Divide a los opositores el debate del presupuesto 2012
El debate de la ley de presupuesto 2012, que empieza hoy, pone a la oposición al borde de una división. Con un poder de fuego inhibido desde el triunfo de la presidenta Cristina Kirchner en las elecciones primarias, los bloques opositores no presentarán un proyecto alternativo común y difieren en la estrategia para posicionarse ante el oficialismo.
Algunas bancadas apoyarán la iniciativa, pero con modificaciones. Una minoría, en cambio, la rechaza de plano. De esa manera, el Poder Ejecutivo tendrá despejado el camino para ver convertido en ley su proyecto antes del recambio legislativo de diciembre (está aún en minoría). Esto refleja los cambios en el escenario político de los últimos meses: hace un año, el presupuesto no fue aprobado:
La discusión empezará hoy en la Cámara baja con la presencia del ministro de Economía y candidato a vicepresidente, Amado Boudou, que expondrá las proyecciones previstas para el año próximo. En líneas generales, el texto prevé un crecimiento económico de 5,1%, un dólar promedio a $ 4,40, una inflación de sólo el 9,2% y una leve reducción del superávit comercial. Toda la oposición coincide en que el proyecto, así planteado, es una nueva ficción del kirchnerismo y que, una vez más, subestima recursos tributarios para luego reasignarlos a su arbitrio, sin control del Congreso.
Con leves matices, los distintos bloques coinciden en que la subestimación tributaria alcanzará el año próximo los 40.000 millones de pesos -una cifra similar a la que se registrará este año- y que las proyecciones macroeconómicas, sobre todo la de inflación y el tipo de cambio, son irreales.
Hasta aquí llegan las coincidencias entre los distintos bloques opositores: todos aceptan que el presupuesto 2012 es un nuevo "dibujo" del Gobierno, pero entre ellos no hay acuerdo sobre qué táctica instrumentar en el debate y la posterior votación, prevista para noviembre.
Algunos bloques, como la UCR y el Peronismo Federal, son partidarios de facilitar el tratamiento de la iniciativa y analizan como posibilidad la abstención, o bien la aprobación en general del texto, procurando introducir cambios en el articulado durante la discusión en particular.
El Frente Amplio Progresista (FAP), que lidera el candidato presidencial Hermes Binner, esperará a verificar si el gobierno nacional concede o no modificaciones al texto. Si el oficialismo se mantiene intransigente, también apelaría a la abstención.
Con esta flexibilidad en las posturas, este sector del arco opositor confirma que no reeditará la estrategia del año pasado, cuando en medio de un escándalo se rehusó a aprobar el proyecto de presupuesto 2011.
El Gobierno debió entonces prorrogar, por decreto, la norma del año anterior y reasignó recursos, una vez más, sin autorización parlamentaria y por decreto. El remedio fue peor que la enfermedad, coinciden estos bloques, que además se asumen debilitados por el fuerte apoyo que obtuvo la Presidenta en las elecciones (y que la dejó a un paso de la reelección).
Sin embargo, no todos los diputados piensan lo mismo: la Coalición Cívica anticipó que no avalará el proyecto del Gobierno con las actuales proyecciones macroeconómicas. En la misma línea se ubican algunos diputados del radicalismo, encabezados por el cordobés Oscar Aguad.
Esta fractura que ya se evidencia en la oposición resultará, a la postre, funcional al kirchnerismo, que confía en que estas diferencias internas en sus rivales le den los votos suficientes para convertir en ley la iniciativa antes del 10 de diciembre, cuando asumirán las autoridades elegidas en octubre.
Esta es la apuesta de máxima del oficialismo; la de mínima será aguardar al recambio parlamentario de diciembre y aprobar la ley con la mayoría propia que contará en ambas cámaras, si se reitera el resultado del 14 de agosto.
Difícilmente necesite esperar tanto; sin ir más lejos, el bloque opositor más gravitante en la Cámara baja, la UCR, acaba de confirmar que facilitará el tratamiento del presupuesto oficial. "No vamos a presentar un proyecto propio", indicó a La Nacion el jefe de bloque radical, Ricardo Gil Lavedra.
Sin embargo, dentro de la bancada de la UCR se escuchan voces díscolas. "El año pasado rechazamos el proyecto oficial con argumentos sólidos. Si no han cambiado las circunstancias, ¿por qué debemos ahora ser incoherentes y aprobar un presupuesto mentiroso?", replicó Aguad.
ESTRATEGIA REPETIDA
El diputado Alfonso Prat-Gay, de la Coalición Cívica, adelantó a La Nacion que presentará un proyecto alternativo al oficial. "Nosotros no podemos avalar la misma estrategia de subestimar recursos que se repite año a año en el presupuesto", apuntó.
El diputado Claudio Lozano (FAP) advirtió que la iniciativa del Gobierno es "mentirosa e irresponsable", porque no sólo falsea la inflación y subestima los recursos tributarios, sino que, además, "resulta funcional al endeudamiento, ya que oculta un déficit financiero que supera los 43.000 millones de pesos". Por esa razón no votará a favor, aunque analiza la abstención.
Además de contemplar un crecimiento del PBI del 5,1 por ciento y una inflación del 9,2, el proyecto de presupuesto del Poder Ejecutivo calcula un dólar a 4,40 pesos y estima un consumo total de 1.562.365 millones de pesos, una inversión total de 460.942 millones de pesos y un saldo favorable de la balanza comercial de 8579 millones de dólares.
También prevé un uso de reservas por 5674 millones de dólares para pagar deuda. Y se pronostica que la recaudación mejorará en un 23,2 por ciento, el gasto público ascenderá a 505.130 millones de pesos y el gasto social rondará los 303.000 millones de pesos.
LAS POSICIONES
ELISA CARRIO
Coalición cívica
El bloque de la Coalición Cívica, de Elisa Carrió, anticipó que no avalará el proyecto del Gobierno con las actuales proyecciones macroeconómicas. No descartan presentar un proyecto de ley alternativo al de la Casa Rosada.
RICARDO GIL LAVEDRA
UCR
El bloque de la UCR es el más gravitante en la Cámara baja. Ayer confirmó que facilitará el tratamiento del presupuesto oficial. "No vamos a presentar un proyecto propio", dijo el jefe de bloque Ricardo Gil Lavedra. En el mismo bloque hay voces disonantes.
CLAUDIO LOZANO
Frente Amplio Progresista
El Frente Amplio Progresista, que lidera Hermes Binner, esperará a verificar si el Gobierno concede modificaciones en el texto y apelaría a la abstención. Claudio Lozano calificó de "mentirosa" la iniciativa..