El fiscal va por los testaferros de Jaime
Dos años después de haber presentado la renuncia a su cargo, el ex secretario de Transporte Ricardo Jaime sigue siendo investigado por presunto enriquecimiento ilícito: ahora, el fiscal Carlos Rívolo pidió la citación de un grupo de personas que habrían actuado como testaferros del ex funcionario.
El pedido se extiende a su familia porque el fiscal sospecha que actuaron como "personas interpuestas" – figura legal para definir a los testaferros – a la hora de comprar bienes. Entre los imputados, aparecen Sebastián Ledantes, quien fuera esposo de su hija Julieta Jaime.
Según el diario Clarín, la joven compró una causa en Carlos Paz por 250 mil pesos y la puso a nombre de su suegra, Graciela Vigna pero ese inmueble volvió luego a sus manos en un valor que asciende a 440 mil pesos. Para el fiscal, la hija de Jaime no tiene forma de justificar ese gasto.
Otro de los que figura es Raúl Omar Glories, cuñado del dueño de la Terminal de Retiro, Néstor Otero, que en abril de 2006 compró una casa en San Isidro y la puso a nombre de María Filomena Pfaffen, la suegra de Jaime de 81 años, que en la Justicia aseguró haber ahorrado para comprar la vivienda.
Otero estaba precesado al probarse que los departamentos donde vivió Jaime, entre 2003 y 2011, fueron pagados por la sociedad que administra la estación de Retiro, TEBA.