Crece la presión del Gobierno para tratar de limitar a Scioli
La presidenta Cristina Fernandez de Kirchner dio luz verde al vicegobernador bonaerense, Gabriel Mariotto, y a sus principales ministros y operadores políticos en el peronismo para sostener una fuerte ofensiva que condicione al máximo al gobernador bonaerense, Daniel Scioli, a quien cree lanzado a posicionarse como candidato a la sucesión en 2015.
Altas fuentes de la Casa Rosada indicaron que Mariotto tiene instrucciones precisas: no interferir en la gestión provincial, pero sí bombardear la política de seguridad de Scioli y acorralarlo en la política territorial bonaerense, es decir, la Legislatura, las intendencias y el PJ. La presión, además, empezará a sentirse con límites en los giros de fondos y con un amplio despliegue de dirigentes kirchneristas en campaña por la provincia.
La mandataria habilitó al presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, para recorrer el territorio: anteayer encabezó un acto en La Matanza ante 4000 personas. Y continuará. El vicepresidente Amado Boudou es otro ariete. Deambula por todos los distritos. Sus últimas paradas fueron Mar del Plata y Olavarría. El ministro del Interior, Florencio Randazzo, se dedica a firmar convenios con intendentes y planea futuras recorridas.
Todos ellos son potenciales candidatos a gobernador para 2015. Pero Mariotto y Domínguez tienen más chances, por ahora, de ser señalados por el dedo presidencial.
"No hicimos todo esto para dejárselo a Scioli", dijo Cristina Kirchner en la intimidad de Olivos, según confió una fuente oficial. "Scioli no es la continuidad del «proyecto»", dicen en Balcarce 50.
Por ahora, el gobernador no responderá públicamente sino a través de sutilezas, que irritan al Gobierno. Se mostrará medido y alineado hasta 2015. Pero peleará la candidatura presidencial o deberá irse a su casa, señalan a su lado.
La Casa Rosada supone que Scioli contará con aliados en el PJ. El más temido es el jefe de la CGT, Hugo Moyano. Pero en ese polo de poder alternativo para 2015 incluyen a gobernadores como José Manuel de la Sota, de Córdoba, y Juan Manuel Urtubey, de Salta, y al intendente de Tigre, Sergio Massa. Scioli y Massa tienen en común una alta popularidad. Scioli dialoga con Moyano pero tomará distancia: Moyano va a la pelea; Scioli no lo hará hasta 2015, dicen en el PJ bonaerense.
Por ahora, los mandatarios de Chaco, Jorge Capitanich, y de Tucumán, José Alperovich, no son considerados opositores en Olivos, donde demoler a Scioli se convirtió en la clave para evitar que se conforme una alternativa en el PJ en medio del ajuste que se viene.
Hombres de confianza de Cristina Kirchner trabajan para revertir los efectos del ajuste hacia fin de 2012 y buscar logros populares con el sueño último de destrabar una reforma de la Constitución y habilitar la re-reelección de la Presidenta. Ellos no piensan en Boudou como la continuidad del "proyecto".
¿Hasta dónde llegarán Mariotto y sus aliados? "Veremos hasta dónde llega Scioli en 2012, luego se verá", señalaron en ese sector.
Hace diez días, Mariotto organizó con La Cámpora un acto de condena a la política de seguridad bonaerense, pidió la cabeza de varios policías y criticó al ministro del área, Ricardo Casal. Eso fue premiado por Cristina Kirchner: confirmó a Santiago Aragón al frente de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca). Era el bendecido por Mariotto, ex Afsca.
Mariotto se apoyó en el diputado provincial José Ottavis, de La Cámpora, y en el senador Sergio Berni, que aún ayuda a Alicia Kirchner en la cartera de Desarrollo Social.
Scioli respondió con gestos que irritaron en Olivos. Tras felicitar a Mariotto en público por el reemplazo durante su propio viaje a Francia, reincorporó a los policías bonaerenses acusados de haber reprimido a militantes de La Cámpora durante la asunción de ambos, en diciembre. Y la semana que pasó Scioli convocó a su oficina a Moyano, enfrentado con la Casa Rosada.
El jefe del Gabinete sciolista, Alberto Pérez, hizo una defensa pública de Casal y atacó a quienes lo criticaban, los aliados del kirchnerismo Martín Sabbatella y Horacio Verbitsky, periodista de Página 12 y presidente del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), a quien trató de "difamador profesional".
Cuando la Casa Rosada invitó a Scioli el jueves pasado a la inauguración de obras en Olavarría y Merlo, el gobernador envió al propio Pérez. Por ello, éste fue ubicado en primera fila, pero en medio de dos sillas vacías. Aplaudía anuncios presidenciales, pero solo.
La Casa Rosada también condicionará económicamente a Scioli para dificultarle la gestión. Pero eso tiene un límite, indicaron las fuentes. Cualquier crisis financiera afectaría al gobierno nacional.
Comisario político al fin, Mariotto también indaga posibles flancos débiles de la administración. Algunos sectores kirchneristas fantasean con una crisis política que podría posicionarlo para la sucesión.
TENSIONES CON LA MIRA EN 2015
El Gobierno tiene en la mira a Scioli, en quien ve a un aspirante presidencial alejado de los ideales del kirchnerismo. Lo presionan allegados directos de la Presidenta. El busca aliados.
GABRIEL MARIOTTO
Vicegobernador
Desde que asumió se propuso ser un contrapeso del gobernador. Su principal batalla está en el área de seguridad, central para Scioli.
HUGO MOYANO
Secretario General de la CGT
Scioli lo recibió y despertó más malestar en la Casa Rosada. Podrían ser aliados en el peronismo que viene. Quedaron en seguir hablando.
AMADO BOUDOU
Vicepresidente
Por pedido de la Presidenta, recorrerá la provincia "pueblo por pueblo". Quiere ser una referencia política para los intendentes.
C. ÁLVAREZ RODRÍGUEZ
Ministra de Gobierno Prov.
Hace equilibrio entre Scioli y la Presidenta. Reemplazará a Moyano en el PJ: en algún momento tal vez tenga que optar.
JOSÉ OTTAVIS
Vicepresidente de la Legislatura
Referente de La Cámpora, controlará todas las leyes que el gobernador mande a la Legislatura. Trabaja en la "batalla cultural".
ALBERTO FERNÁNDEZ
Ex jefe de Gabinete Nacional
El kirchnerismo lo ubicó entre sus enemigos. Es uno de los interlocutores habituales del gobernador, a quien imagina como presidenciable.
UN VIAJE QUE MOLESTÓ EN LA CASA ROSADA
Uno de los movimientos del gobenador Daniel Scioli que aún no digieren en Olivos fue el viaje que hizo a Francia unas horas antes de que la presidenta Cristina Kirchner encabezara el acto de reaparición después su operación de tiroides. Unas semanas antes, durante la convalescencia presidencial, el gobernador había jugado al fútbol con el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, y desde el kirchnerismo lo criticaron abiertamente. También arrastraba malestar por la irrupción de La Cámpora -que terminó con represión policial- en el acto de asunción de su segundo mandato. Son todas señales de una cuidadosa guerra fría..