Ricardo Jaime ahora trabaja para una firma de camiones de carga
Ricardo Raúl Jaime tuvo una buena noticia esta semana. Mientras se producía la tragedia de Once, el juez federal Norberto Oyarbide declaraba nulos centenares de mails que lo comprometían en maniobras oscuras. Sin embargo, Jaime sigue estando en la mira por enriquecimiento ilícito.
El hombre que disfrutó de las mieles del poder como secretario de Transporte de los Kirchner y que, según la Justicia, habría recibido dádivas de empresarios del transporte incluso se lo acusa de haber utilizado un avión de los Cirigliano, dueño de TBA, hace uso de su experiencia en la materia trabajando para una empresa oriunda de Cañuelas, F. Romano Transportes, que se dedica al transporte de cargas.
Según consta en Anses, Jaime cobra un sueldo de esa empresa desde julio del año pasado hasta la actualidad. Pero el dueño de la compañía, Federico Romano, se encuentra de vacaciones y en la filial de la firma no dieron mayores explicaciones a PERFIL. “¿Qué tarea desempeña Jaime en la empresa?”, se le preguntó a una de sus autoridades. “El único que puede brindar esa información es Romano y vuelve la semana que viene”, respondieron. Romano se presentó en licitaciones en municipios de la provincia de Buenos Aires y también trabaja para varias firmas privadas.
La compañía nació en 1952, fundada por su padre, Angel Romano. Jaime vive en Córdoba, donde sigue militando para el kirchnerismo, pero integra el staff de la empresa que opera en la provincia de Buenos Aires. Lo curioso es que Jaime tiene la obra social de choferes de camiones.
Empezó a tener cobertura del sindicato cuando entró en esa empresa. ¿Será chofer? En la Anses figura que trabaja en relación de dependencia. Jaime habló con Noticias y declaró que él no tiene que dar explicaciones por la tragedia de Once, aunque fue durante su gestión como secretario cuando los Cirigliano amasaron su poder en el transporte.
Y cuando se emitieron numerosos informes críticos a las concesiones del grupo que explota el ramal Sarmiento. Jaime, incluso, vivía en un departamento alquilado por los dueños de la terminal de Retiro, usaba aviones de los empresarios del sector y hasta un vehículo de alta gama.
Los buenos contactos que le quedaron de su paso por el Gobierno los supo aprovechar. El ex secretario es bien recibido en el mundo del transporte, donde le guardaron un lugar para que trabaje.