya hay 67 camiones con autos y autopartes fabricados en la Argentina que no han podido ingresar a Brasil, asegura O Estado de Sao Paulo.
La aplicación de licencias no automáticas por parte de Brasil a la industria automotriz de la Argentina no ha sido anunciada oficialmente, pero sucede luego de que el ministro de Comercio e Industria brasileño, Fernando Pimentel, aseguró que le envió una carta a su par argentina Débora Giorgi aduciendo presuntas demoras en el ingreso de productos brasileños a la Argentina.
Según publica el sitio web del O Estado de Sao Paulo, la preocupación del gobierno de Dilma Rousseff es el crecimiento de las importaciones de coches de este año. Y asegura que entre abril 2011 y abril de 2010, el promedio diario de las importaciones brasileñas de automóviles creció 55,7%. En el acumulado entre enero y abril de este año frente a igual período de 2010, el aumento fue del 80,3%.
Según O Globo, "la Argentina vive un período pre-electoral, y la lectura que se hace es que el gobierno local pasó a impedir los productos brasileros para intentar atenuar la fragilidad económica de la industria local". El diario también destaca que "Brasil y Argentina viven su peor momento, tras años de tregua".
Esta mañana, fuentes del Gobierno nacional salieron al cruce y remarcaron que "las versiones acerca de las dificultades del ingreso de productos brasileños al país surgen del sector privado de Brasil, y que lo único que hacen es amplificar cuestiones menores que ponen por delante el interés de unos pocos respecto de un flujo comercial creciente". E incluso hubo quienes negaron una carta procedente del Gobierno de Dilma Rousseff.
Así y todo, iniciaron el contraataque. Un funcionario local dijo al sitio ‘iProfesional’, que "si uno quiere observar la misma problemática que resaltan por estos días los medios brasileños, desde el lado argentino, nuestra industria tiene planteos históricos sin resolver respecto de las restricciones en el mercado brasileño, que en todos los casos significa una real imposibilidad de acceso. De hecho, en muchos productos nos han relegado del mercado".
Además, hicieron un conteo de los casos en los que las empresas argentinas vienen padeciendo la burocracia brasileña: Entre ellos, el de Biogénesis Bagó, que tardó 10 años para que le autoricen a inscribirse en el registro de agroquímicos de Brasil y poder ingresar a ese mercado, al tiempo que exportaba a USA y muchos países del mundo; IVECO, que espera hace tres años para ingresar con sus camiones al mercado brasileño, pero no consigue que sean financiados para su venta por el FINAME, lo que lo excluye de ese mercado.
Lo mismo ocurre con fabricantes de maquinaria agrícola, que no la compran porque no reciben financiamiento del mercado brasileño; laboratorio Rizobacter, que hace cuatro años que está esperando que le aprueben el ingreso para exportar un inoculante, los cítricos argentinos y el disocianato de tolueno desde 2009 tienen vedado el ingreso y el mosto tampoco puede ingresar al mercado brasileño, entre otros.
Ahora, parece que Brasil contraatacó con todo y se acentúa la tensión bilateral.

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