Ya llegan boletas de luz y gas con subas de hasta un 400%
Se reveló la incógnita. Luego de oír varios anuncios oficiales y de hacer cuentas en el aire, los usuarios de servicios públicos alcanzados por la quita de subsidios y los que deben informar al Gobierno si necesitan o no mantenerlos, comenzaron a recibir un baño de realidad por debajo de sus puertas: el monto de las facturas de electricidad y de gas se quintuplicó, mientras que en el caso del agua la suma por pagar casi se cuadruplicó.
En un sector de Barrio Norte, por ejemplo, las facturas esta vez llegaron con dos importes distintos para pagar: con y sin subsidio. En el segundo caso, el monto total supera el del subsidio estatal, ya que, por ejemplo, una boleta de electricidad de $ 46,93, que tenía un subsidio de $ 138,23, no pasará ahora a $ 185,16, sino que se quintuplicará hasta llegar a $ 248,65, un 400% de aumento.
¿Cómo puede ser? Respuesta: la carga tributaria nacional, provincial y municipal ahora será mayor, porque la base imponible sobre la que se calculan los impuestos es más abultada.
Nadín Argañaraz, director del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), confirma que el monto que se pagará por impuestos será mayor y engrosará una factura ya encarecida por la quita de subsidios. "Ocurre que los impuestos, junto con otros cargos menores, están calculados actualmente sobre los importes netos de subsidios, es decir, el valor real del servicio, menos el aporte estatal", explica el economista. "Pero, ya quitado el beneficio, serán calculados sobre el monto total", concluye.
Concretamente, el principal tributo a nivel nacional es el impuesto al valor agregado (IVA); en las provincias, ingresos brutos, y en los municipios, las elevadas tasas que gravan el consumo de energía o gas natural.
En la factura usada como ejemplo, recibida por un usuario de Barrio Norte que pidió no ser identificado, mientras antes de la quita del subsidio se cobraba 21% de IVA sobre 31,40 (costo de la energía menos el subsidio), ahora ese impuesto se calculará sobre el total de factura sin subsidio, es decir, sobre 170.
Así, el monto del IVA se multiplicará por cinco, o lo que es lo mismo, pasará de $ 6,58 a $ 35,61.
Del mismo modo, la contribución municipal, que es variable según cada jurisdicción, pero que en el caso de la ciudad de Buenos Aires (CABA) es de 0,6%, pasa de ser $ 2 en la factura con subsidio a $ 11,03 en la nueva boleta sin subsidio. También se pagará más por el Fondo Provincia de Santa Cruz ley N° 23.681, que ahora es 0,19, siempre tomando de ejemplo la misma factura, mientras que sin el beneficio pasa a ser $ 1,02. En resumen, en lugar de pagar por impuestos $ 9, el usuario deberá sacar de su bolsillo 47 pesos.
"Todo esto, sin contar que es muy probable que las alícuotas de estos impuestos, que actúan como amplificadores del impacto de la reducción de subsidios en el costo de los servicios, puedan llegar a aumentar durante este año", señala la economista Sofía Devalle.
El aumento en el servicio de gas tendrá un comportamiento similar al que muestra el de la luz, sólo que hoy solamente se puede apreciar en aquellos casos de gran consumo, porque a más metros cúbicos, mayor es el monto del subsidio estatal y más alta la base sobre la que se calculan los impuestos. En gas, el gravamen más importante también es el IVA (21 por ciento), junto con el impuesto ley 25.413 (2 por ciento).
La mayoría de los usuarios, que esperaban ansiosos la factura de diciembre, que nunca llegó, no reciben todo el golpe ahora, porque en esta época del año el consumo de gas es menor; pero en los meses más fríos tendrán el mismo susto que hoy tiene con la electricidad: su gasto se quintuplicará.
En agua, en tanto, el costo del servicio casi se cuadruplicará, ya que se incrementará en 3,73 veces. Así, el monto de las facturas promedio, que es de $ 25, pasará luego de la quita del subsidio a $ 93,25. Los impuestos en este caso son 21% de IVA y una alícuota de 2,67% para el financiamiento del ERAS (Ente Regulador de Agua y Saneamiento).
Si el cliente opta por homebanking para pagar sus servicios, también se encontrará allí con que se le presentan los dos importes por pagar y, al elegir uno de los dos, aparecerá un cartel que le explicará la razón por la que hay dos sumas distintas. Tendrá un pequeño alivio al descubrir que, al menos por esta vez, podrá pagar el monto menor.
Más allá de estos aumentos, hay que tener en cuenta que también el kilovatio de electricidad aumentó. "En el medio hubo un aumento de kilovatio de energía, que siempre subió desde 2003 para acá, pero el Estado lo mantuvo congelado y nunca lo trasladó a clientes", contó el ejecutivo de una energética. "Ahora en el último precio estacional, comenzó a transparentarse", agregó.
El valor del kW/h sin subsidio para los que consumen hasta 300 kW/h bimestrales aumentó un 29%, al pasar de $ 0, 31 a $ 0,40. En el caso de los que demandan entre 301 y 650 kW/h por bimestre, la suba es del 34 por ciento.
En tanto, para los pequeños y medianos comercios, el ajuste en el valor de energía oscila entre el 23% y 26 por ciento. En algunos casos, estas subas están "acolchonadas" por el momento, porque el Gobierno aumentó este mes el monto que aporta en subsidios (para aquellos que aún no lo perdieron) para que el impacto no fuera tan grande. Además, emplea un intrincado cálculo de prorrateo para que la suba no se sienta tanto en los meses de mayor consumo: toma como referencia el consumo anual de 2011, lo divide por la cantidad de bimestres (6) y sobre esa base aplica el aumento en forma pareja a lo largo del año, sin que se produzcan picos. Es decir que, por ejemplo, un usuario va a pagar todo el año como si consumiera 500 kW/h, aunque en la realidad tenga un gasto menor o mayor en los diferentes bimestres del año.
También el metro cúbico del gas aumentó y también en este caso se aplicará el prorrateo. Los aumentos tarifarios para los usuarios residenciales que el Gobierno aprobó en el valor del cargo de importación llegan hasta el 248 por ciento.