5 abril, 2025

La economía 2012 se define entre enero y abril

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Cuatro meses pueden ser sólo un tercio del año o apenas el 8,33% del mandato de un gobierno, pero para quienes siguen de cerca a la Argentina, cuatro meses también pueden serlo todo. En el período comprendido entre enero y abril, de hecho, hay suficientes variables en juego como para terminar definiendo la suerte de la economía de 2012.
"Definitivamente, el primer cuatrimestre va a ser clave", sentencia Camilo Tiscornia, socio de la consultora C&T Asesores Económicos. "Y, de todo lo que se va a definir, probablemente lo más crítico es la sequía", dice el economista.
Las cosechas de trigo , maíz y soja caen en gran medida en el primer cuatrimestre. El problema es que ya en enero el fenómeno climático de La Niña secó toda ilusión del agro de tener en 2012 una cosecha récord, como se preveía hacia fines de 2011. De acuerdo con un informe del Banco Ciudad, las proyecciones del campo se revisaron a la baja este mes, de una cosecha de 110 millones de toneladas a poco menos de 100 millones de toneladas.
Del campo no sólo viven gran parte de las ciudades del interior del país, sino que también el Gobierno depende de él para hacerse de los dólares necesarios para sostener el tipo de cambio y de las retenciones para solventar el gasto fiscal. Bajo las proyecciones revisadas, según el Ciudad, estarían ingresando ya US$ 3800 millones menos que los previstos en diciembre, mientras que el Estado dejaría de recaudar por retenciones US$ 1500 millones, lo que equivale a 0,4% del producto bruto interno (PBI).
"Tengo la sensación de que se anularon las expectativas de superar holgadamente la última campaña", dice Ramiro Castiñeira, economista jefe de Econométrica. "Pero no se compara con la sequía de 2008/2009, cuando la cosecha total cayó 37%, y se pasó de golpe de 96 millones de toneladas a 60 millones", asevera.
A ciencia cierta, el impacto de La Niña se podrá estimar recién a mediados de marzo, cuando empiece a levantarse la soja, el cultivo estrella de la economía argentina. Por ahora, sólo el trigo se ha cosechado -se llegó a las 13 millones de toneladas, aproximadamente-, y ya se habla de una cosecha de maíz de 20 millones de toneladas, entre 20 y 30% más baja que la prevista en diciembre.
Los resultados del sector que más dólares genera en la economía podrían poner a prueba los controles cambiarios que impuso el Gobierno hacia fines de 2011 para contener la salida de capitales y contrarrestar las expectativas de un salto en el tipo de cambio. Según Castiñeira, si bien las restricciones funcionaron en un principio, el desafío cambiario sigue vigente. "La realidad es que la economía dejó de generar dólares; en algún momento va a volver la presión al mercado cambiario", vaticina.
La salida de capitales llegó en 2011 a superar los US$ 3000 millones mensuales. En diciembre, la combinación de controles cambiarios y de una mayor demanda de dinero para cubrir los gastos de aguinaldos, fiestas y vacaciones frenaron el drenaje de divisas. No obstante, los economistas están esperando a marzo, una vez que se normalice la actividad, para ver cómo evoluciona.
PARÁMETRO DE INFLACIÓN
También en el mes que comienzan las clases, dice Miguel Kiguel, director de la consultora Econviews, se definen los aumentos de precios y, por ende, se puede tener un mejor parámetro de cómo vendrá la inflación del año. "Los aumentos de precios más importantes se dan en marzo", explica el economista y ex subsecretario de Financiamiento durante la gestión de Fernando de la Rúa. "Después de la felicidad de las vacaciones, se juegan las paritarias , viene la vuelta al colegio [que generalmente aumenta] y se verá qué pasa con las tarifas. Ahí vamos a poder tener una idea de en qué medida la inflación se puede haber desacelerado en forma más permanente o no."
Rodrigo Alvarez, economista jefe de Ecolatina, cree por ello que en el primer cuatrimestre el Gobierno arriesga la posibilidad de contener la nominalización de la economía. "Si logra contener las expectativas a través de señales que se van materializando, como el crecimiento de la recaudación fiscal y un recorte en la política de gasto, que debería crecer al 20 o 25% y no a más del 30% como venía creciendo; si consigue que las paritarias se ubiquen en torno al 20% versus el 28% del año pasado, y si puede contener las expectativas cambiarias, con una suba del tipo de cambio de un dígito y el resto de las variables convergiendo, es probable que las expectativas y la dinámica inflacionaria se moderen", sostiene Alvarez, para quien ya hay un entendimiento de que estos niveles de inflación son difíciles de sostener.
Después de la suba de las tarifas de los servicios públicos y del boleto de subte, los economistas consideran que -en el primer cuatrimestre- se sumarán los aumentos de los medios de transporte alternativos, como el colectivo y el tren. Con todo, la mayoría de los privados prevé para este año una inflación del orden del 25% anual, esto es similar o un poco por encima de la registrada en 2011.
