5 abril, 2025

Scioli vs. Mariotto vs. Boudou: La disputa oficialista que amenaza a la provincia

0

Aún cuando en los años ’90, y por diferentes motivos, tanto Daniel Scioli como Juan Gabriel Mariotto simpatizaron con el menemismo, hoy día son diferentes referentes del Frente para la Victoria que opina que los ’90 fueron una década infame.
Scioli fue/es un mal necesario para Néstor Kirchner y para Cristina Fernández.
Mariotto, un idiota útil, de esos que abundan en la política clientelar. (Y sobre quien Alberto Pierri, dueño de la red de TV y telefonía Telecentro y ex jefe político de La Matanza, tiene muchas expectativas para avanzar sobre el territorio de Cablevisión).
Mariotto fue designado Nº2 de Scioli para impedirle ascender hacia la Casa Rosada en 2015.
Scioli aceptó lo de Mariotto porque él cree que su estilo de crecer es no oponerse y asumir siempre el rol de víctima.
¿O acaso Scioli descuenta que Amado Boudou es quien le pone coto a Mariotto, porque tiene sus propios planes bonaerenses?
Esto ya había sido anticipado por Urgente24 y ahora lo confirman varios recortes dominicales.
Scioli cree que salir de escena le permite a Mariotto y Boudou obtener un protagonismo muy enfrentado entre sí porque opinan diferente de casi todo (Boudou más cercano a Scioli, obviamente. Mariotto es un buscapié…).
El cualquier escenario, el problema es que los bonaerenses puede sufrir las consecuencias de la disputa, que segun Eugenio Paillet en el diario La Nueva Provincia, de Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires,
"(…) la pelea mayor que, en la provincia de Buenos Aires, protagonizan, por estas horas, Daniel Scioli y Gabriel Mariotto (este, en su carácter de depositario de la cruzada cristinista para encorsetar al gobernador y marcarle la cancha de cara a la sucesión de 2015) ya es imposible de disimular. (…)".
Marisa Álvarez escribió en el diario El Día, de la ciudad de La Plata:
"El oficialismo, por su lado, aunque es comprensiblemente absoluto su convencimiento de que el 23 se encontrará con una victoria arrolladora en casi todos los estamentos en disputa, es un hervidero. Con miras, claro, al día después de las elecciones.
Scioli desarrolla una campaña signada por una agenda frenética, plagada de actos y visitas a municipios, en busca de quebrar -como Cristina en las primarias- la barrera del 50% de los votos, sinónimo, en el criterio del kirchnerismo, de un posicionamiento definitorio de cara a la interna de ese espacio.
Su compañero de fórmula, Gabriel Mariotto, aunque nunca asumió ante micrófonos posiciones demasiado discordantes -su objeción al proyecto de Scioli sobre regionalización fue planteada, en rigor, en un tono cuidadamente mesurado-, ha extremado en estos días aún más la cautela en sus expresiones públicas, de manera de no mostrar diferencias con el Gobernador.
Los movimientos de Mariotto, en cambio, siguen mostrando que, en la heterogénea geografía del oficialismo, transita andariveles distintos.
Si hay dos intendentes no peronistas a los que Scioli ha cuidado especialmente, en términos institucionales y políticos, son los vecinalistas de Mar del Plata, Gustavo Pulti, y de Pinamar, Blas Altieri. El Gobernador se ocupó personalmente de que ambos se presentaran a las elecciones de octubre como candidatos "enganchados" a las listas de Cristina y de él mismo. Y en la semana que pasó, Mariotto estuvo en esas dos ciudades, en actos de apoyo a los candidatos oficiales del FpV para la intendencia -el marplatense Carlos Cheppi y el pinamarense Alfredo Baldini-, en los que hizo distinciones entre "conveniencias electorales y convicciones ideológicas".
Pero si hay una agenda signada por la hiperactividad, y con eje en el territorio bonaerense, es la que cumple Amado Boudou. La cantidad de actos y reuniones que el compañero de fórmula de Cristina protagoniza junto a intendentes y candidatos de la Provincia constituye, en verdad, el dato político saliente de estos tiempos. Una movilización que, creen en el peronismo y en el kirchnerismo, tiene objetivos que superan largamente el de incrementar, el 23, la ya segura y contundente cosecha de votos del oficialismo. (…)".
Julio Blanck en el diario Clarín también escribió sobre el tema:
"El martes pasado, los jefes regionales del PAMI de la provincia de Buenos Aires fueron convocados a una reunión en la sede del organismo. Se hablaron temas de gestión, pero el núcleo del encuentro fue político. Luciano Di Césare, director ejecutivo del PAMI desde que Cristina llegó a la Presidencia, bajó línea con absoluta claridad: “De ahora en adelante, todos juegan con Mariotto”.
Desde que la Presidenta lo impuso como candidato a vicegobernador, Gabriel Mariotto aparecía como el comisario político que le ponían a Daniel Scioli para vigilar su plan de reelegirse en la Provincia y armar desde allí el camino hacia la candidatura presidencial de 2015. Por lo visto, esa visión de mero control e información supuso una disminución injusta del papel de Mariotto. El vice de Scioli está allí para disputar poder, recortando el que tiene el propio gobernador.
