Cristina al ataque contra el FMI: "No se entiende tanta terquedad"
Luego de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) cuestionara la semana pasada los índices estadísticos de la Argentina, Cristina Kirchner fue enfática en sus críticas contra el organismo en un discurso brindado esta tarde en Mendoza.
La Presidenta volvió a culpar al FMI de la crisis argentina de 2001 y tildo a la entidad por "la necedad y la terquedad" de aplicar ajustes para superar la crisis que afronta Estados Unidos y la Unión Europea.
"En un mundo que se derrumba, pretendían darnos lecciones y condicionarnos. Aún hoy, en medio del fracaso más estrepitoso del que se tenga memoria en las últimas décadas, los responsables directos de ese fracaso en 2001 en la Argentina, pero también en Europa y en Estados Unidos pretenden seguir dándole al mundo la misma medicina que nos dieron durante una década para arruinarnos. No se entiende tanta necedad, tanta terquedad", lanzó la mandataria, luego de inaugurar obras públicas en Mendoza.
"¿Cómo es posible que se pretenda que a través de un ajuste va a venir el crecimiento? Es un contrasentido. Mil y una vez lo explicamos en los foros internacionales. Por suerte, esta Presidenta no hace caso a los que nos decían que debíamos enfriar la economía en 2007", agregó.
Además, la Presidenta fue enfática en el último tramo de su discurso: "Las políticas económicas se deciden en la Casa Rosada y en el Parlamento de la Nación. Aquí, con las instituciones de la Argentina. Ese es un logro que hemos construido".
Fueron días de intensa actividad en la agenda internacional del Gobierno. La semana pasada, Cristina Kirchner visitó Nueva York para participar en la Asamblea General de la ONU. Además, el ministro de Economía, Amado Boudou, asistió a la Asamblea del FMI, en Washington.
Durante esos días, el Gobierno se ocupó de cuestionar al FMI por su reclamo sobre las estadísticas argentinas aunque, al mismo tiempo, pidió reestablecer los vínculos con el organismos.
Enseguida, apuntó contra la oposición: "Terminemos con divisiones inútiles y artificiales. La única distinción que podemos hacer, y que es bueno que la hagamos, es entre los que sólo hablan y critican y a los que nos pasamos el día laburando 24 horas para que vivan bien los 40 millones de argentinos".
Luego bajó el tono, instó "debatir proyectos" y pidió "relegar un poco las legítimas ambiciones personales"..