Las estimaciones de inflación, no obstante, están atadas a lo que suceda en gran medida con las paritarias. Según Milagros Gismondi, economista jefe de Orlando Ferreres & Asociados, si se logra un acuerdo de una suba salarial baja -del orden del 18%-, será una pauta de que las paritarias se reabrirán más adelante. En tal sentido, la primera negociación que en estos días está empezando, la de los docentes a nivel nacional, podría servir de piso para el resto. Luego, entre marzo y abril, según datos de SEL Consultores, vencen casi la mitad de todos los convenios vigentes.
"Hay menos margen del sector privado para dar aumentos, pero también está la presión del modelo de consumo -opina la economista de Orlando Ferreres & Asociados-. Si el acuerdo es muy bajo, permite prever cierto freno a la inflación, pero también para el consumo."
Al mismo tiempo que se estén negociando la mayoría de las paritarias, los bancos prevén que habrá una leve suba en las tasas de interés del sistema financiero y, por ende, un freno a los días de dinero (y consumo) barato. Ocurre que en marzo no sólo aumenta estacionalmente la demanda de crédito del público, sino que las entidades financieras deben cumplir con algunos requisitos regulatorios (los encajes mensuales) que contribuirían a presionar al alza sobre las tasas.
Si bien la actividad se muestra robusta, 2012 plantea un desafío para la economía en términos de crecimiento. Las restricciones a las importaciones que establecieron la AFIP y el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, para poder contener el déficit en cuenta corriente -estimado para este año en el orden de los US$ 2000 millones- podrían terminar ralentizando la actividad e incluso fogoneando aún más la inflación (por la falta de oferta de productos). El Banco Mundial, por caso, revisó a la baja sus perspectivas de crecimiento para 2012 a 3,7%, una cifra muy alejada del 5,1% proyectado por el Gobierno en el presupuesto nacional.
"Yo creo que hay cosas que todavía no se pueden medir, como por ejemplo: qué va a pasar con los que tienen un auto importado, de alta gama. ¿Van a querer cambiarlo por uno nacional o directamente van a preferir quedárselo algún tiempo más?", disparó un economista privado, que pidió no ser identificado. "No sé si el que tiene un Mercedes-Benz va a querer manejar un auto nacional. Menos demanda de autos puede haber", ironizó.
También la recaudación va de la mano de la actividad económica. Kiguel estima que este año el déficit fiscal será del orden del 1% del PBI, sobre todo, porque pronostica que la economía crecerá menos que en 2011. Y aquí de nuevo juega la estacionalidad: una primera mitad del año más pobre de lo previsto significa que la segunda mitad será aun peor. Por lo pronto, porque el 55% de los gastos que debe afrontar el Estado nacional se concentran en el segundo semestre.
"[En la primera parte del año] la estacionalidad es positiva en la mayoría de las cosas: paritarias, liquidación de la cosecha -dice José Echagüe, director de Quantum Finanzas-. Además, se va a saber cómo va a evolucionar la crisis europea; no me imagino a Europa dando vueltas en este nivel de incertidumbre seis meses o un año."
ECOS DEL FRENTE EXTERNO
En estas semanas y hasta abril, confían los economistas, es muy probable que se esclarezca la situación de Grecia, Italia y España, tres países que están en la cuerda floja. Asimismo, se irá comprobando si la incipiente recuperación que vienen mostrando algunos indicadores macroeconómicos estadounidenses es sustentable o no. "La economía argentina no está tan expuesta a los Estados Unidos, pero los movimientos económicos de ese país sí condicionan a China y así, a Brasil", explica Echagüe.
Atento a un contexto internacional más complicado, el principal socio del Mercosur viene tomando distintas medidas para mantener en forma su economía. Y, dice Camilo Tiscornia, cualquier otra iniciativa que decida poner en práctica -como una baja de tasas de interés- lo más probable es que la haga en estos meses y no bien entrado el año. La estrategia de Brasil podría ser determinante para varias industrias argentinas, en particular, la automotriz.
"Los primeros cuatro meses despejan el año", sentencia Castiñeira, para quien ya luego, en el segundo semestre, operan las expectativas para 2013. Con enero casi cerrado, habrá que ver entonces qué deparan febrero, marzo y abril.
Menos divisas: 3800 son los millones de dólares que dejará de percibir la Argentina por la sequía, según las estimaciones del Banco Ciudad. En diciembre, se preveía una cosecha récord de 110 millones de toneladas; ahora de menos de 100.
25: es el porcentaje que subirán los precios este año, según las estimaciones de los economistas privados. Se trata de una cifra similar a la de 2011.
Déficit fiscal: La robustez de las cuentas públicas en la primera parte del año es clave, ya que en la segunda hay más gastos..

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