Santa Fe: Bonfatti cumple el sueño de De Vido
El médico rural y militante socialista Antonio Bonfatti será gobernador de Santa Fe (mantiene una cómoda diferencia sobre sus rivales), para satisfacer el ego de Hermes Binner, quien podrá festejar un triunfo que le garantiza que, al menos en apariencia, todo siga sin cambios.
La relación se remonta en el tiempo. Entre 1974 y 1976 Hermes Binner y él trabajaron en un centro de Atención Primaria de Salud en La Tablada, villa de emergencia rosarina.
El giro ocurrió cuando él era concejal en Las Parejas, y realizó el posgrado universitario en Gestión y Planificación de la Salud.
Desde entonces fue más gerente que médico.
En 1995 Binner lo llamó para que él fuese secretario de Salud Pública de la Municipalidad de Rosario. Pero en 1997 lo hizo secretario de Gobierno de la Municipalidad y también ecretario General.
En la Gobernación todo fue similar pero mucho más pronunciado.
Por lo tanto Bonfatti candidato al voto popular fue un riesgo importante para Binner: ¿a quién se le ocurre hacer candidato al hombre de las licitaciones y concesiones?
Sin embargo, también hay un lado positivo: ¿quién se va a meter con el hombre que resolvía las cuestiones más delicadas? ¿Agustín Rossi? ¿Quién conocía mejor que Bonfatti aquel asunto de las chequeras del Banco Municipal de Rosario?
Bonfatti intocable durante la campaña proselitista: quien más embistió contra su ‘memoria y balance’, y no en forma letal, fue su colega partidario Rubén Giustiniani, en la primaria abierta y obligatoria.
En definitiva, su caso demostró que en la élite política santafecina, nadie se encuentra en condiciones de ‘sacar los pies del plato’.
De todos modos, Bonfatti gobernador supone algunos riesgos, a menos que cambie su perfil y los usos y costumbres conque los que construyó su éxito político.
No es una elección sencilla: luego del triunfo, pedirle que abandone la fórmula que lo llevó hasta ese lugar.
Pero sucede que Bonfatti gobernando no gozará de algunos olvidos que obtuvo como candidato de Binner.
Sin embargo, eso es lo que vendrá. Antes habrá sufragio, procesamiento de datos, anuncio y festejo.
Y conocer quién llegó detrás, que puede resultar en otro festejo, al menos por ahora.
Para Julio De Vido, una desgracia: desde aquellos días cuando ambicionaba heredar a Néstor Kirchner como alcalde de Río Gallegos, que se le niega esa posibilidad de ganar el voto directo.
Kirchner lo condenó a la licitación y concesión. Alguna negociación política pero nunca una elección. Bonfatti es el espejo que destroza a De Vido… por ahora…