5 abril, 2025

Efecto Cavallo: por la inflación en dólares, crecen los importados

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El combo de “alta inflación, dólar casi estable y elevado crecimiento” está haciendo que regresen los hábitos de consumo de la década de los 90: llegan más productos importados a precios accesibles, desembarcan cadenas gastronómicas internacionales –mientras que las que ya están se expanden–, tentadas por un mercado interno que les permite una atractiva facturación en dólares, y crece la oferta de recitales de bandas extranjeras, entre otros.
El año pasado, los argentinos destinaron US$ 6.612 millones a la compra de productos importados, 5% más que en 2008, año en que ya se habían alcanzado US$ 6.292 millones, un récord de la era post-convertibilidad. A pesar de las licencias no automáticas, en los primeros cuatro meses del año ya se importaron bienes de consumo por US$ 2.400 millones.
No sólo bienes. Este año ya vinieron la banda irlandesa de U2, la cantante colombiana Shakira, el metalero Ozzy Osbourbe, INXS, los Backstreet Boys, Andrea Bocelli, Roxette, Miley Cyrus, Michael Bolton y Kenny Rogers. En septiembre tendrán lugar los shows de Ricky Martin y Justin Bieber y en octubre será el turno de Eric Clapton y Aerosmith.
En paralelo, llegan o se expanden cadenas gastronómicas extranjeras. Wendy’s y Pizza Hut, que se habían ido a fines de los 90, retornarán al mercado argentino de la mano del fondo de inversión D&G, que también evalúa traer a Kentucky Fried Chicken. El grupo mexicano Alsea, que ya maneja Burger King y Starbucks en el país, planea traer la cadena de comida asiática PFChang’s China Bistró. En tanto, la estadounidense Subway duplicará este año su cantidad de locales en la Argentina, pasando de veinte a cuarenta.
“Este fenómeno es una consecuencia de la apreciación del tipo de cambio real y el alto crecimiento”, opinó Nicolás Bridger, de Prefinex, para quien se benefician “las empresas que proveen servicios asociados al consumo (cadena de alimentos, ropa, espectáculos), tanto locales como extranjeras”.
Sin embargo, “la contracara es la dificultad de las empresas industriales para seguir siendo competitivas, que está llevando al Gobierno a tomar medidas asociadas a cerrar la economía”, agregó.
Para Mario Sotuyo de Economía & Regiones, “si bien la producción de bienes exportables se ve directamente afectada por el atraso cambiario –porque compiten directamente con los importados–, la producción de bienes no exportables también se ve distorsionada por la inflación, que encarece la estructura de costos en dólares”. Pero además, destacó Sotuyo, “la inflación en dólares abarata relativamente los servicios importados (entretenimiento, turismo, gastronomía), que si bien no compiten directamente, sí lo hacen indirectamente dado que influyen en las decisiones de gasto de los consumidores”.
Subas y fuga de capitales
El dólar quedó fijo el viernes en $ 4,13 para la venta al público en el segmento minorista formal, es decir, subió un centavo –0,24%– en la semana. En el mercado paralelo, el dólar quedó en $ 4,27 para la venta, con lo que cayó 0,7% desde el viernes previo. A su vez, el “contado con liquidación”, que surge de las operaciones en las que se triangulan pesos, bonos y dólares, bajó a $ 4,36, es decir, 5,5% más que el billete oficial.
A más salida de capitales, sube el dólar “no oficial”. Según datos a marzo, en el año ascendió a US$ 3.676 millones, un valor levemente inferior al del mismo trimestre del año pasado, pero, según E&R, se habría duplicado en abril, mayo y lo que va de junio y alcanzaría US$ 9.700 millones en el 1° semestre; casi igual que en todo 2010 (US$ 11.400 millones). Así, en todo 2011, la fuga llegaría a US$ 21.700 millones, cerca del 2008 (US$ 23.098 millones).

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