5 abril, 2025

Arslanian: "Sigo creyendo que López está muerto"

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Hace cinco años, Jorge Julio López salió de su casa por última vez. Quería escuchar los alegatos del juicio contra Miguel Etchecolatz en el que había declarado como testigo unos dos meses antes. "«Dale, subila un poco más, que este gringo que está en la parrilla, otra vez que lo picaneé, se dio vuelta porque allá la máquina era floja. Hacete el guapo, como te hacías ese día. Ahora acá vas a decir»", relató López que le dijo Etchecolatz cuando fue torturado en la comisaría 5º de La Plata en 1976.
El 18 de septiembre de 2006, León Arslanian era ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires. El gobernador era Felipe Solá y Néstor Kirchner, el presidente.
Cinco años después, el ex funcionario habló con LA NACION. Dijo estar seguro de que López está muerto, que probablemente haya sido secuestrado por una banda mixta y que el caso nunca fue resuelto porque el operativo por el que se lo hizo desaparecer fue "muy meticuloso". También por esa complejidad afirmó no poder reconocer errores en la investigación que en cinco años no arrojó un solo dato certero.
– En 2008 dijo que creía que López estaba muerto. ¿Sigue creyendo lo mismo?
– Sí porque no pasó nada que me haga cambiar de opinión.
– En aquel momento también planteó que López fue "víctima de las circunstancias".
– Y lo sigo creyendo así.
– ¿Por qué?
– [López] fue testigo del primer juicio que se llevó a cabo después de la reanudación de los juicios por violaciones a los derechos humanos. Además se juzgaba a un máximo responsable operativo de la policía bonaerense [el ex director de Investigaciones de la fuerza, Miguel Etchecolatz]. Eso lo puso en una posición de particular exposición y riesgo.
– ¿Quién cree que mató a López?
– Creo que se trata de un grupo que se sintió en peligro frente a la reanudación de los juicios.
– ¿Quisieron dar un mensaje?
– Sí. Creo que eso era lo que procuraban: dar un mensaje de amedrentamiento al resto de los testigos para disuadirlos de declarar o servir como prueba de cargo.
– El grupo al que se refiere, ¿estaría vinculado a la policía bonaerense?
– Sí, sí. Puede ser un grupo policial o mixto, civil militar de gente involucrada con los crímenes de la dictadura que se investigan.
-¿Siguen operativos esos grupos?
– Lo veo muy difícil. Mi impresión es que la fuerza con que se reanudaron los juicios y la opinión unánime respecto del respaldo a la actuación judicial impiden por completo que esto pueda repetirse.
– ¿Ni siquiera teniendo en cuenta que la desaparición de López está impune?
– Eso, respecto de este tema, no importa. Lo que queda claro es que, pese a la desaparición de López, no hubo ninguna claudicación en cuanto a la continuidad de los juicios.
– ¿En qué falló la investigación?
– No es nada fácil saber qué es lo que falló. Se hizo de todo: rastrillajes, exploración de cada una de las pistas que aparecían, relevamiento de lugares donde se suponía que podía estar Lopez, intervenciones telefónicas. No hay nada de lo que pudiese haber sido hecho que se dejase de lado. Es muy difícil saber dónde estuvo la falla.
– ¿Por qué?
– Creo que lo de López fue preparado durante bastante tiempo y meticulosamente. Fue algo así como un golpe maestro, por lo que es muy probable que hasta los más mínimos detalles se hayan planeado buscando el mayor grado de impunidad posible. Es a esto que atribuyo la ausencia de esclarecimiento.
– ¿Quiere decir que estos delitos no se pueden prevenir?
– No, no. Lo que digo es lo contrario. El caso López levantó mucho las defensas, fortaleció el sistema de protección de testigos, los dispositivos de detección a distancia y los de alarma temprana.
– ¿No se cometieron errores?
– No creo que se hayan cometido errores. Podría hablarse de errores si se tratase de acciones que, de no hacerse, no se podrían haber hecho en el tiempo. Un hecho de las características de estas características admite procedimientos de ensayo y error y rectificaciones. Distinto sería si tuviera que rescatar a un náufrago. La cosa es distinta cuando no sé dónde debo buscar y busco en todos lados.
– ¿Cree que López fue asesinado enseguida o estuvo un tiempo secuestrado?
– Esto entra en el terreno de la conjetura. Pero teniendo en cuenta el grado de planificación política del hecho creo que su ejecución debe haber sido inmediata. El objetivo era hacer desaparecer a López, pegarle un tiro en el corazón a la política de derechos humanos de [Néstor] Kirchner.
Marchas y homenajes
Diversos homenajes generó el quinto aniversario de la desaparición de Jorge Julio López, además de la marcha principal de esta tarde. La mayor parte tuvieron lugar en La Plata, la ciudad donde vivió toda su vida y donde se lo vio por última vez. Las actividades en reclamo por su aparición comenzaron la semana pasada con la instalación de un inflable en la Plaza Moreno de La Plata con la figura del albañil y la consigna "A 5 años de impunidad, acá falta López". El jueves último, en tanto, el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel encabezó una marcha para conmemorar a López. Además, ayer, se emitió el testimonio de López durante el juicio a Etchecolatz en una pantalla gigante en la Plaza Moreno, donde hoy también comenzó una marcha que finalizó en la Plaza San Martín de la capital bonaerense.
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