El kirchnerismo dominará el Congreso si se repite el amplio triunfo en octubre
Después de la abultada victoria de Cristina Kirchner en las elecciones primarias, el eje de la discusión política se concentró en el futuro Congreso. Para la oposición, si en octubre se repiten los resultados del domingo último, se corre el riesgo de que el kirchnerismo retome el control absoluto en ambas cámaras.
El oficialismo, por el contrario, niega esa realidad y asevera que no contaría todavía con quórum propio en Diputados. Un estudio minucioso de PERFIL indica que, de reeditarse el escenario, efectivamente el kirchnerismo recuperaría el dominio parlamentario.
De todas formas, el análisis no deberá girar sólo en torno a las cifras finales que tenga cada bloque, sino también al comportamiento que asuman determinados grupos, sobre todo del peronismo disidente, ante el nuevo escenario que se avecina.
En la Cámara de Diputados, el kirchnerismo y sus aliados incondicionales suman en la actualidad 113 legisladores: 87 son del Frente para la Victoria y 26 aliados, entre los que se encuentran 7 santiagueños, 5 de Nuevo Encuentro, 3 del MPN y los sobrevivientes del radicalismo K, entre otros. Si los resultados del 14 de agosto se repiten, sumarían 18 diputados más, con lo que llegarían a 131. Dos más de los necesarios para el quórum.
En el Senado, por otra parte, el kirchnerismo ya había mejorado su situación, con la adquisición de aliados como Carlos Menem y Samuel Cabanchik. Después de octubre, recuperarían una banca por Formosa y podrían llegar a 38 senadores. Y será un misterio la posición que tomen algunos peronistas, como Carlos Verna o Carlos Reutemann.
Para el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, este análisis es una “falacia”, según aseguró ayer en declaraciones radiales. “Con estos resultados nosotros tendríamos diez diputados más y sólo un senador más”, afirmó. Y acotó: “Lo que dicen es una enorme mentira, están tratando de pegarle un susto a la gente, de tomar al pueblo de idiota”.
Ya sea si lo dijo por picardía o confusión, los números reales desmienten al funcionario. Para hacer el análisis no se debe contar cuántos diputados ganó el kirchnerismo en 2007, sino cuántos de ellos siguen en el bloque. Por ejemplo, por la provincia de Buenos Aires, en 2007 los K metieron veinte diputados, pero en estos cuatro años perdieron a cuatro de ellos. Con el resultado de las primarias, hubiesen conseguido 21 diputados, es decir, cinco más de los que tienen. Además, en otras diez provincias el oficialismo gana legisladores, según lo indica la distribución a través del sistema D’Hondt.
A saber: tres en Capital, dos en Corrientes, Entre Ríos, Salta y Santa Fe, y uno en Córdoba, Catamarca, Jujuy, La Pampa y Río Negro. En otras diez provincias retendría la misma cantidad de bancas que renueva. Y solamente en tres (Mendoza, La Rioja y Tierra del Fuego) perdería una banca. En total, de las 130 bancas totales que se ponen en juego, los K y aliados ganarían 85.
En varias provincias, de todas maneras, la oposición todavía puede tener la esperanza de arañarle bancas al oficialismo. En Misiones, por ejemplo, la UCR quedó a menos de mil votos de conseguir un diputado y la banca del Senado de la minoría.
Por otro lado, una contundente victoria de Cristina y su consecuente reelección posiblemente genere movimientos en el mundo peronista. El poder que tendrá la Presidenta, sumado a una obligada sucesión en 2015, llevará a muchos a repensar su posición.
Por ende, algunos de los cuarenta diputados peronistas no oficalistas podrían engrosar los números del kirchnerismo.
Ese abanico, además, está muy disperso y difícilmente se mantenga unido después de las elecciones. Habrá felipistas, denarvaístas, duhaldistas, puntanos, dasnevistas, reutemistas y delasotistas, entre otros. Las negociaciones que cada sector realice con la Casa Rosada, y hacia dentro del PJ, indicarán las posturas que finalmente tendrán.
Reactivación parlamentaria. La actividad parlamentaria estuvo paralizada casi todo el año. Después del triunfo electoral, Cristina Kirchner insistió con la necesidad de que se apruebe la denominada ley de tierras y rápidamente hubo una reacción en Diputados. Allí, a partir de septiembre se volverán a reunir las comisiones para debatir el proyecto de ley.
Además, en septiembre también captará la atención el Presupuesto 2012, que debe ingresar a más tardar el 15. El año pasado la oposición rechazó el proyecto oficial, intentó realizar modificaciones y el debate quedó trunco, por lo que la Presidenta está gobernando con el Presupuesto 2010 prorrogado. Será el primer tema importante que mostrará los reacomodamientos post elecciones.
Por otra parte, la oposición quiere instalar en la agenda el debate por la boleta única para las elecciones, sistema que debutó este año en Santa Fe y Córdoba.