6 abril, 2025

Boudou, el primer herido del dedómetro de Cristina

0

De ministro todoterreno a primer herido de la campaña. Así quedó el titular de la cartera económica, que debió resignar por decisión de Cristina Kirchner su primer sueño político. Había bronca en el almuerzo improvisado, ya casi pasadas las dos de la tarde, por una campaña que terminó en la nada.
Según confiaron a La Nacion fuentes oficiales y de lo que quedó del comando proselitista de Boudou, las promesas para el futuro tampoco fueron demasiadas. Apenas si un reconocimiento a su labor en el Ministerio de Economía. "A vos te necesito donde estás", fue lo único que le dijo la Presidenta anteanoche, en la reunión en la quinta de Olivos, en la que le comunicó que el senador Daniel Filmus había resultado el elegido, junto al ministro de Trabajo, Carlos Tomada.
Los hombres y las mujeres que trabajaron para Boudou en la campaña se mostraban sorprendidos por la decisión. Se habían esperanzado hasta último momento, quizá, por conocer lo que pensaban los funcionarios más cercanos a Cristina. Todo el gabinete nacional había promovido la carrera electoral del funcionario. Desde el poderoso Julio De Vido hasta el secretario de Inteligencia, Héctor Icazuriaga; pasando por el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, que había cerrado un acuerdo con Boudou hacía 10 días. El secretario de Comunicación Pública, Juan Manuel Abal Medina, figura de las más destacadas en el armado porteño, lo impulsaba internamente desde el primer día. Ayer, 50 personas, entre ellas, su encuestador, Artemio López, eran testigos de la decepción.
La puesta en escena
En el entorno del ministro, que tiene a cargo una de las gestiones más comprometidas de la administración, no entendían la demora en la decisión presidencial, que creen que lo desgastó demasiado. Uno de los funcionarios que estuvieron más metidos en la campaña porteña explicó a La Nacion que todo se decidió por los sondeos de opinión. "Está todo bien con Amado. Pero la diferencia en las encuestas eran realmente muy grandes", razonó mientras se retiraba, escalera abajo, por los pasillos del ND/Ateneo, donde se realizó el lanzamiento de la fórmula.
Ayer, de todas maneras, Boudou se sintió nuevamente candidato y habló incluso más tiempo que los dos compañeros de fórmula. En público se mostró como el más feliz de todos.
El único consuelo, aunque poco, fue que el ministro logró colocar en la lista de candidatos a legisladores porteños al sindicalista y aliado de Hugo Moyano Alejandro Amor. Recién en el puesto decimoprimero aparece la humanista Lía Méndez, que hizo campaña con Boudou.
"No entendemos nada. No sé por qué nos desgastaron tanto", se resignaban ayer los boudouistas. Es más, ni siquiera pudieron participar del armado de las listas, que quedó sólo en manos de la Presidenta.
Se sabe que la mayoría de los funcionarios santacruceños le tienen estima a Boudou. En el entorno del ministro se ilusionan con el puesto de vicepresidente para acompañar a Cristina, aunque ya tiene encima su primera derrota. Eso le bajará el precio con los gobernadores del PJ y los sectores que pugnen por ese lugar. Y lo sabe.

Deja un comentario