Bajaron 645 millones los depósitos en dólares
El costo de la incertidumbre Los depósitos privados en dólares bajo administración de los bancos locales mostraron en la primera semana de noviembre una disminución del 4,35% (cayeron en US$ 645 millones) , según confirmó ayer el Banco Central (BCRA) al difundir el informe monetario semanal, que permite conocer la evolución de las colocaciones con apenas siete días de rezago.
El stock total de estos depósitos, es decir, sumando los privados y los públicos, sufrió una baja de 665 millones, lo que muestra que US$ 20 millones correspondieron a retiros del sector estatal (una provincia que debía pagar servicios de deuda).
Se trata del primer retroceso que muestra este tipo de colocaciones en lo que va del año. Las privadas en esta moneda venían de crecer US$ 3000 millones en 2011 y un tercio de ese total había aumentado sólo durante octubre, como contracara del proceso de aceleración de dolarización de ahorros registrado en los últimos meses.
El dato confirma que la estricta supervisión que la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) lanzó sobre todas las operaciones minoristas, mediante la puesta en marcha intempestiva de un nuevo sistema de control que, en los hechos, bloqueó cientos de operaciones, minó la confianza que los ahorristas venían recobrando en el sistema local, a 10 años de un traumático colapso.
Peor aún, las medidas además contribuyeron a que el Banco Central (BCRA) acelere el proceso de pérdida de reservas que enfrenta desde hace 4 meses (cayeron en 1004 millones en apenas dos semanas, sin que medien significativos pagos de deuda), pese a que se trata de medidas cuyo objetivo explícito era defender la estabilidad de esa tenencia a la que el Gobierno además recurrió en los últimos años como un seguro de pago de la deuda.
En los bancos privados (los públicos sufren menos retiros) coinciden en admitir que el dato anticipa apenas una tendencia que empeoró en los últimos días.
De hecho, la proyección que se maneja en las cámaras del sector es que la ola de retiros se habría duplicado esta semana, en medio de un mar de versiones y rumores que convencieron a altos funcionarios del Gobierno -en las últimas horas- de transmitir mensajes de tranquilidad entre banqueros y operadores, atendiendo a una precisa instrucción presidencial en este sentido.
La cantidad de retiros hizo incluso que algunos bancos obligaran a los ahorristas a solicitar turnos previos para realizar los retiros o peregrinaran hasta las casas centrales de cada entidad ( o las cabeceras de distrito), en caso de sumas importantes.
Para la agencia Reuters, la caída llega a entre el 10 y el 18% del total de las colocaciones en divisas en las dos semanas de vigencia de las medidas, según el tipo de entidad. La estimación total es que se fueron al menos unos US$ 1500 millones en ese lapso, aunque para confirmar el dato habrá que esperar otra semana.
Una disposición, emitida anoche por el BCRA, permite suponer que esos números tienen asidero. Dispuso que los bancos quedan desde el lunes habilitados a retirar todos los dólares que tuvieran depositados como sobreencaje (la obligación mínima es del 20%, pero también colocaban allí todo lo que no tuvieran prestado). Eso deja a disposición de las entidades unos US$ 5000 millones, suma 7,5 veces superior a los retiros vistos en la primera semana de vigencia de los nuevos controles.
Salidas de bajo riesgo
Pese a que la ola de retiros es importante, está lejos de poner en riesgo al sistema bancario local, que se venía manejando con una muy amplia y hasta inédita liquidez (disponibilidad) en esa moneda. De hecho, de los casi US$ 15.000 millones en dólares que los bancos administraban, el 54% (US$ 7900 millones) correspondían a encajes en el BCRA y, por lo mismo, se computaban como parte de las reservas.
El verdadero riesgo de este drenaje en el sistema es que afecte la oferta de créditos para exportaciones y, por esa vía, plantee problemas al único canal estable de ingreso de divisas que tiene el país, algo que el Banco Central busca ahora evitar ofreciendo pases (créditos cortos) en esa moneda casi gratis a las entidades.
Para la economía en general, la desconfianza generada por el nuevo sistema de controles puede ser más gravosa. Los dólares que el público retira del banco difícilmente vayan a lubricar la actividad.
Un informe del Estudio Bein alertó sobre que la incertidumbre respecto de la posibilidad de acceder en el futuro al mercado cambiario que se abrió con estas medidas no hizo más que "acelerar la demanda de dólares para importaciones" y cuando menos propició un "anticipo en la demanda de dólares para remitir utilidades al exterior o anticipar las compras para pagos de vencimientos de empresas o provincias".
Bein también advierte que esta incertidumbre "podría eventualmente demorar el proceso de colocaciones de deuda de empresas y/o provincias que se suponía podía empezar en breve frente a una menor volatilidad en el contexto internacional luego de los anuncios en Europa".
Al respecto recuerda que este tipo de colocaciones generaron entre enero y marzo de este año un ingreso que "permitió aumentar las reservas en un contexto en el que la salida de capitales se ubicó en torno a los US$ 3600 millones en ese trimestre