Poner la estructura del PAMI al servicio de ese propósito equivale a la declaración de una guerra por la que ya se libran batallas, aunque para su comienzo formal falte la consagración en las elecciones que se harán dentro de tres semanas.
Di Césare, un médico mendocino con posgrados en gestión de salud pública y administración de negocios, trabaja desde hace veinte años con los Kirchner. Fue funcionario en Santa Cruz a partir de 1991 y en 2004 Néstor lo trajo al PAMI. Quedó al frente cuando Graciela Ocaña, después de hacer limpieza, pasó a ser ministra de Cristina; cargo que retuvo hasta que la eyectaron la presión de Hugo Moyano y la incomodidad del poder por su acción contra los negociados de la salud.
La otra estructura nacional de asistencia, que es la ANSeS, también va a jugar fuerte en la Provincia. Ha sido el organismo clave en la estrategia kirchnerista de saltar por encima de la red de punteros locales y concentrar así todo el poder y el beneficio político de la ayuda social. Su jefe, Diego Bossio, es un fiel ladero de Amado Boudou y tiene su bendición para sucederlo como ministro de Economía.
La puerta de entrada de la ANSeS le permite al insaciable Boudou incursionar en la Provincia. Es otra red de construcción política y contacto directo con la gente, cuyos mandos responden en última instancia a Cristina.
Pero tanta ambición suelta está insinuando ya algunas guerras dentro de la guerra contra Scioli. Según cuentan azorados dirigentes encumbrados en el kirchnerismo bonaerense, parece haberse desatado una disputa entre Boudou y Mariotto para definir quién se queda con la franquicia de Cristina en la Provincia.
Para compensar la influencia que Mariotto tendrá desde el futuro Senado provincial, Boudou está tratando de coronar a un amigo como presidente de la Cámara de Diputados en La Plata: es Juan de Jesús, histórico intendente del Partido de la Costa y padre del actual jefe de ese municipio. De Jesús fue quien colocó a Boudou en el manejo de las finanzas de esa intendencia entre 2003 y 2005. Hay quienes recuerdan todavía algunas desprolijidades en aquella gestión, como un cuestionado plan de viviendas por 20 millones de pesos: las casas no estuvieron, la plata es esfumó . Cualquier parecido con las obras de las Madres de Plaza de Mayo y Sergio Schoklender es pura casualidad. El único elemento común en ambos casos es la sonrisa de Boudou.
El problema de Boudou es que hay otros del mismo palo anotados en la carrera por presidir la Cámara de Diputados bonaerense. Por ejemplo el ambicioso comandante de La Cámpora, José Ottavis. Con tanto barullo quizá le hagan un favor a Scioli: es posible que termine siendo reelegido para presidir a los diputados Horacio González, de buena relación con el gobernador y con el aparato peronista demonizado por el cristinismo.
Como todo parece estar disponible y en juego, Mariotto también se trenzó en una increíble pelea por la conducción del club Banfield con el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, un cristinista cercano a Boudou y Bossio.
Hoy debían elegirse autoridades y según conocedores de este duelo barrial, Mariotto impulsó al opositor contra el actual titular, que está bancado por Insaurralde. Los caminos se cruzaron.
Del lado que apoya Insaurralde se alineó la gente que muy pronto conduciría la Universidad de Lomas de Zamora, que es el feudo desde donde Mariotto armó su base de operaciones.
Del lado que apoya Mariotto hay hombres vinculados a Eduardo Duhalde y a Francisco De Narváez. El bardo ya llegó a la Justicia porque después de una decisión de la Dirección de Personas Jurídicas sobre la pelea en el club, la lista respaldada por Mariotto presentó un amparo contra las autoridades de Banfield y contra el Ministerio de Justicia y Seguridad que conduce Ricardo Casal, pieza clave en el armado de la gestión de Scioli. Todo vuelve al principio: Casal es la cabeza que los cristinistas más duros quieren cobrarse.
Scioli pudo defender a su ministro a comienzos de año, Cristina lo aceptó como parte de la larga tregua con el gobernador, pero ahora la jauría volvió a la carga. El punto de apoyo es el trágico caso de Candela, la nena de 11 años secuestrada y asesinada en un episodio con aristas espeluznantes, no todas conocidas por el público, donde se mezclarían conexiones de policías bonaerenses con redes locales de narcotráfico en el Gran Buenos Aires. (…)
En la Bonaerense, la clave para volver al formato de control civil que en su momento impulsó León Arslanian, pasa por el descabezamiento de Casal, a quien le esperan otra vez tiempos muy difíciles.
Scioli tuvo la oportunidad de frenar la penetración en su propia retaguardia, pero esa posibilidad se agotó cuando le pusieron el vice. Ahora tiene que pelear en condiciones desfavorables. Algunos intentan una resistencia abierta: el ministro de Desarrollo Social, Baldomero Alvarez, con fuerte peso en el sur del conurbano, será senador provincial y ya trabaja para formar en el bloque oficialista un pelotón que resista el avance de Mariotto y compañía.
Pero mientras todo este infierno arde a su alrededor, Scioli hace como si no pasara nada.
Es su especialidad y hay que reconocer que le viene dando resultado. (…)"

Deja un comentario