2012, el Año de la Reforma
El presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Julián Domínguez, reiteró su postura acerca de que el Congreso debe asistir a las necesidades del Ejecutivo, al señalar que el Parlamento es “el genuino representante de lo que la gente expresó con su voto; mucho más la Cámara de Diputados, que somos representantes de los ciudadanos, no de las provincias” como en el Senado.
Ante la pregunta de si imaginaba una discusión en los próximos años en torno de la re-reelección de Cristina Fernández de Kirchner, que “lo que imagino es a la Argentina discutiendo cómo fortalece su sistema político, cómo fortalecemos a los partidos políticos, cómo le damos previsibilidad a la economía”.
Empero, no descartó al Parlamento discutiendo eventualmente una reforma constitucional, ya que aclaró que “son dos cosas diferentes”.
¿Para qué habría que modificar la Constitución?, se le preguntó, ante lo cual dijo: “Como bonaerense le planteo un tema: Nosotros perdimos el Colegio Electoral que en la provincia de Buenos Aires nos permitía garantizar el federalismo y la defensa de los intereses de la provincia.
Domínguez agregó: "Hoy la provincia de Buenos Aires no tiene instrumentos jurídicos, porque quedó sepultado definitivamente en la Constitución del año ’94; no podríamos discutir una nueva ley de Coparticipación los bonaerenses con los requerimientos constitucionales de esta reforma”.
Consultado en C5N sobre los temas pendientes, Julián Domínguez señaló que a él le toca, como presidente de la Cámara baja, generar las condiciones para que todos los bloques puedan expresar y procesar su mirada y sus diferencias en Diputados. “Nos toca a nosotros construir una agenda de temas parlamentarios que contribuyan a darle previsibilidad a la Argentina”, señaló.
A juicio de Domínguez, “el Parlamento tiene que ser el ámbito donde las tensiones se procesen y se construya la previsibilidad que el sector privado nos reclama”.
Señaló que tras la aprobación de la Ley de Tierras, sugirió la necesidad de “generar las condiciones para que los hijos de los productores puedan tener derechos en caso de sucesiones de facilitar la compra de la tierra, para que puedan seguir garantizando la ruralidad”.
Habló también de una Ley de Semillas, que proteja a los 50 semilleros argentinos que generan valor agregado, que investigan y que “se les reconozca a ellos el derecho a la investigación para que Argentina siga disparando en esa brecha tecnológica de conocimientos e investigación que tenemos en materia de agroindustria”.
“Nosotros imaginamos un Parlamento que acompañe en la agenda internacional con políticas parlamentarias con Brasil, que es nuestro socio; con China, con Rusia, con India, con países árabes, con Europa, con Estados Unidos”, continuó, esperanzándose con “un vínculo parlamentario que vaya permitiendo tener una agenda común que proteja los intereses de los argentinos que hacen negocios y comercializan con el mundo”.
Así las cosas, consideró que “éste es el Parlamento que tenemos que llevar adelante: el Parlamento que sepa construir unidades de objetivos y garantizar en el debate las miradas diferentes de implementación”, puntualizando que “es el testimonio que le tenemos que dar a la sociedad argentina: que la dirigencia política es capaz de debatir, de discutir, pero privilegiar el interés de la Argentina sobre cualquier otro interés”.
Consultado sobre si el oficialismo buscará recuperar a peronistas que se fueron, Domínguez señaló que “la política es esencialmente sumar”, y puntualizó que “la política del Gobierno es sumar a todos los hombres de buena voluntad que quieran apoyar este proyecto, y uno siente la satisfacción del convencimiento”.
“No es sumar por sumar”, admitió, pero dijo que “llámese como se llame el dirigente político, siempre es importante sumar en política”.