5 abril, 2025

En el Congreso votarán por más presión fiscal

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En marzo, se pone en juego el modelo en varios frentes, uno de ellos las paritarias, aunque también en el Congreso estarán las claves del devenir oficialista. La presidenta Cristina Kirchner inaugurará el jueves las sesiones ordinarias y entre las leyes económicas que se esperan aprobar hay algunas teñidas con el clásico modelo redistributivo del modelo kirchnerista: la presión impositiva.
Enviadas por el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, las iniciativas apuntan a recaudar a través de sumar al impuesto a las ganancias a actividades antes exentas. Se trata del Plan Antievasión III, que llegó al Senado en diciembre y regulará el impuesto a las ganancias de personas y sociedades. En Diputados, ya se habla del asunto, y si bien se propondrán algunos cambio, todo indica que tendrá un rápido visto bueno del oficialismo. La ley hará que los fideicomisos comiencen a tributar 35% de ganancias sin excepción, al igual que la renta obtenida de algunos instrumentos financieros.
La modificación de la Ley Penal Tributaria también está en agenda. Busca recaudar en forma indirecta, ya que de aprobarse los cambios a la Ley 24.769, habrá multas altas y penas efectivas de prisión para evasores, ya sean personas físicas o empresas. Complementa las leyes Antilavado y Antiterrorista aprobadas en diciembre.
“Cuando hay garrote es porque hay necesidad fiscal: Echegaray va a tener que recaudar $ 720 mil millones este año para mantener el gasto”, explicó a PERFIL un diputado opositor. Es decir, el 30% más que en 2011, una cifra alta teniendo en cuenta el aterrizaje que se espera en la economía. “Está clara la estrategia oficial: irán por ganancias y a perseguir el trabajo negro”, completó.
Otra de las normas es la reforma de la Ley de Entidades Financieras. El proyecto de Carlos Heller propone establecer a la actividad como un servicio público. “Es una forma de avanzar en el sentido de la profundización del modelo”, dijo a PERFIL. Entre otros aspectos, la iniciativa propone separar la banca de inversión de la comercial y regular la tasa de los créditos.
Los que quedarían afuera son los proyectos de la CGT, representada por sólo siete diputados, tras verse afectados en el armado de listas oficialistas en las últimas elecciones. Por la pelea entre el Gobierno y Hugo Moyano, la participación obrera en las ganancias empresarias, la reforma del estatuto del peón y el régimen de trabajo a domicilio, resistido por el sector textil, entre otras, pasarían al olvido.

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