Dicen que Oyarbide no desea que Sergio Schoklender visite Diputados
"No tiene que ir a Diputados", es la consigna acerca de Sergio Schoklender que escaló el Frente para la Victoria y que, inclusive, llegó al despacho del -según se dice- siempre ‘sugestionable’ Norberto Oyarbide, juez federal que interviene en la presunta estafa al Estado Nacional de la Fundación Madres de Plaza de Mayo.
El FpV desea evitar a Cristina Fernández (de visita a Francia por temas de derechos humanos) un dolor de cabeza en el Congreso, situación posible si Sergio Schoklender llega el jueves 15/09 al encuentro que le ofrecen los legisladores opositores de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Vivienda de la Cámara baja.
Este domingo 11/09 Sergio Schoklender reiteró, en el Programa La Cornisa, del canal América 2 (dirigido por Luis Majul), lo que repetía en días anteriores: que Cristina Fernández (Presidente de la Nación) "sabía todo lo que estaba pasando" en la Fundación Madres de Plaza de Mayo aseguró y que la entidad que preside Hebe de Bonafini, aportó para la campaña de funcionarios del Ejecutivo Nacional.
Con Luis Majul, Schoklender ratificó que su decisión de salir a hablar por los medios es una estrategia para defenderse porque "quieren detenerlo bajo cualquier figura". Y añadió: "No me voy a fugar y voy a dar la cara toda mi vida. Estoy peleando con un gobierrno que va a ganar seguro y con los emporios mediáticos que me han dado como pocos".
Además, negó que Hebe de Bonafini haya cerrado las cuentas que tenía en el banco de Asturias. "Las Madres dicen que las cuentas están cerradas. Es mentira. Están abiertas y Hebe tiene dos tarjetas de crédito operativas de esas cuentas", precisó.
La decisión de Oyarbide de detener a Schoklender, se sostendría en la necesidad del gobierno K, para que el escándalo no llegue nuevamente al Congreso y menos en medio de la campaña electoral de las presidenciales del 23 de octubre.
Hace dos meses, Oyarbide, entrevistado por varios periodistas en la puerta de su casa, se excusó de adelantar si podría ordenar la detención del ex apoderado de la Fundación e investigado junto a su hermano Pablo por presunto lavado de dinero, entre otros cargos.
"No puedo anticipar decisión", indicó el juez.
Pero Oyarbide conoce los riesgos del bochorno. Los ha vivido en carne propia.
Según las afirmaciones del propio Schoklender, el jueves (15/09) asistirá a las reuniones de las comisiones de Vivienda y Asuntos Constitucionales de la Cámara de Diputados, donde insistirá sobre las sospechas que transmitió respecto del secretario de Obras Públicas, José López, como supuesto responsable de haber pisado las obras encaradas por la Misión Sueños Compartidos, de las Madres de Plaza de Mayo, en beneficio de "otros programas que generan caja para una estructura clientelar. Tengo la esperanza de que los legisladores asuman estas denuncias contra López y otros funcionarios; de lo contrario, lo voy a hacer yo", advirtió.
De paso, son historias mucho más complejas las que se cuentan en el mercado financiero no institucional acerca de los descuentos de certificados de obra pública y el tal López.
Y para esta misma semana prometió denunciar a Oyarbide por "incumplimiento de los deberes de funcionario, prevaricato y denegación de justicia".
"Oyarbide guardó información sin dársela a los fiscales; prorrogó el secreto de sumario en forma indefinida sin fundamento; inhibió y bloqueó cuentas de cuanta persona existiera y buscó convertir esto en un escándalo. Además, me entero por los medios de las medidas judiciales", dice Schoklender. El magistrado habló durante el fin de semana, dijo que el ex apoderado "está extremadamente nervioso y prepotente" y aclaró que Bonafini "no está sospechada, de momento".
Pero ¿resistiría Oyarbide la condena pública por un supuesto oficialismo que le impidiera ejercer el hacer Justicia? ¿Cómo seguir yendo a su restaurante favorito, el Los Mirasoles de la Recova de la calle Posadas, bajo la autopista, con su amigo formal?
Schoklender buscó guiar las sospechas hacia la dirigente con una presentación que hizo la semana pasada ante Oyarbide. Sobre este punto, declaró que el juez tiene "toda la documentación que demuestra que hay cuentas en el exterior a nombre de Hebe de Bonafini y Mercedes Meroño", presidenta y vice de Madres, respectivamente.
El ex apoderado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo dijo que la cuenta en la Caja de Asturias, que cerca de la dirigente dijeron que está cerrada desde hace más de 5 años, "está vigente hasta hoy, según las últimas averiguaciones. Hay recibos firmados por Hebe hasta 2009 y retiros por más de 1,5 millón en la representación de la Caja de Asturias en Buenos Aires. No eran fondos de (Muamar el) Gadafi ni de (Hugo) Chávez, eran contribuciones de Gobiernos europeos a las Madres o de grupos de solidaridad y apoyo en el exterior. Esa plata jamás ingresó al patrimonio de la fundación y de la documentación jamás hubo una rendición de cuentas", acusó.
En tanto, dijo contar con información acerca de supuestas cuentas bancarias "en Francia, en Italia y en el Banco Canarias", y aseguró que respecto de la de Asturias "hay activas tarjetas de débito y crédito a nombre de Hebe, que ella usaba para sus viajes al exterior".
La estrategia defensiva a Schoklender pasará por poner el eje en el involucramiento que tuvo el Gobierno en el plan de obras de Sueños Compartidos. Volvió a referirse a la aprobación, a fines de 2010, de un "crédito del Bicentenario" por US$ 10 millones para la construcción de cuatro plantas de elaboración de paneles para edificaciones. Ese convenio, dijo el exapoderado, se firmó en una reunión de la que participó junto a los ministros de Economía, Amado Boudou, y de Industria, Débora Giorgi, así como el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, y la propia Bonafini.
También mencionó numerosos viajes de funcionarios con uno de los aviones de Meldorek, la empresa de la que es propietario.
Más allá de los movimientos de Schoklender, esta semana el fiscal de la causa, Jorge Di Lello, avanzará en el análisis del expediente con vistas a pedir las indagatorias de los principales sospechosos al juez Oyarbide.
Oyarbide espera ansioso que el fiscal Jorge Di Lello remita al tribunal, el pedido de indagatoria de Sergio Schoklender, para posteriormente detnerlo y finalmente cumplir con el Gobierno de CFK.