Pablo Schoklender se despega de Sergio e involucra a Bonafini
Pablo Schoklender está deprimido y recluido en la casa de su novia. Toma distancia de su hermano Sergio, se queja de la líder de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, y jura que no volverá a pasar “ni un solo día más preso”.
En el círculo íntimo de Pablo dicen que “la relación con su hermano Sergio está totalmente quebrada y no tiene ningún contacto con él”. La explicación la da uno de los amigos que lo acompañaban: “Estamos tratando de acompañarlo. Acá hay cosas que son más grandes de lo que se cree”.
Todo parece indicar que los hermanos Schoklender se podrían llegar a enfrentar en el caso de que haya un careo. “Nosotros sabemos que la relación entre los dos (Pablo y Sergio) se deterioró antes de que ocurriera todo esto. Por eso se queja Pablo. El nos juró que no tiene nada que ver y que su rol en la Fundación era mucho menor de lo que se dice. Está muy deprimido, pero dentro de todo se lo ve tranquilo”, sostienen sus allegados.
A diferencia de Sergio, hasta el momento Pablo no pisó el quinto piso del edificio de los Tribunales de Comodoro Py. Sucede que la estrategia de defensa que plantean los abogados Ramiro Rubinska y Gonzalo Romero Victorica es completamente diferente a la del abogado Adrián Tenca, quien defiende a Sergio.
Mientras Sergio se presentaba con una pila de cajas con documentos en las puertas del despacho del juez federal Norberto Oyarbide y visitaba canales de televisión, Pablo se encerraba en la casa de su desconocida novia. Y la idea es que siga manteniendo el mismo bajo perfil.